Editorial | Sumando fuerzas: suscríbete, afíliate
La crisis hace cada vez más evidente el antagonismo de intereses entre capital y trabajo. Se tensa la lucha de clases, a medida que la clase dirigente lanza ataques cada vez más brutales contra las condiciones de vida de los y las trabajadoras, mientras éstos empiezan a mostrar dónde están sus límites. La reforma de las pensiones de ZP ilustra ambas cosas: de un lado, la patronal española, el sector financiero y los organismos europeos logran imponer sobre el gobierno su agenda privatizadora y de recorte de servicios sociales; del otro, crece el malestar social hasta el punto de obligar a las cúpulas de CCOO y UGT a mover ficha contra el PSOE, por primera vez en seis años. Este hecho por sí solo muestra un cambio de escenario en el que, poco a poco, es posible que el descontento popular frente al crisis acebe volcándose en las calles. Sin duda han de inspirarnos experiencias como la de los compañeros del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), que llevaron a cabo una huelga general en la Sierra de Cádiz con un éxito rotundo. Éstos han conocado ya una huelga general en la Sierra Sur de Sevilla y planean futuras acciones que vayan preparando el terreno para una huelga general en toda Andalucía. O la de Grecia, donde la clase trabajadora se ha acostumbrado a hacer valer sus derechos a base de luchas tan potentes como los ataques del gobierno; en febrero nos lo volvieron a demostrar, con dos grandes huelgas (una de ellas general) que tuvieron un alto seguimiento.
Nuestro objetivo en este momento es claro: debemos exponer las contradicciones del socioliberalismo del PSOE, al mismo tiempo que reforzamos la izquierda para que no sea el PP el beneficiario del desgaste de este gobierno neoliberal. Éste es un reto de gran envergadura, dado el bipartidismo que en la práctica se da en las mentes de la mayoría de personas. La crisis nos sitúa ante la necesidad urgente de ofrecer una alternativa por la izquierda; pero esta alternativa está aún por construir en el Estado español y, hoy por hoy, sólo puede surgir de la convergencia de las diferentes fuerzas de la izquierda anticapitalista.
Desde En Lucha defendemos esta visión no solamente en el plano teórico, sino que en la práctica también estamos impulsando un proceso de reagrupamiento que nos permita sumar fuerzas en la articulación de un nuevo referente político de izquierdas. Un referente que, en cualquier caso, requerirá de nuevos y nuevas activistas comprometidas en impulsar las luchas en el día a día. Por eso creemos que es el momento de plantear abiertamente la necesidad de organizarse a todo aquél y aquélla que esté leyendo estas líneas. La organización es la única manera efectiva de superar las divisiones a las que nos somete la clase dirigente y de avanzar en la materialización de nuestras reivindicaciones.
Mes tras mes, publicamos esta revista en la que reflejamos cuál es nuestro posicionamiento respecto a temas diversos, siempre con una óptica anticapitalista. La amplitud y el enfoque de los temas que recoge LA HIEDRA se corresponde con el tipo de participación que como grupo tenemos en los movimientos sociales. Creemos que es igual de importante impulsar las diferentes luchas (contra la crisis, el cambio climático, la opresión de la mujer, etc.), señalando siempre el origen sistémico.
El anticapitalismo requiere argumentos sólidos para superar el aislamiento social al que lo someten los medios de comunicación de masas y, en general, el desequilibrio de fuerzas frente a la ideología dominante –que, como dijo Marx-, es la de la clase dirigente. Aninamos a todos y todas nuestras lectoras a realizar una suscripción anual a LA HIEDRA en el marco de la campaña que estamos impulsando hasta abril (ver pàgina 7) y, por qué no, dar un paso adelante y unirse a la resistencia, en este caso uniéndose a En lucha.


















