Paulatinamente nos roban la sanidad pública

Por Dania Medina. Hace ya cuatro años que la economía está en crisis. Esta ha supuesto una crisis en los valores sociales y una crisis en los gobiernos actuales, ya que los políticos no saben qué hacer ni cómo solucionarlo, a pesar de disponer de los consejos de personalidades relevantes en el ámbito económico. En el Estado español cayó un gobierno que hacía recortes sociales y ha entrado otro que los hace con más poca vergüenza y progresivamente más agresivos hacia la ciudadanía.
El actual gobierno del PP, neoliberal y conservador, ha promovido paulatinamente una serie de medidas, como la modificación de la constitución, que abonan el terreno para una política totalmente neoliberal, siguiendo el modelo anglosajón. Lo justifican porque, según ellos, es necesaria una política de austeridad que permita salir de esta crisis sistémica en la que nos encontramos inmersas.
En la Sanidad, por ejemplo, ya hemos pasado por una bajada y congelación de sueldos, por despidos y por el copago. Todo ello da el resultado de un sistema sanitario precario, con unas trabajadoras estresadas y unas usuarias mal atendidas, con muchas colas para las urgencias y con falta de materiales imprescindibles en algunos hospitales.
Todas estos recortes en Sanidad los han justificado haciéndonos totalmente responsables a las y los ciudadanos, diciendo que habíamos hecho un uso abusivo del sistema sanitario y inventándose términos como "turismo sanitario", intentando crear una hegemonía propia en la que la sanidad pública y universal se ve como un agujero de despilfarro. "Vienen los alemanes a aprovecharse de nuestro apreciado sistema sanitario (...), quitándole el derecho de recibir una atención médica gratuita a las perdonas inmigradas sin permiso de residencia (...) y sacándole el derecho de una sanidad pública a los mayores de 26 años que no hayan cotizado nunca". Esta es su excusa para introducir las nuevas medidas. Una vez más, conclusiones imprecisas en situaciones mal gestionadas.
Después de un "rescate", con el que el presidente del gobierno se ha colgado una medalla y asegura que es una "línea de crédito segura", y después de una cumbre europea en la que se ha 'conseguido' que Europa rescatara directamente a los bancos sin que el dinero pasen por el estado, el gobierno vuelve a regalarnos unos nuevos recortes, que se suman a la cantidad de recortes que ya se están llevando a cabo, esta vez en Sanidad.
Ya podemos comprobar los resultados de esta fabulosa "línea de crédito", una revisión del nomenclátor de medicamentos. Hacía 15 años que no se revisaban, con el resultado tan magnífico de que salen del sistema de subvenciones 426 fármacos. El pago de su coste deberá ser efectuado íntegramente por las ciudadanas, independientemente de su nivel de renta. En el ministerio de Sanidad estiman que con esta medida se producirá un ahorro de 550 millones de euros, de los cuales ni tú ni yo veremos ni siquiera 1 euro; al contrario, tendremos que pagar ese euro para conseguir un medicamento con receta.
La ministra de Sanidad, Ana Mato, ha destacado que "revisar la financiación de estos fármacos permitirá incorporar al sistema todos los tratamientos de última generación necesarios para hacer frente a las enfermedades más graves, que ponen en riesgo la vida de los ciudadanos". Además, asegura que "gracias a esta medida, se descargará a los centros de salud de actividades no clínicas". Nosotras, las ciudadanas, nos pasaremos años recordándole esas palabras, mientras ella habrá de justificar por qué no se han llevado a cabo las mejoras que aseguró. Entretanto, ya estaremos pagando el precio íntegro de cada uno de los 426 fármacos, lo que permitirá al gobierno ahorrarse los 550 millones de euros que destinará a pagar la deuda privada que nos ha hecho pública.
No hago una predicción sobre papel mojado cuando digo que estas mejoras que afirma la ministra de sanidad que se llevarán a cabo no lo serán en absoluto. Con la reforma exprés de la constitución, que pone como prioridad máxima la reducción del déficit y el pago de la deuda por delante de las inversiones que aseguren el bienestar social, se prepara el terreno para que estas medidas de mejora no se lleven a cabo dentro de la sanidad pública, sino dentro del sistema sanitario privado.
Dania Madina es militante de En lluita.
---------------------
¿Estás de acuerdo con nosotr@s? Recibe más información sobre En lucha, anticapitalismo y revolución
Puedes leer también nuestro periódico de este mes En Lucha
Conectate a las redes sociales www.facebook.com/Enlucha | http://twitter.com/enlucha


















