Cuatro puntos sobre las elecciones griegas

Por Thanasis Kampagiannis. El compañero griego, miembro de Antarsya, habla sobre los debates actuales de la izquierda revolucionaria ante las elecciones y el proceso de lucha y radicalización de la clase trabajadora griega. También nos explica cuál es la posición de Syriza respecto a la eurozona, así como de las posibilidades de un gobierno de izquierdas y mucho más.
¿Hacia dónde van las elecciones?
Hasta el momento las elecciones parecen indicar un liderazgo de Syriza, a pesar de la ofensiva de ataque propagandístico de la derecha. Hay una enorme presión sobre Syriza para que sea "responsable" y denuncie las aristas más radicales de su programa, en concreto la renuncia al Memorando. Syriza está hablando de manera ambigua. Durante la presentación de su programa, Tsipras anunció que la primera medida que un Gobierno de Syriza votaría sería la anulación del Memorándum y las leyes que lo implementan. El mismo programa está lleno de contradicciones: presenta los fondos de la UE como el principal recurso financiero para la economía griega bajo Syriza, asumiendo que la financiación no se detendrá si el estado griego rompe con el acuerdo y con los prestadores. Cuando los economistas prominentes de Syriza hablan en los medios, son más honestos: dicen que la denuncia del Memorándum no significará la denuncia del Tratado de Préstamo, que el estado griego y los bancos griegos continuarán obteniendo dinero de la UE y del BCE, que el presupuesto griego está a punto de tener superávit, lo que significa que incluso si los prestadores sólo dan dinero por los bonos que están a punto de expirar el estado será capaz de funcionar (con un sistema impositivo diferente, etc).
Pero el hecho de que el principal mensaje que dan los medios sea que Syriza representa una ruptura con las políticas previas (de manera más o menos tímida para Syriza, masivamente por parte de la derecha y los partidos pro-Memorando) significa que se esperan unos grandes resultados favorables, que probablemente signifiquen que Syriza gane las elecciones la noche del 17 de Junio. Con miedo de que algo pueda parar esta subida electoral, Syriza está haciendo dos cosas adicionales: está intentando añadir todo lo que puede a su "capacidad de gobierno" (encontrándose con la Policía, los jefes del Ejército, hablando sobre la nueva estructura del gobierno, etc.) y se está alejando de cualquier movilización de masas. Este es el caso de las grandes manifestaciones antifascistas del 8 de Junio, en la que Syriza no participó con pancartas, banderas o altavoces, por temor a una "provocación" (Antarsya ha jugado un papel de liderazgo en la organización de las manifestaciones y muchos miembros y votantes de Syriza participaron en las mismas, sin que hubiera ningún tipo de provocación).
Pero ¿qué es Syriza?
El hecho de que Syriza sea un partido que rompe con el consenso de la austeridad hace que mucha gente de la izquierda internacional esté intrigada sobre su carácter. Por eso Syriza ha sido calificado como "reformismo atípico", principalmente por su diferencia con los paradigmas reformistas socialdemócratas y su conexión con los movimientos sociales. Sin embargo, esta caracterización está hecha principalmente por personas activas en entornos políticos nacionales donde casi no existe nada a la izquierda de la socialdemocracia. En Grecia, nunca hemos dejado de tener un tipo de izquierda reformista a la izquierda de la socialdemocracia, ya que la tradición comunista (en todas sus formas) nunca fue aplastada. De 1996 hacia adelante, ha habido partidos a la izquierda del Pasok (el ortodoxo Partido Comunista, el eurocomunista Synaspismos y la escisión por la izquierda del Pasok llamada Dikker, actualmente desmantelada) que siempre han obtenido un voto combinado de más de un 10%. Estos partidos eran formaciones de izquierda reformista (a pesar de las grandes diferencias entre ellos) con las que la izquierda revolucionaria ha tenido que tratar y relacionarse en su actividad diaria. Y como no eran partidos de gobierno, han tenido relaciones con los movimientos sociales y estaban en contra del consenso de austeridad (de nuevo, es importante recalcar las grandes diferencias entre ellos, entre los comunistas y la gente más moderada de Synaspismos, o por supuesto la gente que rompió a la izquierda del Pasok, etc).
Por lo tanto, la izquierda revolucionaria griega tiene mucha experiencia y bagaje político tratando con las formaciones reformistas de izquierdas, que no puede ser obviada o etiquetada de "sectaria" solo por la situación actual, extremadamente crucial. Actualmente pensamos que podemos aprender mucho de experiencias de otros países, pero también podemos proporcionar un bagaje político a las y los camaradas que nunca han tenido que relacionarse con el reformismo de izquierdas a sus países durante décadas.
¿La línea de Syriza sobre el euro y la UE es una "táctica"?
La línea de Syriza sobre el euro es vista de manera errónea por muchos como una línea impuesta por el "nivel de conciencia" del pueblo griego, una manera de hacer recaer el peso de una salida de Grecia ("Grexit") junto a la UE. Pero esto es totalmente erróneo. "El europeísmo" es una decisión estratégica del liderazgo de Syriza y la corriente política del eurocomunismo. Y este es el eje sobre el que escoge construir sus alianzas con los antiguos notables del Pasok, como el antiguo ministro de Finanzas Louka Katseli. Esta decisión estratégica presentará a Syriza grandes dilemas si llega al gobierno y será sin duda utilizada por el establishment contra cualquier gobierno en el que participe la izquierda.
La línea respecto al euro tiene menos que ver con los problemas para renegociar con la UE o la necesaria construcción de un "bloque de fuerzas políticas y sociales" que tomará el poder y más con los típicos argumentos reformistas contra "el evento revolucionario", las consecuencias de cualquier ruptura violenta con el orden establecido y la posibilidad de desastre y miseria que la acompañan, en oposición a la imposición gradual de reformas progresivas. Debates como estos no son nuevos en el movimiento socialista: la cuestión del final de la Primera Guerra Mundial planteó a la izquierda internacional el dilema de si la guerra se detendría unilateralmente (por un movimiento radical de los trabajadores imponiendo su voluntad a un país ) o llegaría a través de negociaciones. Necesitamos recordar la línea de los partidos reformistas en ese momento no se reducía simplemente a una traición de clase, sino que apuntaba hacia la miseria y el desastre que supondría para un país si fuera derrotado y perdía la guerra. La mesa de negociaciones internacionales que había de parar la guerra se presentó como si fuera la manera más segura para salir de ella, del mismo modo que actualmente Syriza presenta la renegociación del Memorándum, excluyendo movimientos "unilaterales".
El hecho de que Syriza sea una coalición de diferentes fuerzas (incluyendo grupos de la izquierda trotskista y maoísta) no cambia lo más mínimo su argumento central. Al margen de lo que estos grupos puedan decir, este nuevo renacimiento de Syriza llega después de que su liderazgo haya derrotado claramente a su ala izquierda, un hecho que se demuestra por la disolución práctica del frente de organización de la izquierda dentro de Syriza, liderada por el antiguo líder de Synaspismos Alavanos. Por eso ahora Syriza juega la carta pro-Europa, sin ningún desacuerdo desde su izquierda, algo que hubiera sido imposible hace tres años.
¿Puede el gobierno de izquierdas ser una etapa del proceso revolucionario?
Ha habido un debate interesante empleando las ideas de Gramsci sobre si un "bloque histórico de fuerzas políticas y sociales" luchando por la transformación social pueden tomar el poder gubernamental como un paso intermedio del proceso revolucionario. Hay gente a la izquierda que piensa que eso es exactamente lo que estamos viviendo (y por lo tanto presionan para ser una parte integral del proceso desde dentro Syriza). También hay gente que piensa que este no es el caso, que Syriza no cumple las condiciones previas para este proyecto de transición, incluso si creen en la posibilidad de este "gobierno de la izquierda".
A los primeros, la respuesta debería partir de los hechos actuales: Syriza no es en modo alguno parte de ningún proyecto de "gobierno de los y las trabajadoras" o nada por el estilo. No tiene las raíces necesarias en el movimiento obrero, ni una política o estrategia de este tipo. A los demás, el debate debería situarse sobre el hecho de si la izquierda revolucionaria debería estar dentro o fuera de este "gobierno de la izquierda". Mi firme convicción es que las revolucionarias deberían estar fuera, no porque el reformismo tenga un programa inadecuado, sino porque cualquier gobierno de la izquierda bajo el poder de los capitalistas interiorizará la presión de la legalidad burguesa dentro del movimiento obrero que la ha llevado al poder, desarmando sus armas más fuertes. La independencia de la expresión política de la vanguardia del movimiento de los y las trabajadoras es indispensable, independientemente de las vueltas políticas o los giros en la lucha para combatir el dominio capitalista y ganar poder.
Esto no significa que la respuesta a la pregunta de "¿Puede el gobierno de la izquierda ser un momento del proceso revolucionario?" sea negativa. Al contrario: el gobierno de la izquierda, y concretamente un gobierno de Syriza con todas las limitaciones programáticas descritas con anterioridad, puede ser un momento del proceso revolucionario, del mismo modo que un golpe de estado fallido puede ser un momento de un proceso revolucionario. El factor crucial en ambos casos sigue siendo el subjetivo, una red organizada de marxistas revolucionarias, arraigadas en la clase trabajadora, y capaz de tratar con las necesidades tácticas y estratégicas que planteará la situación. Esto es lo que las revolucionarias necesitamos preparar, no después de la derrota de las esperanzas y aspiraciones de la gente de clase trabajadora en soluciones reformistas, sino en las luchas y en la política aquí y ahora. Este es el papel que juega Antarsya y el SEK en la situación actual.
Thanasis Kampagiannis es militante del SEK, organización hermana de En lucha en Grecia que forma parte de Antarsya, la coalición de la izquierda revolucionaria.
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