Entrevista | “No creo que las revueltas de diciembre sean el fin de la història”
Hablamos con Panos Garganas, miembro del SEK (Partido Socialista de los Trabajadores en sus siglas en griego), organización hermana de En lucha en Grecia, acerca de los últimos sucesos en un país que ha presenciado el surgimiento de poderosos movimientos de base que han puesto en jaque al Gobierno.
En diciembre de 2008 Grecia estaba en el centro de atención de todos los medios con las protestas que siguieron al asesinato de un estudiante de instituto a manos de la policía. ¿Cómo se desarrolló la situación desde entonces? El movimiento que explotó en diciembre ha bajado ahora. Los exámenes han causado un parón en las movilizaciones de estudiantes tanto universitarios como de institutos. El Gobierno sobrevivió a la explosión de diciembre, pero está en serios problemas y tuvo que moderarse para evitar nuevos brotes.
¿Cuál era el contexto de la explosión de diciembre?
El contexto era el intento del Gobierno de privatizar la educación. Esto ha estado pasando los dos últimos años y ha encontrado una fuerte resistencia con ocupaciones en las facultades y los institutos.
En diciembre parecía que el Gobierno caería o que se celebrarían elecciones ¿Por qué no sucedió eso?
El Gobierno conservador ganó las elecciones en 2007 y obtuvo la mayoría en el Parlamento por sólo un diputado. Ha sido un gobierno débil desde el principio. Cuando la explosión ocurrió, con una dramática noche de revueltas en el centro de Atenas, hubo informaciones muy difundidas sobre una reunión del gabinete que discutía sobre la posibilidad de un estado de emergencia —lo que hubiera significado la suspensión de la constitución, arrestos y demás. Pero, en vez de esto, decidieron un enfoque diferente. Hicieron borrón y cuenta nueva para llevar adelante la línea de todas las fuerzas políticas del Parlamento. Tuvieron que unirse para lidiar con la crisis económica y las tensiones de las revueltas. Este cambio de tono es la verdadera razón de que el Gobierno siga en pie.
La oposición parlamentaria, el Pasok (el equivalente del laborismo en Gran Bretaña), quería convocar elecciones, pero al mismo tiempo estaba muy abierto a trabajar junto con el Gobierno para lidiar con la crisis.
Su influencia entre los jóvenes es limitada. Ellos no pudieron hacer mucho respecto a las ocupaciones estudiantiles en las facultades y, menos aún, en los institutos. Lo que podían hacer era usar a la burocracia sindical para prevenir que los trabajadores salieran a las calles, y ese fue un factor.
El peor ejemplo de esto vino durante la explosión de las revueltas, después de que los sindicatos convocaran a un día de acción para el 10 de diciembre de 2008 con una manifestación en el medio de Atenas. El Gobierno hizo un llamamiento a los sindicatos para cancelarla con motivo de las revueltas y la burocracia respondió. Sin embargo, la manifestación sí tuvo lugar porque la base se rebeló, ayudada por la izquierda radical. Pero fue un momento decisivo, con el Pasok mostrando que tienen mucha fuerza en los sindicatos y que pueden usarla para desactivar la situación. Habría normalmente un montón de luchas en esta parte del año, pero los líderes sindicales han estado conteniéndolas. Sin embargo, están bajo mucha presión desde sus bases y ya han tenido que convocar una huelga de 24 horas para el 2 de abril.
¿Cómo pueden hacer esto los líderes sindicales? ¿El Pasok todavía tiene apoyo entre la clase trabajadora?
Es la fuerza principal en la dirección de los sindicatos, y cuando se trata de contener al movimiento obtiene apoyo del ala derecha dentro de los sindicatos –juntos controlan el TUC (Trade Union Central) y las principales federaciones. Para empezar a contragolpear se necesita una revuelta de las bases.
El Pasok está al frente de las encuestas de opinión así que su dirección argumenta que no hay necesidad para incrementar la acción ya que tarde o temprano las elecciones se encargarán de este Gobierno.
Ellos tienen apoyo, incluso después de que una sucesión de gobiernos del Pasok hayan llevado a cabo ataques neoliberales.
Eso es verdad, y la experiencia de tantos años del Pasok al frente significa que no hay mucho entusiasmo por ellos. Tienen una ventaja de 4 ó 5 por ciento, lo que es muy poco considerando la rabia y el resentimiento que existe contra este Gobierno.
En el Parlamento griego hay dos fuerzas a la izquierda del Pasok —el Partido Comunista y la alianza de izquierdas Synaspismos— y fuera está la izquierda radical. ¿Cómo se han relacionado con el movimiento?
La respuesta del Parlamento ha sido decepcionante. El Partido Comunista ha tenido la actitud de que es aventurado organizar ocupaciones y huelgas generales. Ellos tienen una postura muy conservadora y la fudamentan diciendo que el balance de fuerzas no es favorable para los trabajadores desde el colapso del bloque comunista, y que hay que reconstruir de manera lenta y constante sin ir a por formas más avanzadas de lucha. En realidad han estado muy en contra de la explosión. Estuvieron en contra de que los estudiantes ocuparan sus lugares de estudio. Incluso intentaron bloquear físicamente las asambleas en algunos casos. Dividieron manifestaciones y marcharon en sentido contrario para evitar choques con la policía.
En un clima donde hay mucha radicalización en la izquierda, el Partido Comunista está manteniendo su posición en las encuestas, pero no está haciendo ningún avance.
Synaspismos, el cual surgió de la sección eurocomunista del Partido Comunista, tuvo una actitud vacilante. Ellos apoyaron la explosión posterior al asesinato, pero pronto cayeron bajo la presión del Gobierno para que denunciara la violencia y ahí es donde se equivocaron. Y hay mucha presión sobre Synaspismos para entrar en una coalición de gobierno con el Pasok. Han respondido diciendo que no hay suficiente base para un programa en común entre los dos, pero incluso esta posición no está muy clara. Hay un ala derecha socialdemócrata en dicha organización que dice que la izquierda debe tomar una actitud “responsable” respecto a unirse a un gobierno progresista.
Durante 2008 Synaspismos era la fuerza creciente de la izquierda y había alcanzado cerca de un 18 por ciento en las encuestas de opinión. Ahora está entre el 7 y el 8 por ciento. Este es el resultado de tomar una posición tan tímida durante la explosión.
La gente decía que el líder de Synaspismos, Alexis Tsipras, era visto como un héroe popular liderando las protestas. Tú dices que eso ha cambiado.
En ese tiempo se hablaba mucho de que Synaspismos iba a sobrepasar al Pasok en intención de voto. Estaban “montados en una ola”. Pero fueron demasiado cautelosos a la hora de explotar este cambio y no se declararon claramente a favor de políticas de izquierda y de las luchas. En vez de eso se volvieron más moderados porque la dirección creía que era la manera de ganar más votos. Esto se notó, por ejemplo, cuando el Gobierno intentó implementar una nueva ley para privatizar las facultades celebrando elecciones en las universidades para poner nuevas autoridades. Los estudiantes se opusieron a ello, organizando ocupaciones, boicoteando las elecciones y demás. Hubo ataques en la prensa a cargo de la derecha, clamando que los estudiantes eran irresponsables y estaban en contra de la democracia. La dirección de Synaspismos vaciló. Ellos deberían haber salido a apoyar a los estudiantes de la forma en que lo habían hecho antes. Pero esta vez fueron mucho más moderados y eso les costó el apoyo de los jóvenes.
Las explosiones significaron un aumento de la polarización, así que la izquierda parlamentaria tuvo que tomar una decisión. O seguían con la polarización y daban un paso al frente en las luchas o vacilaban dado que lo que estaba en juego era mucho. Ahí es donde se equivocaron los últimos meses.
Háblanos sobre la relación entre Synaspismos y Rifundazione Comunista
Synaspismos no habla mucho acerca de Rinfundazione ahora. Solían ser aliados muy unidos en el Partido Europeo de Izquierdas, pero ahora Synaspismos prefiere hablar del Die Linke de Alemania. Están esquivando el debate acerca de por qué la experiencia italiana fue mal. Su ala socialdemócrata argumenta de que deberían formar una coalición con el Pasok, similar a la coalición que Rifundazione hizo con Romano Prodi en Italia. Esta gente es bastante directa. La izquierda en Synaspismos no quiere seguir el ejemplo italiano, pero está confundida sobre qué alternativa ofrecer.
¿Tiene Synaspismos una base de afiliados masiva?
El Partido Comunista es más fuerte en términos de una base masiva –tiene más miembros y más fuerza en los sindicatos. Tiene un diario que vende cerca de 25.000 copias los
domingos, mientras que el periódico de Synaspismos vende cerca de 5.000.
¿Cómo está la izquierda radical en estos momento?
Debería decir primerio algunas cosas de los anarquistas. Ellos han estado bastante activos durante las revueltas. Han tenido una actitud que es abiertamente sustitucionista. Por ejemplo, ocuparon las facultades sin tener en cuenta a los estudiantes. Hubo un ejemplo donde los anarquistas que ocupaban el edificio no dejaron celebrar a los estudiantes una asamblea general para decidir si llevar a cabo o no la ocupación.
Las ideas anarquistas y autonomistas están bastante extendidas. Es entendible en vista de lo vacilante y negativa ha sido la izquierda oficial. Ellos también han construido en base a los comentarios de los grandes medios que explican la explosión en términos de lo que llaman “precariado” en vez de proletariado —jóvenes con trabajos precarios. Ésa es la explicación de los medios para las revueltas. La idea de que la precariedad tiene que ver con el capitalismo, con la clase trabajadora, con la lucha de clases. Son temas sobre los que hay mucha discusión. Es un debate que debe darse.
La izquierda radical como fuerza ha intentado convertir la explosión en un movimiento organizado. Y se volvió la sección más exitosa de la izquierda. Apoyó a los estudiantes ocupando facultades e institutos y apoyó la revuelta de las bases el 10 de diciembre, cuando la dirección sindical canceló la marcha en el centro de Atenas. También ha destacado en la campaña en defensa de los trabajadores inmigrantes que están sufriendo los ataques. Por ejemplo, está el caso de una mujer llamada Konstantina Kuneva, una sindicalista de la limpieza de Bulgaria que fue atacada por delincuentes y ha sido un símbolo de la resistencia, no sólo de los trabajadores inmigrantes sino de todos los trabajadores organizados. Algo así como 100 organizaciones sindicales están apoyando esta campaña, más allá de que la TUC griega no hace nada al respecto. Hay ahora una nueva campaña de las bases demandando una prohibición legal de los despidos y la nacionalización de las firmas que la violen.
En medio de la explosión griega, Israel invadió Gaza y hubo rabia por todos lados. La izquierda radical estaba muy activa en las protestas por Gaza, lo que cambió la actitud en el país hacia Israel. Por vez pimera eslóganes como “Embargo a Israel, no a Gaza” tuvieron resonancia masiva.
Al mismo tiempo se ha dado un paso adelante en la unión de la izquierda radical. Pudimos organizar una iniciativa para la unidad de la izquierda anticapitalista. La reunión para lanzar dicha iniciativa fue el acto más grande que hemos tenido desde los setentas –alrededor de 3.000 personas tomaron parte en Atenas y se celebraron grandes reuniones en toda Grecia.
¿Cuál es el impacto de esta crisis económica en Grecia? ¿Y cuál es el factor para explicar el cambio político que ha sucedido?
El Gobierno griego estuvo argumentando hasta Navidad que la crisis era un golpe externo, que la economía doméstica estaba bien y que los bancos griegos no estaban involucrados en los “productos financieros tóxicos”. Así que argumentaban que la economía griega podría continuar creciendo un 3 por ciento, que era la previsión oficial cuando presentaron el presupuesto este último otoño. Desde ese entonces se han visto forzados a admitir que esto era una imagen complemtamente falsa.
La última previsión era que la economía griega crecería sólo un 0,2 porciento este año. Esto significa 100.000 despidos. Los bancos griegos están fuertemente expuestos a pérdidas en Europa del Este porque se expandieron allí y en los Balcanes. Así que la última etapa de la crisis está golpeando al capitalismo griego realmente duro. Ése es un factor que modifica la actitud del Gobierno. Tuvieron que ir de una postura de “todo está normal y es necesario continuar con las contra-reformas” a apelar al consenso político con la oposición para sobrevivir la crisis. En esencia esto significa que quieren que los sindicatos acepten los despidos y los recortes, pero lo presentan de manera muy distinta a cómo lo hacían.
Es difícil prever qué va a pasar en los próximos meses. Están las elecciones europeas en junio y hay mucha especulación acerca de que el Gobierno convoque unas elecciones generales en las mismas fechas con el objetivo de reorganizar la política de Grecia –probablemente a través de una gran coalición de los conservadores y el Pasok, siguiendo el modelo alemán.
Los periódicos hablan de los “PIGS” (cerdos, las iniciales de los cinco estados en inglés) por Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y el Estado español, los países de la UE que van a ser devastados por la crisis ¿Ya se está sintiendo eso?
La economía griega depende muchísimo del turismo y todos dicen que está colapsando, incluso aunque la temporada de turismo no ha comenzado. La construcción, otro pilar de la economía, se ha desplomado. El tercer elemento es el transporte marítimo –los dueños de las flotas griegas son una fuerza importante dentro del mercado mundial- y se ha desplomado también.
La perspectiva es que la crisis afectará a Grecia mucho más fuerte en los próximos meses. Sobre eso, la deuda pública es el 100 por ciento del PIB y cualquier nuevo préstamo le cuesta al Estado griego un 3 por ciento más que, por ejemplo, al Estado alemán. Éstos son elementos que están desestabilizando la situación junto a la rabia que ya existe. Es difícil decir hasta dónde se llegará. Pero no creo que las revueltas de diciembre sean el fin de la historia.











