Uruguay: 25.000 contra Bush en Montevideo
El viernes 9 de marzo, George W. Bush llegó a Uruguay. No sólo le esperaba el presidente Tabaré Vazquez, sino también dos grandes manifestaciones en rechazo al imperialismo, a la guerra, al libre comercio y a su presencia en América Latina. Coincidiendo con el atardecer, miles de trabajadores, estudiantes y activistas comenzaron a concentrarse en dos puntos del centro de Montevideo hasta hacer colapsar el tráfico por las calles principales. La confederación de trabajadores, la federación de estudiantes y las cooperativas de viviendas convocaron a 20.000 personas que marcharon por la principal avenida, realizando un acto al borde de las vallas que bloqueaban el acceso al sector antiguo de la ciudad, donde se alojó la delegación estadounidense. Por otro lado, una coalición de grupos anarquistas, guevaristas y trotskistas, llamada Plataforma Antiimperialista, convocó a unas 5.000 personas que marcharon hasta una plaza ubicada también sobre la principal avenida y a pocas calles de la anterior, donde tuvo lugar otro acto. Mientras, en varias ciudades y pueblos del país tuvieron lugar manifestaciones de diversa envergadura.
“No es bienvenido”
La proclama leída en el acto de la confederación de trabajadores afirmaba: “Usted, señor Bush, presidente de los EEUU, no es bienvenido en estas tierras. Usted no debe estar aquí. Usted representa lo peor que le ha sucedido a nuestro Uruguay, a nuestra América y al mundo entero, en esta era de imperialismo que usted representa; imperialismo que ha sometido a la injusticia y al sufrimiento a la mayoría de la humanidad”. Sabiendo de la resistencia que provocaba su llegada, una de las primeras cosas que dijo Bush al bajar de su avión fue: “tengo conciencia del rechazo que genera mi presencia en el país; espero que dicho rechazo sea contra mi gobierno y no contra el pueblo americano”. Esta extraña humildad de su parte buscaba facilitar las cosas a Vázquez, ya que en el interior de su gobierno las tensiones eran grandes. Dos semanas atrás, la ministra de Asuntos Sociales, Marina Arismendí (comunista), calificó al presidente americano de “execrable, asesino y belicista”, mientras el día antes de su llegada el ministro de Ganadería y Agricultura, José Mujica (tupamaro), afirmó que “si ahora no fuera ministro, mañana iría a la marcha”.
Bush consiguió su objetivo de respaldar al presidente Tabaré Vázquez y a su ministro de economía Danilo Astori, quienes durante el último año promovieron un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, pero nada más. Su visita concluyó sin la firma de ningún acuerdo entre los dos gobiernos. La confederación de trabajadores salió fortalecida al movilizar a miles de trabajadores, estudiantes y activistas, incluso contra la decisión de la mayoría del Frente Amplio de no apoyar las protestas. Si bien sigue en el Gobierno, el Partido Comunista continua mostrando disposición a enfrentarse a los aspectos más negativos de las políticas de Tabaré Vázquez y Danilo Astori. En los dos años pasados, sus dirigentes sindicales han liderado las luchas más importantes de la clase trabajadora contra las patronales y el Gobierno, y la manifestación contra Bush estuvo inundada de banderas rojas con la hoz y el martillo. En su despedida Bush dijo: “Yo le dije al presidente Tabaré Vázquez: ‘Si Uruguay tiene un problema, tome el teléfono y no dude en llamarme”. Este ofrecimiento parece ser lo único que consiguió Vázquez. Sin lugar a dudas, fue el gran perdedor.
Javier Carlés, miembro de Socialismo Internacional, organización hermana de En lucha en Uruguay. Más info en www.elmundoalreves.org











