Portada: Podemos parar esta guerra
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Millones de personas, en todo el mundo, se oponen a la guerra que Bush planifica contra el pueblo iraquí.
Esto se ha demostrado claramente en las calles, durante los últimos meses. Hemos visto cómo ha surgido un fuerte movimiento antiguerra a nivel internacional.
Hace pocas semanas, durante la celebración del Foro Social Europeo (FSE) en Florencia, tuvo lugar una manifestación contra la guerra que contó con la participación de un millón de personas, una de las más grandes movilizaciones vistas jamás en Europa. El FSE fue el primer paso para construir un movimiento antiguerra a nivel europeo, y se estableció el día 15 de febrero de 2003 como el "día de acción internacional contra la guerra".
Anteriormente, ya había habido protestas masivas en varias ciudades europeas, como Londres (400.000), Roma, Atenas, Berlín, etc. En algunos casos, estas grandes manifestaciones estuvieron acompañadas de ocupaciones de universidades y de otros actos de desobediencia civil.
El rechazo a la guerra no sólo se ha hecho evidente en Europa. En países como Marruecos, Siria o Egipto, cientos de miles de personas han salido a la calle para oponerse a los planes de Bush y para mostrar su solidaridad con el pueblo palestino.
En el Estado español, se han producido manifestaciones en distintas ciudades, pero no han alcanzado el nivel de otras movilizaciones europeas.
Incluso en el mismo corazón de la bestia, en Estados Unidos, el propio George Bush ha visto como, recientemente, cientos de miles de ciudadanos se manifestaban en las calles de Washington, Nueva York, San Francisco, Los Angeles y muchas otras ciudades con un contundente "Not In My Name" (no en mi nombre).
Los ciudadanos de EEUU saben, por su propia historia, que se puede parar una guerra. En 1975 el gobierno norteamericano de Nixon abandonó la guerra del Vietnam debido a la propia resistencia vietnamita y, como años más tarde reconoció Henry Kissinger (secretario de Estado del Gobierno Nixon), a la enorme presión que ejercía el gran movimiento antiguerra que existía en EEUU.
Al principio del conflicto, el movimiento contra la guerra del Vietnam era minoritario, pero fue creciendo a medida que se alargaba la guerra y más y más soldados norteamericanos volvían a su casa dentro de una bolsa de plástico.
La diferencia está en que ahora la guerra aún no ha empezado. Nunca en la historia se habían producido manifestaciones tan grandes contra una guerra antes de que cayera la primera bomba, lo cual es un motivo de peso para ser optimistas. La cuestión es organizarse desde ahora mismo contra la guerra.
En algunos países existen ya importantes plataformas contra la guerra.
En Inglaterra, la Stop the War Coalition está trabajando desde hace meses para sensibilizar y movilizar al máximo número de personas. Las grandes movilizaciones que se han organizado han provocado un enfrentamiento en el seno del Partido Laborista de Tony Blair, entre los que dan su apoyo a Bush y Blair y los que se oponen a la guerra.
En Italia también existe un importante movimiento antiguerra. No hay que olvidar que la mayor parte de los manifestantes en Florencia eran italianos.
De cara al futuro, el sindicato CGIL ha planteado hacer una huelga cuando empiecen los bombardeos en Irak, lo cual era algo impensable hasta ahora, por ejemplo, durante la guerra de los Balcanes o la Guerra del Golfo. Es, al mismo tiempo, una acción que involucraría a millones de trabajadores y que pararía la economía de Italia para mostrar su solidaridad con los trabajadores iraquíes.
El movimiento antiglobalización en Francia, en cambio, que había sido el más fuerte de Europa, se ha paralizado ante la guerra. Esto se debe a su confusión política, que le ha impedido ver que nuestro enemigo real es Bush y el imperialismo, no el integrismo islámico. Como resultado, el movimiento contra la guerra ha sido, hasta ahora, muy débil en este país. Deberíamos aprender de este ejemplo.
En el Estado español, aún hay mucho trabajo por hacer. La mayoría de la población está en contra de la guerra, pero hasta ahora esto no se ha materializado en enormes manifestaciones.
Hace falta que el movimiento antiglobalización tome en serio la tarea de dinamizar la campaña contra la agresión estadounidense.
El trabajo que pueden hacer los distintos comités y plataformas locales existentes en pueblos, barrios, universidades y puestos de trabajo es clave para crear un movimiento antiguerra tan fuerte como el que existe en Gran Bretaña e Italia.
Al trabajar en el ámbito local, estos comités podrán demostrar las conexiones entre los miles de millones de euros que se gastarán en llevar a cabo una matanza en Irak, y los recortes sociales que afectan a la gente en cada localidad. Es un ejemplo concreto del lema "pensar globalmente, actuar localmente."
Cada uno de nosotros podemos involucrarnos en el comité más cercano. Cada comité, cada acción de protesta que se organiza y cada persona que se involucra en la lucha es un paso más para parar esta guerra.
1.?Participa en las manifestaciones que se organicen en tu ciudad y anima a todos tus conocidos a sumarse también.
2.?Existen en varias ciudades plataformas y comités locales que están organizando acciones contra la guerra. Implícate y ayuda a construir un movimiento local contra la guerra allí donde trabajes, vivas o estudies.
3.?Si hay posibilidad, organiza con tus compañeros una charla para dar a conocer lo que está pasando y sensibilizar a la gente de tu alrededor.
4.?Pega carteles, pegatinas y distribuye información contra esta guerra y anima a tus amigos a que hagan lo mismo.
En lucha está organizando actividades contra la guerra allí donde tiene presencia. Ponte en contacto con nosotros. info@enlucha.org / 651 561 940.
La vuelta de los inspectores de Naciones Unidas a Irak, después de la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU, se podría entender de diferentes formas.
La verdad es que las inspecciones y la involucración de la ONU no justifican, en absoluto, la guerra que se planifica contra el pueblo de Irak.
Hay que preguntarse por qué se aceptó la resolución 1.441, presentada por Estados Unidos, que dictaba "graves consecuencias", o sea, guerra, si Irak no aceptaba las inspecciones.
En Le Monde Diplomatique (octubre de 2002), Ignacio Ramonet escribe que "Ante nuestros ojos, y bajo las presiones de Washington que los conmina a involucrarse en su guerra contra Irak, países teóricamente soberanos se dejan [...] reducir a la triste condición de satélites. [...] ¿Puede Europa oponerse a esta peligrosa aventura que comienza? Sí, [...] utilizando su doble derecho de veto (Francia, Reino Unido) en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU."
Evidentemente, ni estos dos países, ni Rusia y China, utilizaron su derecho a veto. ¿Es que están tan sumergidos en su sueño servil que no saben defender sus propios intereses? ¿Deberíamos intentar despertarles para que paren lo que está pasando?
Lenin describió la Sociedad de Naciones, la versión anterior de la ONU, como una cocina de ladrones, y la descripción sigue siendo relevante hoy (ver "ONU: al servicio del amo", en En lucha, octubre de 2002).
Con esta decisión, lo que se revela es el cinismo de los "dirigentes del mundo" que, lejos de estar dormidos, están persiguiendo activamente sus intereses.
El caso de Rusia es el más claro. Este país ha tenido "problemas con el terrorismo integrista" desde los años 80, cuando su brutal invasión a Afganistán provocó una fuerte resistencia por parte de los islamistas (entre ellos, un tal Bin Laden, entonces agente de la CIA). Ahora, los dirigentes rusos quieren aniquilar al movimiento checheno que, según ellos, utiliza bases dentro de Georgia, anteriormente una república soviética, pero ahora un país independiente, vinculado con EEUU. Es casi seguro, que el voto que abre paso al apoyo al ataque contra Irak se da a cambio del apoyo estadounidense a las "operaciones antiterroristas" de Rusia, dentro de Georgia.
China tiene menos minorías nacionales dentro de sus fronteras que Rusia, pero aún así se enfrenta a un movimiento musulmán en el oeste del país. Los jefes de Pekín querrán tener las manos libres para reprimir a esta amenaza, para mejor poder mantener su control en las crecientes ciudades industriales, que experimentan una ola de luchas obreras.
Francia, tradicionalmente, ha sido crítica con la política exterior de EEUU. Tiene intereses económicos en Oriente Medio, incluyendo a el mismo Irak, que no se beneficiarán de la intervención de Bush. Sin embargo, parece que, al final, resignados a que la guerra ocurrirá con o sin ellos, prefieren participar, para no quedarse fuera del reparto del botín.
No sorprende en absoluto que Gran Bretaña haya respaldado la guerra; es bien conocido que Blair es el caniche de Bush. Sin embargo, este hecho también necesita una explicación. Gran Bretaña perdió su imperio después de la II Guerra Mundial, pero sus inversiones siguen estando más repartidas por el planeta que las de Alemania, o incluso que las de Francia. Su declive hace que le sea difícil a la clase dirigente británica defender sus intereses mediante la fuerza militar, y por esto suelen seguir mucho más de cerca a su gran hermano de EEUU. Este hecho también explica su ambigüedad respecto a la Unión Europea, en la que no acaba de fiarse para remplazar al Tío Sam como aval militar.
Los jefes británicos pueden ser gilipollas, pero su política refleja sus propios intereses, igual que hacen los demás líderes que respaldan a Bush.
No se trata de animarles a ser más soberanos; están dispuestos, soberanamente, a ver como el pueblo iraquí muere para que el mundo sea un lugar más seguro para sus beneficios.
Si alguien creía que las inspecciones representaban un serio intento de evitar la guerra, al permitir demostrar que Irak no posee armas de destrucción masiva, se quedará con un palmo de narices debido a las declaraciones de Dr. Richard Perle, asesor de seguridad de Bush.
Éste dijo de Hans Blix, jefe de los inspectores: "Todo lo que él puede saber son los resultados de sus propias investigaciones. Y éstas no demostrarán que Saddam no posee armas de destrucción masiva." Añadió que si se encontrase un testigo que decía que existían, por ejemplo, almacenes de gases neurológicos, esto sería suficiente para justificar un ataque, aunque no hubiera ninguna prueba material. El mensaje de Bush fue parecido: "tolerancia cero" con incumplimientos de la resolución.
Es muy posible que los mismos inspectores, genuinamente, quieran hacer un trabajo honesto. Un antiguo inspector de la ONU, Scott Ritter, ha denunciado que en los años 90, la CIA utilizó las inspecciones como cobertura para espiar contra Irak. La información recogida ha sido utilizada para dirigir los bombardeos llevados a cabo desde entonces. Rolf Ekeus, antiguo dirigente de la comisión de inspectores, denunció haber sido presionado para que llevase a cabo inspecciones controvertidas, que pudieran provocar incidentes que, a su vez, se utilizarían para justificar ataques militares.
Tengan o no éxito en conseguir una condena por parte de los inspectores, deberíamos tener claro que la administración Bush está determinada a proseguir con el ataque, bajo cualquier pretexto.
Al fin y al cabo, la clave para los dirigentes de EEUU no es ni la justicia ni la amenaza representada por Sadam, sino su deseo de controlar el petróleo y de mantener y extender su poder en el mundo.
Hace un año, Richard Perle declaró: "Llegará la hora de Irak. Llegará, porque si no fuera así, terminaríamos la guerra contra el terrorismo sin una victoria... Si destruimos a los talibanes y destruimos al régimen de Sadam, el mensaje para los otros quedará claro: el próximo eres tú. Dos palabras [you're next] que son de una diplomacia muy eficiente."
Existen debates dentro de la clase dominante estadounidense, respecto a cómo defender mejor sus propios intereses. No es necesariamente cierto que una guerra les saldrá bien. Sin embargo, con la victoria del Partido Republicano en las elecciones al Senado, se abre el camino del todo a una guerra contra Irak, con el pretexto que sea. (Debe quedar claro que el Partido Demócrata tampoco había presentado una oposición clara contra los planes bélicos; por este motivo, muchos de sus votantes se quedaron en casa).
No sabemos cuándo empezará la guerra. Bush ha dicho un sinfín de veces que seguirá adelante con o sin el apoyo de la ONU. Sus asesores más inteligentes, como Colin Powell, le han convencido, hasta ahora, que le conviene más atacar con aliados, e idealmente con el visto bueno de la ONU.
Cuál será el fruto del episodio de las inspecciones, no lo sabemos. En cualquier caso, podemos esperar algunas negociaciones, o regateos de favores, en las próximas semanas, tanto entre los países más poderosos como entre EEUU y los países árabes.
Aún así, nadie debe dudar de que Bush y los suyos están dispuestos a matar a miles de iraquíes, en aras de mantener su propio poder sobre el planeta.
Pero tampoco deberíamos ignorar que no lo tienen fácil. La oposición contra la guerra ya ha empezado, en muchas partes del mundo. Si conseguimos fortalecer este movimiento, tanto en nuestra organización, como en nuestras ideas -por ejemplo, entendiendo que la ONU y las inspecciones no representan una alternativa pacífica, sino que serán una coartada para el ataque o bien serán irrelevantes- tenemos muchas posibilidades de parar esta guerra.
El éxito del primer Foro Social Europeo (FSE) celebrado en Florencia es indudable. Durante cuatro días, unas 60.000 personas discutieron sobre ese otro mundo posible que todos queremos.
Se coordinaron movimientos de toda Europa, se plantearon días de acción internacional, como será el próximo 15 de febrero, día de acción internacional contra la guerra. Se debatieron propuestas y alternativas al capitalismo. Para miles de jóvenes trabajadores, el FSE, supuso entrar en contacto con el anticapitalismo, con las ideas revolucionarias.
El resultado más vistoso de todo el trabajo de movilización para el FSE fue la manifestación más espectacular que se ha visto en los últimos años. Un 1 millón de voces venidas de toda Europa gritaron: No a la guerra contra Irak. Hecho que nos demuestra que parar la guerra es posible, pero que necesitamos organizar un movimiento antiguerra lo más amplio posible.
Italia ya demostró en Génova su capacidad organizativa.
Por aquel entonces una manifestación de más de 300.000 personas contra el G8 sorprendió a todo el mundo y supuso un punto de inflexión para el movimiento anticapitalista.
En abril de este mismo año, una huelga general masiva, con más de 8 millones de trabajadores manifestándose por toda Italia volvió a demostrar la fuerza de la izquierda italiana.
Nuevamente, en Florencia se evidenció tal realidad. Resulta evidente, que la izquierda italiana es combativa, y podríamos afirmar que plural, eso no quita que exista un marco unitario que reúna a toda la izquierda cuando se trata de organizar las resistencias.
Un marco unitario que no sólo ha permitido una buena organización del FSE, sino también la posibilidad de que mucha gente se sintiera identificada con el FSE, lo que ha supuesto un increíble éxito de movilización en la manifestación antiguerra del sábado 10 de noviembre, y el contacto de mucha gente, principalmente jóvenes, con las ideas revolucionarias que plantea el movimiento anticapitalista.
Ésta es una lección que deberíamos aprender en el Estado español.
El movimiento anticapitalista, y la izquierda en general, necesita de estructuras más estables para reunir fuerzas, acumular experiencias y actuar conjuntamente.
Galicia ha sufrido un desastre ecológico de dimensiones y repercusiones inimaginables ahora mismo. Una enorme catástrofe está acabando con las rías, pero ésta, es más profunda y terrible de lo que podemos pensar.
La poderosa industria capitalista junto con los gobiernos neoliberales, con Blair y Aznar al frente, están declarando la guerra a nuestro medio natural y a nosotros mismos.
Su lema es "el mundo es una mercancía" y lo siguen al pie de la letra. Neoliberalizando cualquier cosa que se ponga en el camino de los beneficios de las grandes multinacionales. En este caso, limpiando el camino al grupo financiero petrolero Alfa, uno de los más poderosos de Rusia y propietario de la petrolera Crown Resources AG, la cual fletó el Prestige. Su presidente Mijail Fridman, un destacado asesor de Putin y ex-asesor de Boris Yeltsin, ganará con el hundimiento del Prestige miles de millones de euros, ya que el petróleo abocado estaba asegurado al 110% de su precio.
De hecho, le sale más a cuenta a la empresa hundir el barco que negarse a botarlo o arreglarlo.
Una vez más el que gana es el que contamina y quien sufre es la naturaleza y la gente trabajadora que afronta con miedo un futuro sin trabajo, a causa la destrucción de los sistemas productivos tradicionales marinero y marisquero; la única forma de subsistir que la mayoría de los trabajadores de las costas gallegas tenían hasta ahora.
Lo que queda claro es que el desarrollo sostenible y el capitalismo son y serán conceptos antagónicos que nunca jamás podrán encontrarse juntos en una misma sociedad.
El siniestro del buque Prestige en las costas de Galicia vuelve a plantear, una vez más, el problema de la seguridad marítima, en general, y muy en particular, la del tráfico que pasa por los dispositivos de Fisterra.
El Gobierno reconoce que en 2000 fueron un total de 733 emergencias las que se produjeron en este corredor, el mayor número de todo el Estado español y, como única respuesta a esta proliferación de emergencias afirma que "se han iniciado los estudios oportunos" para la elaboración de un Plan Nacional de Servicios Especiales de Salvamento 2002-2005, dirigido a optimizar la cobertura de seguridad mediante una mejora continua de los medios materiales y humanos de la Sociedad Estatal de Salvamento y Seguridad Marítima (Sasemar); Sociedad que en 2001 contaba en Galicia con unos escasos medios materiales y un colectivo humano de sólo 82 personas.
Las perspectivas para el futuro no parecen ser mejores, ya que en los presupuestos generales del Estado para 2003 figura una misérrima partida de 18,9 millones de euros para la Sasemar.
Es una cantidad francamente insuficiente para un Estado con los kilómetros de costa del español, y con un historial de siniestros con grave afectación del ecosistema marítimo y de la riqueza productiva del mar, que singular e históricamente ha afectado de manera especial a Galicia.
Desgraciadamente, el siniestro del Prestige pone, una vez más, en evidencia que el dispositivo de separación no es suficiente, en el caso de mercancías peligrosas, que los controles sobre los barcos no son eficientes ni en puerto ni en tránsito, que los medios marítimos y aéreos distan mucho de ser suficientes y adecuados para encarar situaciones de riesgo o para combatir las amenazas de la contaminación, en el caso de Galicia. Todo esto se agrava con las condiciones de falta de seguridad de una flota envejecida, con tripulaciones sin preparación y sobre explotadas y con la primacía de criterios economicistas en las compañías armadoras y en las petroleras.
Creemos que son ya excesivos los casos gravísimos de contaminación por hidrocarburos, que sitúan a Galicia en el número uno del ranking mundial de siniestros de estas características. No se puede seguir manteniendo una actitud tan complaciente como la que muestra el Gobierno en sus respuestas, mientras la realidad se encarga de demostrar de forma dramática y trágica lo contrario.
Diputados en Madrid del Bloque Nacionalista Galego
Aznar ha fichado al ex ministro del PSOE Miguel Boyer para ser uno de los patronos de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES).
Boyer fue la estrella del acto de constitución de la nueva fundación, que sustituye y refunda las 5 fundaciones que hasta ahora tenía el PP (F. Cánovas del Castillo, F. Estudios europeos, F. Konrad Adenauer, F. Gregorio Ordóñez y la F. Hanns-Seidel).
También el PSOE tiene las suyas: F. Pablo Iglesias, F. Progreso Global, F. Ernest Lluch.
La FAES viene a ser una escuela de preparación para las futuras generaciones de "cuadros" (militantes con formación) del PP.
La derecha se organiza bien. Tienen sus institutos caros y de aprobado regalado (el "Cumbre", "Fomento y Fundación"...), universidades privadas de más de 1 millón de pesetas al año, que entras sin selectividad y sales con el mismo título que en la pública (CEU, CEES...), universidades que anuncian los actos del 20-N fascista o donde la única asociación de estudiantes permitida es "Legionarios de Cristo Rey" (Universidad Francisco de Vitoria).
Han creado las universidades para que sus hijos aprueben sin problemas, engrosen la élite financiera y política y pronto se reúnan en grupos tan "yuppies" y modernos como el "Grupo de Becerril" (localidad de la sierra madrileña), donde está por ejemplo el yerno de Aznar, Alejandro Aggag.
Aznar echa mano de Boyer y refuerza su imagen de tolerante hombre de centro. Dice que "como buenos liberales queremos escuchar a personas de ideas distintas". Tremendo, José Mari.
Pablo Fernández
Desde que, a mediados del año pasado, saltó a los medios la estafa millonaria de Gescartera, en la que su propietario, Antonio Camacho (actualmente en la cárcel) hizo desaparecer 108,18 millones de euros (18.000 millones de ptas.) nada se ha sabido del destino de ese dinero.
En su día quedó más que demostrado que dentro de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, organismo que teóricamente debería velar porque las sociedades gestoras de inversión no actúen de manera fraudulenta, conocía que las cuentas de Gescartera no cuadraban. Cuando el escándalo financiero estalló se supo que Camacho se había apropiado del dinero de sus clientes (no sólo de los grandes como la policía o la iglesia, sino también del de cientos de pequeños ahorradores que habían depositado en Gescartera sus ahorros de toda la vida).
Desde que se conoció el robo, ha sido más que evidente que Camacho no pudo, solo, hacer desaparecer tamaña cantidad de millones. La incógnita parece que empieza a despejarse.
Hace unos días se ha sabido que Camacho tenía en su despacho una terminal para realizar directamente operaciones con el HSBC (Hong Kong and Shanghai Bank Corporation) el segundo banco más importante del mundo.
Salvador Pastor, ex directivo de este Banco en el Estado español, ha declarado ante la Juez que instruye el caso Gescartera, que esta entidad desvió cantidades de dinero (no ha dicho cuánto) a través del HSBC a paraísos fiscales. El HSBC ganó en concepto de comisiones por sus operaciones con Gescartera, entre 600.000 euros y 1,2 millones.
También se ha conocido que el HSBC gestionó cuentas innominadas (secretas) de al menos 12 inversores vascos que querían tener sus fondos fuera de Euskadi. También se han descubierto 138 cuentas secretas más, vinculadas algunas de ellas al dueño de Gescartera.
Asimismo ha declarado ante la Juez y ha ingresado en prisión, Anibal Sardón dueño de la AGP (la principal agencia de valores que trabajó con Gescartera). De la actividad de la AGP se deducen salidas de fondos a paraísos fiscales.
Quizá se espere que nos quedemos satisfechos porque Camacho o Sardón hayan entrado en prisión, (aunque ya sabemos por Roldán que cuando cumplan una tercera parte de la condena saldrán libres).
Sin embargo, éste es un ejemplo ilustrativo de cómo funciona el capitalismo: Bancos que colaboran con granujas o con grandes inversores para evadir el pago de impuestos a través de paraísos fiscales, tolerados por los estados y por las instituciones financieras mundiales.
Quizá algunos de esos inversores hayan reducido las plantillas de sus empresas, por falta de beneficios "contables". Mientras tanto, a los que trabajamos o estamos parados, se nos exige que aceptemos un decreto sobre el desempleo para que el Estado pueda controlar los "fraudes" en el cobro del paro.
Elvira Boix
Desde que en 1996 el PP llegara al Gobierno del Estado español el recorte de las subvenciones por desempleo ha sido cada vez mayor.
Uno de los objetivos del programa de derechas es el de la erosión del Plan de Empleo Rural en beneficio de los intereses de los grandes terratenientes. Exigir trabajo, no ayudas, debería ser ahora la consigna.
Sin embargo, la situación en el trabajo de los jornaleros andaluces y extremeños (zonas de voto cautivo socialista) es precaria, por lo que mantener el subsidio agrario es esencial para la estabilidad de miles de personas que viven de este sector.
Tras la presentación del decretazo, sindicatos y otros movimientos se han manifestado en contra de lo que suponía el mayor retroceso en política social desde la entrada del PP en el Gobierno. El éxito del 20J y la manifestación del 5 de octubre dieron sus frutos y el PP percibió el malestar social.
De ahí que, el pasado 8 de octubre, Zaplana cediera en la mayoría de las reformas anunciadas, como en los sueldos de tramitación o en las ayudas a los trabajos temporales. Sin embargo, la lucha para restituir el subsidio agrario continúa y se convierte ahora en el objetivo principal para acabar con la precariedad laboral de dos comunidades autónomas marcadamente agrarias.
Desde la puesta en marcha del decretazo, hace cuatro meses, los perceptores de esta ayuda han disminuido en un 4, 4% en relación con el período anterior. Por esta razón, los colectivos afectados se han puesto en marcha para conseguir restituir esta medida.
Si bien, desde la Junta de Andalucía se ha preparado una ambiciosa campaña publicitaria que ha despertado la polémica en los medios de comunicación, la Comisión Ejecutiva de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP) ha realizado un llamamiento a todos los cargos públicos locales para que protagonicen concentraciones ante las sedes del INEM, con carácter previo a la manifestación convocada por CCOO y UGT para el 1 de diciembre en Sevilla.
La cesión en la mayoría de los puntos del decretazo ha sido vista por algunos como un lavado de imagen del reciente ministro Zaplana, con miras a las próximas elecciones, otros ven que el progresivo recorte de ayudas sociales viene de la intención del gobierno de privatizar el INEM, para que el desamparo de los trabajadores les obligue a aceptar cualquier trabajo precario. Estas hipótesis son más que probables teniendo en cuenta las últimas reformas de Aznar (como por ejemplo la LOU).
Un gobierno de derechas que lleva a cabo un programa de derechas, ¿por qué los que votaron al PP se extrañan ahora?
Angie
Mucha gente se pregunta por qué le damos tanta importancia a nuestro periódico En lucha y por qué ponemos tanto énfasis a la hora de venderlo y distribuirlo.
Para nosotros, el periódico no es tan sólo dieciséis páginas con noticias varias que editamos cada mes. En lucha pretende romper con las ideas dominantes, analizar y explicar la situación política, dar voz a las experiencias y luchas de la gente corriente, así como preguntarse y tratar de contestar lo que se debe hacer en un momento concreto, como por ejemplo, ahora mismo, tras lo que ha significado el FSE.
El País, El Periódico o La Vanguardia son, ante todo, un negocio y después un periódico. Eso significa que para sus jefes el objetivo inmediato son los beneficios y no la información real. Estos periódicos pertenecen y defienden los intereses de las clases dirigentes, o lo que es lo mismo al sistema capitalista.
Si miramos cómo trataron los periódicos capitalistas la manifestación que tuvo lugar en Florencia y el FSE, los que estuvimos allí comprobamos que, a diferencia de lo que decían los periódicos de los jefes, hubo mucha más gente que medio millón de personas en la manifestación contra la guerra y que el FSE tuvo una participación mucho más amplia y rica que la imagen que dieron aquí. Que estos periódicos y el resto de medios obvien eso no es casualidad, forma parte de su propio funcionamiento para defender el sistema.
Desgraciadamente no todo el mundo pudo estar en Florencia. Es ahí donde la prensa de izquierdas revolucionaria juega un papel importante.
En lucha intenta romper con todas las ideas de la clase dirigente, es decir con las ideas dominantes, y con las mentiras que distribuyen a través de sus medios de comunicación. Pero no sólo eso, sino que desafía esas ideas mostrando que son posibles otras alternativas. Muestra el mundo desde el punto de vista de los trabajadores y de la gente corriente que lucha contra las injusticias. Como dijo Malcolm X: "Cuidado con los medios de comunicación, porque a los verdugos los convierten en víctimas y a las víctimas en verdugos."
Pero el periódico es mucho más que eso. Para los socialistas revolucionarios que están intentando construir una organización como la nuestra, En lucha se convierte en una herramienta de organización fundamental.
Empezando por explicar cómo y porqué funciona la sociedad, pero al mismo tiempo intentando conectar todas las injusticias al sistema capitalista y explicando cómo este sistema puede ser cambiado. Por eso ponemos tanto interés en dar voz a las experiencias de la clase trabajadora y a sus luchas, allí donde éstas tengan lugar.
Nuestro objetivo es conectar todas las luchas, ya que tienen un mismo denominador común, el sistema económico capitalista, y para ello utilizamos el periódico. Así como también para darlas a conocer a diferentes activistas que quizá de otra manera no hubieran sabido nada de las otras luchas, pero que en realidad comparten un mismo enemigo.
Por otra parte En lucha es un periódico de los activistas, no es un periódico donde quien decide de qué se va hablar es el capitalista. Es un periódico donde los activistas, los que escriben y participan en él, son los que deciden qué temas aparecerán y cómo se tratarán, cosa que requiere una organización y discusión previa. En lucha no es un periódico hecho por expertos para los trabajadores, es un periódico de los propios trabajadores, hecho y protagonizado por ellos mismos.
Seguramente has visto muchas veces activistas de En lucha en tu ciudad vendiendo nuestro periódico. En la calle, en una manifestación, en la universidad, en los lugares de trabajo, en un acto político... Ésta es la manera principal y más importante de distribuir el periódico.
Nuestras ventas suponen una oportunidad para hablar y discutir con la gente, vendiendo el periódico entablamos relaciones políticas con otros activistas, que como nosotros pueden estar interesados en discutir qué maneras hay de cambiar el mundo, para más tarde poner esas ideas en práctica.
Estoy seguro que hay muchas personas que pueden estar de acuerdo, al menos en parte, con lo que En lucha propone. El problema para los socialistas revolucionarios es encontrarlas, para así mostrarles que hay más gente que piensa como ellos y que unidos podemos luchar y ganar. Vender En lucha en las calles es clave para que esto ocurra.
Nosotros no disponemos de los millones de euros de las grandes empresas de comunicación, ni tampoco llenamos nuestras páginas con mil anuncios para costearnos la edición del periódico, es por eso que a su vez vender el periódico es una manera de autofinanciarnos.
Esta sociedad tiene que ser completamente transformada de arriba abajo. Y la única fuerza que puede traer este cambio es la organización desde abajo de la gente corriente trabajadora, luchando junta. Vendiendo En lucha aspiramos a conocer y a conectar a la gente que lucha por cambiar el mundo.
El periódico es un manera de organizar nuestras ideas y nuestra actividad. Participando en él y distribuyéndolo ayudamos a que todo lo anteriormente dicho sea posible.
Manel Ros
Uno de los argumentos que usa la administración Bush para justificar el ataque a Irak es que representa un peligro, a escala global por las armas de destrucción masiva de que dispone; por el momento los informes emitidos por los inspectores de la ONU no pueden relacionar Irak con las armas bioquímicas o nucleares.
Quien sí posee armas de destrucción masiva es el estado israelí, quien usa esas armas impunemente -a ojos de la administración estadounidense- para devastar a la población palestina.
No dejamos de recibir información de los ataques y abusos que ejerce el ejército israelí sobre la población palestina. A fecha del 25 de noviembre, el ejército israelí ha matado a Jihad Tahsin al-Faqeh, de ocho años de edad, en Nablus, mientras volvía de la escuela de un tiro en la cabeza.
Además, 13 personas han sido heridas; una persona muy grave por un tiro en la cabeza.
El ejército israelí ha matado desde el inicio de la Intifada, en septiembre de 2000, a 383 niños/as, haciendo caso omiso de las leyes internacionales.
Los ataques israelíes contra la tierra palestina continúan en Jan Yunis, Rafah y Deir al Balah.
Las fuerzas israelíes mantienen el cierre total, impuesto sobre los Territorios Ocupados, que constituye un castigo colectivo para toda la población palestina en su conjunto. Las fuerzas israelíes han dividido las tierras palestinas transformándolas en cantones y violando los derechos económicos, sociales y culturales de la toda la población.
Por su parte el Gobierno israelí se enfrenta ahora a la mayor crisis a la que se ha enfrentado desde que el partido Likud, de Ariel Sharon, ganó las elecciones en febrero de 2001.
La aprobación de la ayuda económica a los asentamientos sionistas de Gaza y Cisjordania dejó a Sharon con sólo 55 de los 120 diputados después que los laboristas abandonaran el ejecutivo; esto sólo le dejaba la salida de pactar con la ultraderecha, que pone como condición para formar gobierno el respaldo masivo a los asentamientos, el exilio de Arafat y la aplicación de mano dura contra los palestinos.
El propio Benjamin Netanyahu, principal competidor dentro del propio partido, ha dicho que si él llegase al poder lo primero que haría sería exiliar a Arafat.
Sharon se ve obligado a parar un poco la política de ocupaciones; en parte por la situación en Oriente Próximo y el más que probable ataque estadounidense a Irak, también por las presiones internas por y el sentimiento en contra de las acciones militares que existe dentro de Israel. Pero, de momento, la masacre sigue, y los palestinos siguen defendiéndose con piedras ante los tanques israelíes.
En palabras de Gilad Atzmon cantante palestino: "La idea de la paz de Oslo es patética, la idea de dos Estados para dos gentes no tiene en cuenta el principal problema de los palestinos. Hay seis millones de palestinos desposeídos, cuatro millones de los cuales están en campos de refugiados a lo largo de todo Oriente Medio. La idea de dos estados no tiene en cuenta el derecho al retorno."
Dentro del movimiento anticapitalista, el sentimiento de solidaridad hacia la lucha palestina se hace cada vez más patente.
En el FSE, en Florencia, contamos con la presencia de muchos activistas por la causa palestina de diferentes partes. Hablaron de la importancia de luchar en cada país, en cada escuela, en cada lugar de trabajo, contra las políticas de respaldo a la administración israelí.
Vimos que debemos hacer de la lucha palestina, nuestra lucha.
Guillem Boix
Está previsto que los días 12 y 13 de diciembre finalicen, en la cumbre de Copenhague, las negociaciones con los 10 países candidatos a entrar en la Unión Europea el 1 de mayo de 2004.
Dos de los países candidatos son las islas de Chipre y Malta, antiguas colonias británicas en el Mediterráneo. Los demás provienen de la antigua Europa del este y sus economías están bastante desestructuradas. Dichos países son la República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Letonia, Lituania, Hungría y Polonia.
Los dirigentes y los empresarios de estos países están ansiosos por entrar a formar parte de la UE, ya que ven en esta entrada la perspectiva de un gran aumento de sus beneficios. Sin embargo, la entrada en la UE no es una buena perspectiva para los trabajadores, por mucho que las campañas publicitarias de sus gobiernos les hagan pensar lo contrario.
Para cumplir las condiciones económicas de entrada en la UE, estos países deben aplicar políticas neoliberales que se traducen en recortes en el gasto social, privatizaciones, flexibilización del despido, recorte de derechos laborales...
Estas medidas ya se están aplicando, y aunque están suponiendo ya despidos masivos, los actuales miembros de la UE aún consideran que la reestructuración de los países candidatos es insuficiente.
En países como Polonia, por ejemplo, el desempleo llega casi al 20% y de él, el 80% no tiene derecho a subsidio, mientras el dinero de la UE se utiliza en esta "reestructuración" que ataca directamente a los trabajadores. También se está utilizando este dinero para sellar las fronteras orientales, con el fin de evitar la entrada de inmigrantes ilegales.
Nadie parece tener en cuenta el ejemplo de Alemania, la mayor potencia económica de Europa, que ha pagado con una crisis económica el proceso de reunificación con la antigua Alemania del Este y el cumplimiento de los criterios de la UE.
La ampliación de la UE sólo beneficia a los ricos, pero puede llevar a los países ya miembros a una crisis aún más profunda de la que ya tienen y a los países candidatos a convertirse en países de segunda categoría.
A finales de octubre, la masacre del teatro Dubrovka de Moscú volvió a poner en primera página al pueblo checheno.
Putin, Aznar y los líderes occidentales, como también la mayoría de la prensa, califican a los chechenos de fanáticos terroristas.
Sin embargo, el terrible final del asedio al teatro da una idea de quienes son los terroristas y de los brutales métodos utilizados por el Estado ruso en Chechenia durante más de 200 años.
Chechenia es un minúsculo territorio en la cordillera del Cáucaso. Esta zona ha sido siempre estratégicamente importante para los dirigentes rusos, ya que está cerca de las enormes reservas de petróleo y gas natural de la zona del Mar Caspio.
Chechenia fue conquistada por la Rusia zarista, que en los siglos XVIII, XIX y XX infligió sobre el país una represión brutal. Tras un breve período de tregua después de la revolución rusa de 1917, la subida de Stalin al poder reanudó la brutalidad rusa sobre la población chechena, que fue deportada en su totalidad (500.000 personas), siendo obligada a marcharse a miles de kilómetros, a las heladas estepas de Kazakhstan. Más de un tercio murieron en el viaje.
Con el colapso de la Unión Soviética, Chechenia consiguió la independencia a principios de los años 90, pero a finales de 1994, Rusia volvió a invadir Chechenia provocando una guerra en la que más de 80.000 personas fueron masacradas, la mayoría de ellas civiles. En 1997, la guerra de guerrillas provocó la retirada de Rusia, pero en 1999 Putin atacó de nuevo.
La brutal guerra contra Chechenia provoca pobreza y caos y lleva al pueblo checheno a luchar. Pero Putin se niega a retirarse de Chechenia o a permitir que el pueblo checheno dirija su propio territorio.
Antes ha preferido envenenar y asesinar a más de 100 civiles rusos que hacer cualquier concesión ante las demandas de autodeterminación del pueblo checheno.
¿Quién es, pues, el terrorista?
Amparo
Theologos Psaradellis (Teo), destacado luchador contra la dictadura de los coroneles y antiguo militante de la OKDE, sección griega de la IV Internacional; y Yannis Serifis, sindicalista conocido por su lucha contra la dictadura, han sido arrestados en el marco de la ofensiva de los servicios de seguridad griegos contra el grupo llamado 17 de Noviembre (17N).
La policía griega ya había intentado, en los años 70, implicar a Serifis en actividades terroristas. Su inocencia fue plenamente demostrada en un proceso que despertó la solidaridad internacional. La policía le acusa hoy, como a Teo, de ser miembro del 17N. La delación, sin pruebas, permite que se les mantenga en prisión.
Psaradellis niega toda participación en el 17N, del que no compartía ni la ideología nacionalista ni los métodos. Reconoció, en cambio, haber participado en 1986 en el atraco a un banco que no produjo ni heridos ni muertos. Este atraco es hoy atribuido al 17N por la policía. Teo explica haber participado en esta acción con el objetivo de financiar la publicación de las obras de Pandelis Pouliopolos, el fundador del trotskismo griego. "Mi ideología -ha hecho constar en su declaración- no me prohíbe las expropiaciones de los bancos, pero condena, política y moralmente, los asesinatos de adversarios políticos."
Teo fue un combatiente ejemplar contra la dictadura de los coroneles (1967-74). Detenido y evadido en dos ocasiones, regresó a Grecia en 1974, tras la caída de los coroneles, y militó en la OKDE hasta 1979. Abandonó la militancia activa en los años 90 tras una grave operación de corazón.
El delito de 1986 está prescrito. Ninguna prueba existe de la participación de Psaradellis en el 17N. Algunos militantes de ese grupo, esperando aprovecharse de los privilegios concedidos por la ley antiterrorista europea a los "arrepentidos" delatores, en un primer momento dijeron que Teo era miembro del 17N. Pero luego se retractaron públicamente.
Lo único que parece justificar que Psaradellis continúe en prisión es la histérica campaña en la que la delación se ha convertido en un deber cívico sagrado.
En una atmósfera de auténtica "caza de brujas", tolerada por el gobierno y animada por la policía, los antiguos torturadores y soplones de la junta aparecen en los medios como los "expertos del terrorismo", mientras que la resistencia y la lucha armada contra la dictadura son abiertamente acusadas de haber preparado el terreno al terrorismo.
Exiliados políticos del tiempo de la dictadura y abogados de la defensa son señalados como objeto de la venganza pública, mientras que el respeto a los procedimientos democráticos es denunciado como complicidad con los asesinos.
De hecho las elecciones municipales del pasado octubre en Grecia han estado marcadas por la "psicosis 17N" con el resurgimiento de una fuerte corriente de extrema derecha, el movimiento LAOS (pueblo) y una banalización de la dictadura de los coroneles que, algún líder de la derecha, no ha dudado en calificar de "una revolución nacional".
En este ambiente, en el que una parte considerable de la izquierda adopta una actitud defensiva por miedo a ser igualada al terrorismo, todo es posible, principalmente cuando el Ministro griego del Interior intenta tener buena imagen ante EEUU.
El fracaso escolar en España es un hecho revelador.
Según el Gobierno, este fracaso se debe a que la LOSE era una mala ley. Sin embargo, ni Aznar ni la ministra Pilar del Castillo han hablado de dinero en sus declaraciones, pese a su insistencia en mejorar la educación.
Es más, el presupuesto se ha reducido de un 4,9% a un 4,5%, situando a España en el penúltimo lugar de Europa respecto a las cifras de inversión para la enseñanza.
La nueva memoria económica de la Ley de Calidad indica que la financiación de esta ley asciende a un total de 91 millones de euros anuales, 68 millones menos que en la previsión anterior del ministerio, es decir un 43% menos.
Datos asombrosos, si tenemos en cuenta que un notable número de centros públicos se ven obligados a hacinar a sus alumnos en barracones, y que es absolutamente normal encontrarse con paredes agrietadas, laboratorios cerrados, inodoros en mal estado... Ésta es la verdadera mala calidad con la que los estudiantes nos tenemos que enfrentar día a día.
Pero nuestro presidente sigue afirmando que la calidad no va pareja con la inversión. Para demostrarlo, restablecerá el viejo sistema franquista de educación, que consiste, por ejemplo, en implantar de nuevo la reválida, introducir una asignatura especial de religión católica y separar a los niños de las niñas.
La educación está recibiendo un tratamiento insultantemente empresarial, cuyo objetivo es economizar al máximo. Cuanto menos se invierta con relación a los resultados, mejor. De ahí que se potencie la privatización de la educación, que dejará de ser un derecho para convertirse en una opción destinada a los más privilegiados, lo cual, bien mirado, resulta muy rentable. Porque a nuestro gobierno actual le conviene un pueblo moldeable y obediente.
No debemos olvidar que la educación es cultura, y que la cultura trae libertad, nos brinda la oportunidad de criticar y elegir por nosotros mismos. Por este motivo, entre otros muchos, hemos de luchar por una educación laica y pública para nuestro país.
Irene Rubio, Madrid.
Volvió la gala de las miss, y con ella, la hipocresía, mediocridad y falsedad. Ese concurso, de bellezas, viene a ser un concurso de maniquíes.
Muchas mujeres han luchado, para hacer ver al machismo existente que no sólo hace falta ser bella para triunfar. Han luchado para que el mundo entero no vea a las mujeres como a simples objetos de deseo.
Son algo más, son listas si se lo proponen, son valientes si se lo permiten, son personas si se las deja, y este concurso destruye, quema y arrasa, todas las ideas impuestas por estas mujeres guerreras a lo largo de la historia.
Sólo hay que ver como desfilan ante un jurado mediocre, que babea viendo degradarse a la sociedad femenina, y vemos que por más que se luche, no servirá si no se acaban estos concursos de "mujeres 10".
También dicen que se tiene que ser lista para ser una miss, pues reivindico que cualquier persona con un poco de estudios, sabe contar algo de Rusia. Y desde aquí hago una llamada a la sociedad para que ayude a destruir, este ridículo y vergonzoso ritual, porque es muy fácil decir que se quiere la paz en el mundo, pero ésta no se consigue, yendo de gira por hipermercados, se obtiene luchando día tras día, buscando soluciones, viviendo en el anonimato, porque, como un buen revolucionario que no buscó la fama en ningún momento dijo: la revolución está para llevarla en el corazón y morir por ella, y no para llevarla en la boca y vivir de ella.
Debemos luchar desde la oscuridad para algún día vivir bajo la luz.
Joan SanFeliu Molinero
Hace unos días regresé de una brigada de solidaridad con Cuba.
Nuestra misión ha consistido en acondicionar una escuela de educación especial, en una pequeña ciudad llamada San José de las Lajas, en la provincia de La Habana. Fuera de este trabajo común, la mayoría de nosotros tenía interés en conocer de cerca cómo funcionaba este país, referente socialista para unos, dictadura comunista a secas para otros.
El primer contacto que tuvimos fue con el Poder Popular de la ciudad, que es el gobierno administrativo del municipio. Éste nos recibió amablemente y se encargó de que nos instaláramos lo más cómodamente posible.
A lo largo de la estancia en Cuba, hemos tenido oportunidad de hablar y discutir con miembros del Partido Comunista, de la Unión de Jóvenes Comunistas, con representantes de órganos de educación, sanidad y cultura y con miembros y dirigentes de las organizaciones de masas (Comités de Defensa de la Revolución, Federaciones de Estudiantes, Federación de Mujeres Cubanas, Central de Trabajadores, etc.).
Desde los primeros días de nuestra estancia, gracias a horas y horas de reflexión y debate entre muchos de los compañeros de la brigada, comenzamos a percibir el abismo que existía entre el discurso oficial de los miembros de estos organismos y la realidad presente en las calles.
Según el Gobierno cubano, el Partido, y las organizaciones de masas, Cuba está organizada bajo un peculiar modelo socialista.
Comenzamos a confirmar nuestros temores sobre esta afirmación cuando tuvimos la oportunidad de hablar y relacionarnos con la gente normal que vive y trabaja en este país.
Socialismo no puede ser un sistema en el que la población no puede cuestionar las actividades de su Gobierno, en el que los trabajadores tienen sueldos de miseria (que no les permiten vivir dignamente) y en el que la libertad de organización no existe.
En el socialismo los trabajadores controlan lo que se produce y cómo se distribuye mediante órganos democráticos.
En Cuba, una élite decide qué productos competirán en el mercado capitalista internacional y qué sueldos hay que bajar para poder hacerlo.
En el socialismo la policía no acosa a los trabajadores y trabajadoras que se muestran abiertamente como homosexuales, ni detiene y registra a aquellos que intercambian opiniones con los extranjeros.
El principal culpable de la situación de escasez en Cuba es el imperialismo norteamericano, acechante desde el inicio de la revolución.
Debemos reconocer el derecho de este país a su independencia y a su autodeterminación. Además, no se debe dar marcha atrás sobre las conquistas obtenidas tras la revolución: la sanidad y educación públicas, la reforma agraria y urbana, las nacionalizaciones... Pero estas conquistas no representan el socialismo por sí solas.
En nuestro viaje hemos aprendido que no se puede apoyar a Cuba acríticamente. No es nuestro modelo para un mundo mejor.
Animamos a los trabajadores y trabajadoras cubanas a que se organicen contra su régimen, sin que esto represente un apoyo para la derecha imperialista que amenaza desde los Estados Unidos. Apoyaremos desde aquí a la disidencia cubana de izquierdas, que lucha para que su país sea un lugar digno en el que vivir.
Miguel Sanz Alcántara, Granada
Hay algunos escépticos que piensan que la victoria de Lula en las últimas elecciones brasileñas no va a suponer ningún cambio en las condiciones de vida de los ciudadanos de este país, y en el fondo tienen razón.
Lula preside una República, sí, pero se trata de un Estado burgués donde los dueños de los medios de producción son los capitalistas, y son éstos realmente los que mandan al margen de lo que digan los votantes.
Pero deberíamos quizá mirarlo de otro modo, el pueblo brasileño no sólo ha puesto a un ex sindicalista en el sillón de presidencia, ha hecho algo más, se ha posicionado, ha votado a la izquierda y se ha identificado como clase.
Quizá el pueblo brasileño se haya dado cuenta de que no debería todo acabar en las urnas, esto no es suficiente, sea cual sea el presidente de la nación, ¿podríamos estar asistiendo al inicio de algo más grande en Brasil?
Vicky, Madrid
Como independentistas y marxistas queremos dar nuestro punto de vista acerca del artículo los nacionalismos en En Lucha de octubre.
En él, el hecho nacional es tratado como algo totalmente desvinculado de la lucha de clases y se desprende que, como mucho, los marxistas se mostrarán sensibles y solidarios con aquellos que, pese a "silenciar las diferencias de clase" luchan contra un enemigo común (el estado de las cosas).
Hay que decir que en el caso del independentismo catalán, la influencia del marxismo fue consustancial a su nacimiento.
Cuando, en 1969, se funda la organización matriz de todo lo que hoy conocemos como independentismo (el Partit Socialista d'Alliberament Nacional), se parte de la fusión de los movimientos de liberación nacional y social en un mismo frente revolucionario, como habían hecho vietnamitas, chinos y otros pueblos donde la lucha por la independencia iba de la mano con la construcción del socialismo.
En nuestro país, la burguesía ha hegemonizado (o ha intentado hegemonizar) las reivindicaciones de la identidad nacional (desde la Lliga Regionalista hasta el pujolismo, clandestino o institucional). No por eso los teóricos socialistas ni las organizaciones de clase han olvidado la cuestión.
Valgan como ejemplo de los primeros los marxistas Maurín, Nin y Comorera en los años treinta; y, de las segundas, la importancia que tuvieron partidos y sindicatos de clase en la lucha por la autonomía política de Catalunya en los años setenta.
Es un tema de largas discusiones entre los socialistas. Pero creemos que el artículo de David no contribuye, con su descalificación categórica del hecho nacional, a fomentar el debate y el entendimiento, sino más bien los tópicos.
Glòria y Albert, UAB
El PHN prevé el transvase de 1.050 Hm3 anuales del río Ebre hacia el País Valencià, Murcia y Barcelona. Los mismos estudios que han concluido que sacar esta cantidad de agua del río no le hará ningún daño, dicen aberraciones tan grandes como que el agua que llega del mar se está perdiendo. ¿Y el mantenimiento del delta? ¿Y la supervivencia de los pescadores, de los recolectores de mejillones, de los arroceros...? ¿Y la protección de los ecosistemas ligados al río? ¿Hasta cuándo ignorará y desprestigiará el gobierno a nuestros científicos y a los gritos de tantos miles de personas?
El PHN también prevé la construcción de 118 embalses que permitirán un mayor control y regulación del caudal del río Ebre. El Estado español es ya el primero de Europa en cuanto al número de embalses por habitante.
El PHN ha despertado un movimiento social importantísimo en toda la cuenca del Ebre (desde Aragón a las comarcas del delta) que ha recibido el apoyo y comprensión del resto de los Països Catalans, Andalucía, Euskadi, Francia, Bélgica...
La última gran manifestación tuvo lugar el pasado domingo 24 de noviembre en València, coincidiendo con la convención RAMSAR, una convención internacional para la protección de las zonas húmedas. En el pecho de muchos de los manifestantes se podía leer en una pegatina: "Soy valenciano y estoy contra el PHN". Los valencianos han entendido que no les conviene recibir agua del maltratado río Ebre para que los mismos poderosos de siempre se continúen enriqueciendo. En València, 100.000 personas gritaron en contra de este PHN y a favor de una nueva manera de entender la gestión del agua.
Eulàlia, UB
El movimiento anticapitalista se reunió del 6 al 10 de noviembre en Florencia en un nuevo y propio espacio: el Foro Social Europeo. La enorme participación de unos 60.000 inscritos en los centenares de conferencias y charlas, y la manifestación antiguerra de 800.00 personas, que inundó Florencia, suponen un importantísimo nuevo impulso.
El FSE sigue la línea empezada por el Foro Social Mundial de Porto Alegre, creado en 2001 y reunido por segunda vez en 2002, de buscar espacios propios del anticapitalismo para el debate, aunar las luchas, debatir acerca de los problemas reales y buscarles soluciones y alternativas.
Este encuentro reunió a estudiantes, sindicalistas, parados, pensionistas, activistas, etc. de todos los rincones de Europa y también de 100 países. Todo el trabajo de organización para un encuentro con tanta gente fue posible gracias al esfuerzo de 1.000 voluntarios. Hubo traducción a 5 idiomas. Del Estado español fuimos alrededor de 2.000 personas, 1.200 con 20 autobuses desde Barcelona, y el resto con otros medios.
El FSE organizaba los temas a tratar en 3 ejes respondiendo a la situación mundial: "Liberalismo y Globalización", en Europa ya se han vivido 4 huelgas generales para frenar los ataques liberales; "Guerra y paz", en el marco del ataque contra Irak; y "Derechos, ciudadanía y democracia", vinculado a la pésima situación de la inmigración.
En total hubo 30 grandes conferencias, 160 seminarios y 180 talleres distribuidos a lo largo de tres días. Se debatieron centenares de temas.
Pero el más destacado fue, sin duda, el de la guerra. En grandes conferencias sobre este tema se discutió cómo podíamos luchar contra ella: si hacía falta encaminar los esfuerzos para conseguir la oposición de la ONU y otras instituciones contra la guerra o, si bien, nos teníamos que centrar en desarrollar las luchas digan lo que digan las instituciones.
Se comentaron movilizaciones contra la OTAN en Praga, contra las bases militares de Grecia, y también que toda lucha que consiga frenar los ataques contra la educación o la sanidad impiden también el dedicar más dinero a la militarización, con lo que todas las luchas aparecen conectadas.
Hubo charlas especialmente significativas porque tocaban los puntos que más discusión producen, como la titulada: "Partidos políticos y movimiento".
Se habló de la convergencia que se está produciendo entre los partidos de izquierdas y el movimiento. Se criticó a los partidos socialdemócratas pero, también, se apuntó que era necesario el crear partidos que no desvíen las luchas hacia las instituciones, sino partidos revolucionarios para afianzar las luchas que se produzcan.
Otro debate que salió fue el de reforma o revolución, ya sea en su forma más oculta como centrar las críticas en el neoliberalismo o el capitalismo en su conjunto, o en su forma más abierta, si tenemos que trabajar y reformar las instituciones o si tenemos que terminar con ellas. Pero seguramente una de las notas más positivas fue que todas las discusiones se hacían dentro de un gran sentimiento de unidad, en el que estaban realmente fortaleciendo las próximas luchas.
Hubo tal afluencia de gente que incluso una conferencia sobre los GATS (acuerdos de la OMC que pretenden privatizar lo que falta) se tuvo que repetir una segunda vez para toda la gente que en la primera vuelta quedó fuera. La participación en estas grandes conferencias osciló entre 1.000 y 5.000 personas.
El foro no fue sólo un espacio para el debate, sino que también fue un momento para pasar a la acción el sábado con una enorme manifestación contra la guerra que duró alrededor de ocho horas. El l.000.000 de personas que participaron en ella fueron como un enorme mar que inundó Florencia.
El domingo se hizo una asamblea, de los movimientos sociales participantes, en la que se acordaron las próximas citas: cuando empiece la guerra al siguiente sábado manifestaciones de rechazo en todos los lugares; el día 15 de febrero manifestaciones por toda Europa contra la guerra coincidiendo con el FSM de Porto Alegre. Incluso se confirmaron el próximo FSE, que se celebrará en Francia, y el Foro Social Mediterráneo, que se celebrará en Barcelona, ambos en 2003, quedan por definir las fechas exactas.
El FSE sirvió para afianzar las luchas a escala europea. Ahora hace falta extenderlas y fortalecerlas a nivel local.
Joel Sans
Miles de personas se desplazaron desde el Estado español para participar en el Foro Social Europeo.
Éstas de aquí son algunas de las impresiones que se llevaron del FSE:
Marta Burgos, de la asamblea de Biología, UB.
"El FSE fue un buen momento para expresar el rechazo hacia lo que más nos indigna, las injusticias, el capitalismo.
Me gustó mucho el Foro.
Me sentí como si entre todos hubiéramos contribuido a alguna cosa.
La izquierda estaba bastante unida.
Faltó debate, pero fue muy emotivo. Volví a casa con un sentimiento de paz."
Laura, Asamblea Diagonal, UB.
"Creo que era importante ir al FSE, porque personalmente estoy haciendo pequeñas cosa en mi asamblea y mi facultad, pero quería dar un paso adelante. Para crear un movimiento real tienes que relacionarte con otra gente, intercambiar experiencias y así avanzar. Hay mucha gente que se están moviendo. Hay gente que cree en una revolución, cosa que yo pensaba hasta ahora que era una utopía. Me di cuenta que, poco a poco, se podrán conseguir cosas. Este movimiento no es utópico."
Albert Torrent y Xavier Sichar, estudiantes de Ingeniería de Telecomunicaciones de la UAB:
"Fuimos a Florencia básicamente para saber qué proponía el movimiento antiglobalización, qué se estaba moviendo y qué campañas había.
También para conocer a gente que piensa como tú. Fuimos a las charlas y nos sorprendimos porque realmente estaba todo muy currado."
"Haber ido a Florencia nos motivó bastante, porque vimos que había movimiento y que la gente se lo trabaja mucho y está muy interesada. Conocimos a gente de muchos sitios diferentes que te explicaban sus experiencias a nivel local.
Hay gente que sabe mucho, pero lo básico es que cada persona participe y aporte un poco de lo suyo. Si cada persona no aporta alguna cosa por mucha buena organización que haya no sirve de nada. No sirve de nada tener a 60.000 personas juntas en un Forum si después cuando vuelves a casa no actúas en tu área local."
Marina Estragués, estudiante de Sociología de la UAB:
"Fui a Florencia por curiosidad, porque veía muchos movimientos, y quería saber de qué iban, para así poderme implicar más. Pensé que Florencia sería una buena oportunidad para ver cómo se organizaba el movimiento."
"Volví con la cabeza llena de ideas y vi que había muchas alternativas al mundo actual. Creo que es importante la cantidad de ideas diferentes que había en el Fórum. Estaba allí porque creo que todos estamos en la misma lucha, estamos todos contra la represión, las injusticias, la marginación y contra las guerras."
Ainhoa Cayero, de Bilbo:
"Es muy emocionante ver que cada vez más gente se incorpora al movimiento y que estamos articulando una fuerza de acción colectiva.
Lo único que me dio un poco de pena fue que había tantos grupos, que no pudimos establecer contacto con todos ellos."
Carles Royo, estudiante y activista de las asamblea de Biología, UB.
"Hubo mucha participación en el FSE. La asambleas y los debates estaban muy bien organizados. El sentimiento que se vivía allí era muy especial. Necesitamos llegar a más gente. Este tipo de foros funcionan porque unen a la gente."
por Glòria Casas, Manel Barriere y Marçal Solé
El Foro Social Europeo fue una victoria para el movimiento. Durante varios días, unas 60.000 personas participaron en cientos de debates. En la asamblea de movimientos sociales, donde se acordó una agenda de actividades del movimiento en el ámbito europeo, participaron miles de personas.
La manifestación, la parte más visible del Foro, reunió a 1 millón de personas, convirtiéndose así en la primera marcha europea contra la guerra.
El FSE se enmarca dentro de un proceso de maduración que el movimiento antiglobalización está viviendo.
El FSE representó el espacio donde miles de personas empezaron a preguntarse seriamente por las alternativas y las soluciones al capitalismo. La primera fase del movimiento, aquella que se caracterizó por la necesidad de entender y analizar el mundo ha dejado paso a la inquietud de buscar respuestas reales y de fondo.
Muchos activistas quisieron aprovechar el Foro para ir mucho más allá. Libros como Informe Lugano de Susan George o No Logo de Naomi Klein, que tratan de describir la locura del mercado y el poder de las multinacionales, han marcado a toda una generación de anticapitalistas. Pero mucha gente que empezó a ser un activista informado, gracias a estos libros, empieza a entender la necesidad de profundizar ideológicamente e ir mucho más allá.
El FSE sirvió también para empezar a reconstruir la izquierda a escala europea. Quizás faltó debate en algunos seminarios, pero ello es la muestra del estado real del movimiento.
En la actualidad, el hecho de que el movimiento haya conseguido victorias únicamente simbólicas y que en su composición existan discrepancias que impiden llegar a una conclusión, ha marcado que el Foro tuviera un carácter esencialmente ideológico.
Toda la izquierda italiana se implicó en el Foro.
El FSE sirvió para confirmar el hecho de que la izquierda italiana está a la cabeza de la oposición al neoliberalismo.
Y lo está, al mismo tiempo que se enfrenta al gobierno de Berlusconi, uno de los más feroces de Europa, junto al de Aznar.
El epicentro de la confrontación social se ha desplazado en estos últimos años.
En 1994, se vivieron en Francia las primeras huelgas y protestas contra los ataques del neoliberalismo y de las multinacionales. En la actualidad, aunque en Francia siga existiendo un tejido social impresionante (las manifestaciones contra Le Pen en las últimas elecciones y las huelgas sectoriales son un buen ejemplo) es en Italia donde las organizaciones políticas y los sindicatos más están apostando por la lucha en la calle.
Los sindicatos italianos han amenazado al gobierno de Berlusconi con iniciar una huelga general cuando la guerra de Irak estalle.
El movimiento en Italia ha evolucionado mucho en este último año.
El efecto de Génova comportó la necesidad de coordinarse para frenar la represión y avanzar. La muerte de Carlo Giuliani, en lugar de paralizar el movimiento, cerró filas en torno a la importancia de extender la confrontación social contra Berlusconi, y de empujar la movilización.
La huelga general en Italia, con la participación de 13 millones de trabajadores, ha sido, hasta ahora, la mayor expresión de esta confrontación. Manifestaciones contra la guerra en Afganistán, en apoyo al pueblo palestino y en contra del racismo han sido otros motivos por los que el movimiento ha salido masivamente a la calle.
Dentro del amplio espectro de la izquierda Italia, el Partido Refundación Comunista (PRC) ha tenido un papel clave en el desarrollo del FSE. El PRC nació en 1991, y tiene hoy cerca de 100.000 afiliados. El PRC rompió en parte con la tradición del PCI, y después de su experiencia con la coalición del Olivo, apostó firmemente por construir y potenciar los movimientos sociales y la oposición social.
Sin duda, aquello que más debe inspirarnos del FSE y de la izquierda italiana es su empeño en la unidad del movimiento, y su esfuerzo en conectar el anticapitalismo con los trabajadores y los sindicatos.
Mucha de la gente que participó en el FSE captó la importancia de esta unidad. La clave está en saber traducir esta inspiración en algo concreto allí donde estemos.
Desde hace tiempo existe un debate dentro del movimiento en el Estado español sobre la necesidad de un marco unitario. Hasta ahora, muchos han intentado esquivar, esconder o negar la importancia de esta discusión. No podemos perder más tiempo.
Es hora de consolidar el tejido social existente. Es el momento de romper con el aislamiento que existe entre plataformas locales, asambleas de barrio y comités de base. Estas estructuras están formadas, cada una de ellas, por decenas de activistas muy comprometidos en la lucha, pero descoordinados mayoritariamente entre sí. Extender puentes de comunicación, empezar a trabajar juntos sería una buena manera para hacer avanzar al movimiento desde la base.
En Italia los foros sociales han servido, junto a los centros sociales y otras estructuras más o menos estables, para aglutinar al movimiento.
En la segunda edición del Foro Social Mundial de Porto Alegre pudo comprobarse la confrontación existente entre dos estrategias, dos formas de entender la lucha.
Desde Porto Alegre, se han definido en las expresiones de reformista y radical.
La escaramuza que se les practicó a los representantes políticos de aquellos que apoyaron la guerra contra Afganistán, así como el golpe de efecto que realizó el MST de Brasil cuando desplegó una pancarta defendiendo el socialismo como alternativa al sistema, son algunas de las expresiones de la tensión que existió. Esta tensión se vivió también en Florencia.
De hecho, este no es un debate nuevo en el seno de la izquierda. Durante más de un siglo las dos estrategias han dividido al movimiento obrero.
Ya en la II Internacional (París, 1889), dominada desde su inicio por el Partido Socialdemócrata Alemán, la discusión se centró principalmente entre revolucionarios y reformistas. El inicio de la I Guerra Mundial (1914) agravó las diferencias ideológicas, diferencias que llevaron a la escisión entre las dos corrientes.
Obviamente, el debate hoy es más calmado que en una situación de guerra mundial o de revolución social, pero es un debate que tiene gran importancia.
Puede parecer un debate abstracto, irreal o utópico. Pero no lo es. Las dos estrategias no sólo marcan diferencias a la hora de lo que podríamos llamar la solución definitiva, sino también en la actualidad y en el día a día.
En el tema de la guerra contra Irak, por ejemplo, la distancia entre las dos posiciones era enorme.
Mientras que las posiciones de algunas ONG's, y organizaciones más moderadas, apostaban por respetar el marco institucional, dialogar con la ONU e intentar trabajar desde el mismo sistema, respetando su legalidad y sus normas de juego, la otra opción, la revolucionaria defendió todo lo contrario.
Apostó por la construcción de un movimiento contra la guerra basado en la acción, una acción que una a la gente en la calle y que sea capaz de oponerse a la guerra, al mismo tiempo que desenmascare al imperialismo y a las instituciones actuales.
Es importante hacer un esfuerzo para que ambas posturas tengan puntos de encuentro e intenten colaborar, conjuntamente, en aquello donde pueda existir un acuerdo.
Debido a que el movimiento antiglobalización se halla en una fase de formación, de reconstrucción de varias propuestas, en el FSE cada organización, cada ponente expuso su postura sobre cómo cambiar el sistema pero no se llegó a una síntesis, a una conclusión concreta.
Desde En lucha somos partidarios de la opción revolucionaria, ya que creemos que aunque se reforme el sistema, el capitalismo "falla" dentro de sus mismas bases (división de clases, propiedad privada de los medios de producción, máximo beneficio como objetivo único y final...)
De todos modos, esto no significa que rechacemos todas las iniciativas para mejorarlo, al contrario: Apoyamos todas las reformas que vayan en pro de una humanización del sistema, pero creemos que éstas no son suficientes.
Uno de los debates más interesantes que tuvieron lugar en Florencia, fue el que planteaba qué relación debe existir entre los movimientos sociales y los partidos políticos.
Se materializó en una charla multitudinaria donde participaron entre otros, el PRC, la LCR francesa (Liga Comunista Revolucionaria), ATTAC y Globalize Resistance, un movimiento social británico.
Dicha controversia ha alcanzado al movimiento anticapitalista desde su aparición en Seattle, donde confluyeron multitud de movimientos sociales, conformando lo que se llamaría también movimiento de movimientos.
Los partidos políticos parecen excluirse por definición, y en Florencia así era a primera vista. En el FSE no había espacio para que los partidos organizaran sus actos como tal.
Aun así, era evidente que muchos militantes del PRC se habían involucrado en la preparación del Foro, igual que muchos partidos de la izquierda tradicional han participado en la movilización, tanto para este Foro como para otras citas importantes del movimiento anticapitalista.
La relación existe. La cuestión es hacia dónde debe evolucionar para que las luchas, de la gente de todo el planeta, consigan globalizarse y extenderse hasta conseguir ese otro mundo posible que hemos reclamado a gritos multitud de veces.
Los errores y las traiciones pasadas de muchas organizaciones políticas, algunas ya desaparecidas, explican el recelo que muchos nuevos activistas sienten hacia los partidos. En este sentido, es lógica la posición de los partidos dentro del FSE. Somos los que seguimos creyendo en la necesidad de construir organizaciones políticas, los que debemos ganarnos, mediante nuestro esfuerzo, la confianza de la gente.
Pero algunos de los partidos presentes en el FSE se obstinan en no mostrarse como tal y en mantener su invisibilidad, sin defender abiertamente sus ideas políticas. Desde el punto de vista de En lucha y de la IST (la corriente internacional de la que formamos parte) es un grave error.
No se trata de hacernos la competencia, ni de que los partidos tengan, como mucha gente cree, unos "intereses particulares". Los "intereses", de los militantes y las militantes que forman los grupos políticos como En lucha, no son otros que la construcción de un mundo mejor. La cuestión es qué papel debe jugar cada cual en el nuevo ciclo de luchas contra el sistema, para que estos objetivos comunes se lleven a la práctica.
Los movimientos sociales agrupan a personas que desean expresar su descontento con el mundo en el que viven y que desean luchar para cambiarlo. Ecologistas, pacifistas, feministas, movimientos de solidaridad con cualquier país de cualquier continente del mundo, comercio justo, agricultores, estudiantes, y un largo etcétera. La gente, sensibilizada o afectada por una forma de opresión concreta, toma consciencia de la necesidad de actuar y lo hace.
Se están enfrentando al sistema, a veces sin saberlo siquiera, y esa energía, esa rebeldía, será el motor de cualquier cambio que suponga un progreso para la humanidad.
Pero llega un momento en el que la necesidad de acción se convierte en la necesidad más profunda de encontrar una explicación general a los problemas del mundo, y de encontrar también una alternativa concreta y real al atroz sistema en el que vivimos.
Esa debe ser la función de los partidos políticos dentro del movimiento anticapitalista. Los socialistas revolucionarios nos organizamos para ofrecer esta alternativa, la alternativa revolucionaria, y formamos parte del movimiento con nuestra participación.
No creemos en la "convergencia paralela" planteada por uno de los ponentes de la charla, creemos que para superar el capitalismo y crear una sociedad nueva y mejor, es imprescindible construir partidos revolucionarios fuertes.
Por eso no sólo ayudamos con nuestra entrega al éxito de las movilizaciones, sino que también animamos a la gente a que se una a nosotros.
No queremos negociar con los poderosos, creemos realmente que otro mundo es posible.
El primer FSE sirvió para reforzar nuestra confianza en las luchas diarias.
Presenciar el crecimiento y consolidación del "movimiento de movimientos" es una experiencia impresionante. Participar en un espacio tan grande para opinar, disertar, escuchar, pensar es aún mejor.
Pero quedarnos sólo con esto no basta.
La concienciación es fundamental, pero hemos de pasar de la mera opinión a la acción. Y es intrínsecamente necesario organizarse para actuar, porque la fuerza de la lucha está en las acciones colectivas.
Desde cada asamblea de barrio, de universidad o de trabajo es importante debatir qué queremos y cómo queremos llegar a ello.
Y sería realmente positivo que todos estos debates confluyeran en un proyecto común, es decir, dentro de una estructura unitaria que nos facilite cooperar entre nosotros contra el neoliberalismo, la guerra y el racismo.
Porque el FSE en Florencia no debe caer en el vacío como "aquellos bonitos días de ambiente altamente combativo".
Florencia tiene que ser el día a día.
Si estuviste en el Foro Social Europeo de Florencia, probablemente viste a bastante gente que, en las charlas y fuera de ellas, estaba vendiendo periódicos de izquierdas en diversas lenguas, que en la manifestación portaba banderas y pancartas con un puño como logotipo y que en esta misma manifestación gritaban, entre otros eslóganes, el de "One Solution... Revolution!"
Esta gente son miembros de la International Socialism Tendency (IST), o sea, la Corriente Socialismo Internacional.
En este artículo, Josep Garganté hace un repaso contextualizado de la historia de la IST y muestra cuáles son sus ideas fundamentales.
Las guerras siempre han empezado con un apoyo a sus propios gobiernos de la población que, con el paso del tiempo, se va evaporando.
En el caso actual de la guerra de EEUU contra Irak, las cosas no están yendo de la manera que había planeado George Bush. Las protestas en el interior de EEUU y en el ámbito internacional se han sucedido y amenazan con no parar.
Las guerras pueden significar un gran beneficio económico y estratégico para los dirigentes vencedores, pero, a su vez, también pueden convertirse en su mayor pesadilla.
La I Guerra Mundial llevó a gran parte de la oposición socialdemócrata a dar apoyo a sus propios gobiernos de derechas a favor de la guerra.
La contienda trajo muerte y destrucción. De ahí nació la rabia de la gente contra la barbarie bélica. En varios países, las protestas por las consecuencias que traía la guerra hicieron estallar procesos revolucionarios.
En Rusia, este proceso culminó en la insurrección de octubre de 1917 y en la toma de poder por parte de los soviets, o consejos de trabajadores, campesinos y soldados.
La experiencia de la revolución rusa abrió las puertas al crecimiento de los que se oponían a la guerra. En este momento, en vez de actuar dentro de los partidos socialdemócratas pasaron a formar Partidos Comunistas.
Desgraciadamente, la revolución rusa no se extendió, como esperaban sus dirigentes. Hubo posibilidades en otros países, sobre todo en Alemania, pero no llegaron a fructificar.
Esta situación llevó, debido al aislamiento internacional y a la débil capacidad productiva de la URSS, destrozada tras tres años de guerra civil, a un proceso de debilitamiento en la participación de los propios trabajadores, campesinos y soldados en los soviets. Esto, a su vez, comportó una substitución cada vez mayor por parte de los funcionarios del estado y del Partido Comunista en las tareas propias de los soviets.
Trotski, uno de los dirigentes de la revolución rusa, alertó constantemente de esta situación y del peligro de degeneración del proceso revolucionario. Polemizó con el grupo que apoyaba a Stalin porque entendía que el socialismo "no era viable en un solo país".
A finales de los años'20 el debate se había zanjado y Trotski era expulsado de la URSS, convirtiéndose en un apátrida.
El grupo dirigente, encabezado por Stalin, había ganado la partida, lanzándose a una carrera desbocada por conseguir un crecimiento económico que igualase, lo antes posible, a la URSS con los países más desarrollados. Esto significó una vuelta atrás a todo lo que había conseguido la revolución rusa.
Se acabaron los soviets como tal, se acabó el control desde abajo, volvió la jerarquía militar y laboral, se impuso forzosamente a los campesinos el entrar en las colectivizaciones. La URSS dejaba de ser la promesa para los trabajadores del mundo.
Esta nueva situación llevó a los que se autodenominaban marxistas a un punto de inflexión, entre los que defendían a la URSS como ejemplo de comunismo y los que, con sus diferencias, hablaban de la represión que se ejercitaba, de la falta de democracia obrera y de la burocracia que dominaba al país.
En la URSS, los que se oponían a este estado de cosas fueron enviados a campos de concentración. A escala internacional, el movimiento marxista se rompió entre los Partidos Comunistas y las organizaciones trotskistas.
Así las cosas, los trotskistas se unieron en una IV Internacional, como contraposición a la III Internacional que representaba la URSS de Stalin. Con el tiempo, la IV Internacional se partió en diversos pedazos y cada uno de ellos siguió por su lado.
Ante esta situación, algunos trotskistas en Gran Bretaña, entre los cuales destacaba Tony Cliff, de origen palestino, empezaron a construir en los años'50 una pequeña organización, el Socialist Review Group, basada en tres ideas básicas del marxismo.
Estas ideas son el cuerpo central de la política que defiende la IST:
* La emancipación de la clase trabajadora sólo puede ser realizada por ella misma, o sea, ni los tanques "comunistas", ni las guerrillas, ni las organizaciones armadas pueden liberar al pueblo sin convertirse en los nuevos amos. O sea, sólo el pueblo puede liberar al pueblo.
Por este motivo la experiencia de la revolución rusa es tan importante. Fueron los trabajadores, los campesinos y los soldados los que, con sus soviets, tumbaron al gobierno y crearon una nueva estructura para un nuevo tipo de sociedad.
Por lo tanto, el trabajo de una organización marxista revolucionaria es aunar a trabajadores que son revolucionarios para apoyar mejor las luchas que se den en un futuro, planteando a su vez, que sólo la superación del sistema capitalista puede sacar a la humanidad del callejón sin salida de crisis económicas y guerras en el que está atrapado.
* La URSS, China, Corea del Norte y Cuba eran o son capitalismo de Estado, no es socialismo, ni es un estado obrero degenerado, como afirmaban y afirman gran parte de las organizaciones trotskistas. Tener ilusiones en la URSS, o en el denominado "socialismo real", conlleva que cuando los trabajadores de estos países se levantan contra sus nuevos jefes, se apoye a los explotadores y no a los explotados. Eso es exactamente lo que sucedió en Checoslovaquia, Polonia o Hungría.
Frente al eslogan de "o con Washington o con Moscú", se oponía el de "con los trabajadores y con el socialismo a escala internacional".
* El capitalismo no puede ser reformado, ni puede llegarse al socialismo a través de modificaciones parciales del capitalismo. El sistema actual debe ser derribado a través de una revolución. De hecho, el siglo XX ha sido el siglo de las revoluciones. De gente levantándose contra los gobiernos. Es en esas experiencias donde hay que buscar la alternativa a los parlamentos o a los redentores antes mencionados.
Con el pasar de los años, el Socialist Review Group -que desde 1977 se llama Socialist Worker Party (SWP)- fue creciendo y trabajando con organizaciones de la izquierda radical otros países.
Por poner un ejemplo, en los años'70 en el Estado español la Liga Comunista Revolucionaria y el Movimiento Comunista contaban con algunos miles de afiliados y tenían una importante presencia en diversas luchas.
Desgraciadamente, muchas de estas organizaciones nunca rompieron con sus esperanzas en la URSS, buscaron otros sujetos revolucionarios, las guerrillas, los movimientos sociales, etc., y trataron de buscar falsos atajos frente a la pasividad temporal de la clase trabajadora.
Al caer el muro de Berlín cayeron ellos también. Muchas de las organizaciones se desintegraron.
En medio de este proceso, algunas organizaciones superaron la indecisión y se unieron a las ideas básicas que defendía el Socialist Workers Party.
En otros sitios, como en el Estado español, la desintegración de la izquierda revolucionaria fue tan grande, que sólo se podía empezar de cero. Así que por ese motivo algunos individuos empezaron a montar En lucha hace unos ocho años.
La unión de las diferentes organizaciones estatales conformó la IST, que está representada en unos 25 países.
Las diferencias en cuanto al tamaño y a la influencia varia según el país. Aunque es cierto que el modo de trabajar es bastante parecido.
Todas las organizaciones, sean partidos o grupos, sean de cientos o de miles, producen y venden públicamente algún tipo de publicación. De esa manera dan a conocer su opinión sobre lo que sucede a escala estatal e internacional, a la vez que con las ventas se convierten en un polo de atracción para conocer, debatir y animar a la gente a, por ejemplo, participar en los actos contra la guerra de EEUU en Irak.
Del mismo modo, todas las organizaciones de la IST tratan de trabajar conjuntamente con otras organizaciones, sean políticas o no, sobre la base de moverse por algún tema. Lo hacen de manera abierta y sin caer en sectarismos. Buscan el acuerdo en tal o cual tema y tratan de llevarlo adelante. La última campaña en la que hemos participado ha sido la movilización para Florencia, con muy buenos resultados.
Las organizaciones de la IST también son conocidas por no venirse con tapujos a la hora de animar a la gente a unirse a la organización estatal de donde se proceda. No se esconde, quiere crecer y tener más fuerza e influencia, para, de esa manera, llevar su política de movilización, abierta a todo el mundo y basada en el trabajo de la gente, no de especialistas, al mayor número de personas posibles.
En las movilizaciones internacionales la IST ha tenido una importante presencia.
De hecho, en los diferentes países en los que se encuentra ha estado ayudando, según las posibilidades que tiene en cada sitio, a crear campañas movilizadoras para hacer mayor la protesta en Praga contra el BM y el FMI, en Niza y Barcelona contra la UE, en Génova contra el G8 y, por último, en Florencia para el FSE.
A su vez, en el ámbito local ha promovido comités locales, de barrio, de universidad, etc. para llevar el mensaje del movimiento anticapitalista al mayor número de sitios posibles.
En países como Grecia, Irlanda y Gran Bretaña, su tamaño e influencia les ha hecho posible montar plataformas estables, con otras fuerzas políticas, como la Plataforma Génova 2001, Globalise Resistance y Stop the War Coalition.
Para ser honesto, es la única corriente marxista revolucionaria que, a la vez que trabaja para el desarrollo del movimiento anticapitalista, no esconde, sino más bien al contrario, que está por la creación de partidos revolucionarios con fuerte implantación en la clase trabajadora. La que no tiene esperanzas en los mal denominados países "socialistas" y que aboga por una revolución, como proceso histórico, para derrocar al sistema político y económico actual y como una manera de conseguir ese otro mundo posible del que tanto se habla.
Más lectura: T. Cliff, Capitalismo de Estado en la URSS; J. Molyneux, ¿Cuál es la tradición marxista?
Por Eric Schlosser,
Editorial Grijalbo.
Ésta es una lectura obligada para todos aquellos/as que frecuentan los restaurantes de comida rápida, o mejor dicho, de comida elaborada artificialmente.
Se equivocan si piensan que este libro trata sólo de nutrición. Schlosser emprendió una labor de investigación periodística, con un enfoque nostálgico, sobre la historia del "Fast Food".
Pero, a medida que investigaba, descubrió los oscuros mecanismos que hay detrás de las megacorporaciones como McDonalds o Burger King.
Su éxito radica en haber aplicado tecnología y métodos empresariales a la comida comercial: producir cantidad a bajo coste, y vender a un precio razonable un producto apetecible.
El autor revela cómo todo ello ha repercutido gravemente en los pequeños productores, y ha llevado a los granjeros independientes a la ruina. Informa sobre el impacto medioambiental; sobre las deplorables condiciones laborales de los adolescentes e inmigrantes; sobre la contratación rotativa y la desaparición de los sindicatos; sobre los sobornos políticos y la reducción de impuestos para estas corporaciones; sobre el macronegocio de la industria química de los sabores y olores.
Advierte sobre la carne utilizada para elaborar las hamburguesas, y los agentes dañinos que se encuentran en ellas.
Informa sobre los casos archivados de muertes de niños por envenenamiento.
Desvela además, los métodos de marketing utilizados para seducir la clientela más impresionable: los niños. Cómo, según las estadísticas, Mickey Mouse ha perdido popularidad frente a la figura de Ronald McDonald. Cómo los tentáculos de la publicidad llegan a los colegios y a los libros de texto escolares. Cómo se pretende y se consigue crear una fidelidad a la marca para estos futuros consumidores.
Pero el autor no es ningún activista vegetariano, es un ciudadano americano que, como millones más, ha engullido cientos de hamburguesas.
Su libro es ante todo una labor de investigación, ampliamente documentado. Para hacer posible Fast Food, Schlosser ha entrevistado a numerosos sujetos, visitado los lugares en cuestión, saboreando este tipo de comida. Y es desde esta óptica que la lectura se hace interesante, además de ser una excelente prosa narrativa, que hace la boca agua.
Emilia Lang
El éxito del Foro Social Europeo produjo un impacto para la ciudad de Florencia, y dejó en evidencia la campaña mediática que pretendió poner el miedo en el cuerpo a sus habitantes.
Las joyas artísticas y arquitectónicas no sufrieron daño alguno a manos de los "violentos" anticapitalistas. Más bien al contrario, muchos de los que viajamos para participar en el Foro, nos escapamos unas horas para pasear por Florencia y maravillarnos con sus obras de arte.
Pero a veces es imposible olvidarse de la reflexión política, incluso cuando se ejerce de turista. Los socialistas revolucionarios queremos subvertir el orden burgués y construir una sociedad sin clases. ¿Qué ocurriría entonces con el arte? ¿Se quemarían las iglesias como ocurrió durante otros estallidos revolucionarios? ¿Construiríamos en su lugar escuelas de auténtico "arte proletario"? Obviamente, no.
Florencia es una de las principales cunas del Renacimiento, un movimiento cultural, artístico e intelectual que se desarrolló entre finales del siglo XIV y mediados del XVI, y que marca el final de la edad Media y el inicio de la edad Moderna. Sus características principales, la recuperación de los valores de la Grecia y la Roma clásicas, el humanismo, el naturalismo o el racionalismo, estuvieron determinadas por un hecho fundamental.
La aparición de la burguesía como clase social emergente. Las familias de comerciantes enriquecidos empezaron a ejercer el mecenazgo que anteriormente monopolizaba la iglesia, dando lugar a cambios, tanto de forma como de fondo, en las artes y en el mundo cultural e intelectual.
Así pues, el David de Miguel Ángel, o el fastuoso Duomo, por poner dos ejemplos, nos sitúan ante el verdadero arte burgués, el arte de la clase dominante.
Pero en realidad, la inmensa mayoría del arte que se ha producido a lo largo de la historia, se ha producido con los medios económicos de las clases poseedoras de estos medios, y responde a sus gustos y a sus intereses. Esto no cambió, en esencia, con el auge de la burguesía, ni con el posterior desarrollo del capitalismo hasta nuestros días.
Aun así, el arte lleva consigo otros valores, que estimulan el desarrollo de la consciencia, de la reflexión, de la capacidad de abrirse a diferentes formas de entender y expresar la realidad humana, y eso puede llegar a ser muy subversivo.
La evolución del arte puede explicarse en base al desarrollo histórico y económico de la sociedad, pero en esencia es, y debe ser, ajeno a la política. El arte, feudal, burgués o de consumo, forma y formará parte de la tradición histórica y cultural tanto de las clases dominantes como de la clase trabajadora o, en palabras de Gramsci, de las clases subalternas.
Ésta es otra de las lecciones del Foro Social Europeo. ¿O creéis que fueron los curas y los comerciantes los que pusieron las piedras de las catedrales una encima de la otra?
Manel Barriere
Dentro de las diversas iniciativas que vienen desarrollándose en los últimos meses, con el objetivo de recuperar y mantener la memoria histórica, se están desarrollando una serie de actividades en Asturias, organizadas por CCOO, para conmemorar el aniversario de las huelgas de 1962.
Al igual que otros muchos acontecimientos protagonizados por el movimiento obrero, las huelgas del año 62 han quedado olvidadas con el tiempo debido, entre otras cosas, al pacto de silencio que se impuso durante la Transición.
Las huelgas mineras se convirtieron en un mito de la lucha antifranquista, poco estudiado y mal conocido, mas allá de los tópicos de siempre.
Hoy, sin embargo, nadie pone en duda que "la huelgona", iniciada en la primavera del año 1962 por los mineros, que pronto se extendió a otros sectores productivos por toda la geografía asturiana, y que alcanzó gran trascendencia a nivel del estado, fue el primer gran desafío que conoció el franquismo, protagonizado por lo que se dio en llamar el nuevo movimiento obrero.
En efecto, de aquellas movilizaciones surgieron las nuevas Comisiones Obreras, que ya venían dando sus primeros pasos desde finales de los años cincuenta, como organización capaz de articular las reivindicaciones y necesidades de una clase obrera amordazada por la dictadura.
En el mes de noviembre se ha inaugurado una exposición en el Teatro Campoamor, Uviéu, en la que se exhiben una serie de cuadros, esculturas, tapices y grabados hechos por varios autores, que tienen como tema central de inspiración Asturias y las luchas protagonizadas por los mineros.
Se puede descubrir de este modo el impacto que causaron aquellas luchas entre significativos sectores de la intelectualidad de la época, rompiendo, de este modo, el aislamiento al que la dictadura sometía a la clase obrera. Se trata de una exposición que permite revivir el combate y la solidaridad que existió en una época en la que se creía en las fuerzas liberadoras del movimiento obrero.
Además de la exposición, a finales de noviembre se realizará un homenaje a los mineros desterrados en 1962, protagonistas de aquellas huelgas.
Sin duda un buen ejercicio para mantener en forma la memoria histórica.
Tino Brugos, Asturias
Joaquín Navarro
Kale Gorria
En primer lugar, se ha de mencionar que este libro tiene una importancia extraordinaria, tan sólo por el hecho de estar escrito por un juez.
Teniendo en cuenta el ataque mediático que está recibiendo todo lo que suene a nacionalista vasco, Joaquín Navarro demuestra, una vez más, que los principios están por delante del miedo.
Miembro de Justicia Democrática y de Jueces para la Democracia, militante del PSP, diputado por el PSOE en la primera legislatura, Secretario General de la Junta de Andalucía, ponente socialista del Estatuto autonómico andaluz y Secretario General del PSOE en Almería, Joaquín Navarro tiene un currículum lo suficientemente interesante para plasmar en un libro el proceso que se ha desarrollado, desde antes de la transición, por parte de los diferentes gobiernos centrales, contra Euskadi.
El libro, una mezcla de biografía y crónica política, va saltando sin orden cronológico por diferentes etapas de la situación en Euskadi. De mucho interés son las exposiciones sobre cómo, desde la oposición al franquismo, se van olvidando en el proceso transicional cuestiones como el derecho de autodeterminación y la defensa de los derechos humanos.
Mención especial tiene la actual cruzada antinacionalista que desde el gobierno de Aznar se lanzó en las últimas elecciones vascas y que, tras el chasco de la derrota, se ha vuelto a relanzar tras los atentados del 11 de septiembre.
Fulgor de libertad es un oasis entre un desierto de publicaciones que no hacen más que recalcar lo anticuado que es defender nuevos estados, lo insolidarios que son los nacionalistas vascos y la estrecha relación que existe entre la acción armada de ETA y todos los simpatizantes del nacionalismo vasco.
Joaquín Navarro ha escrito un libro de lectura muy accesible y ágil, y eso, teniendo en cuenta el tema del que trata, es en sí mismo un gran trabajo.
Josep Garganté
Movimiento estudiantil
Después de una primera respuesta contra la LOCE han aparecido en escena diferentes intereses.
El PSOE la ha utilizado como arma arrojadiza contra el PP; pero sin mojarse del todo para intentar pararla, tal y como hizo con la LOU. De lo que no se está hablando tanto es de quién se va a beneficiar de esta ley. En un primer plano está el mercado empresarial, que dispondrá de mano de obra barata y sin formación, carne de temporalidad. Desviados forzosamente a FP, los alumnos son privados de una enseñanza en igualdad de condiciones: puede estudiar todo el que quiera, pero tienes que poder pagarlo.
En el otro lado encontramos a los que sí pueden pagarlo. Los fondos desviados de la enseñanza pública irán a parar a los colegios concertados, prácticamente en su totalidad dirigidos por órdenes religiosas, que harán "su agosto" con la educación. Hay que decir que la mayoría de estas órdenes se financian a través de sus colegios.
La enseñanza en estos centros no es precisamente imparcial: las huelgas y protestas son duramente reprimidas; y todo aquel que no coincida con la línea ideológica del centro y lo manifieste lo verá reflejado en sus calificaciones. A falta de un control ministerial, estos colegios (financiados con fondos públicos) son dirigidos de la forma más arbitraria. Colegios como "Fomento" (Madrid), dirigidos por el Opus Dei, separan a los alumnos entre chicas y chicos e inculcan valores retrógrados.
Así vemos las dos caras del conflicto; la división entre los que pueden pagar y los que no.
José Luis Pérez (alumno de Instituto-Madrid)
El sábado 23 de septiembre, unas 30.000 personas venidas de todo el Estado se concentraron en Pl. España contra la Ley de Calidad.
Se pretendía hacer una manifestación desde la Pl. de Callao hasta Pl. España, pero Delegación de Gobierno no lo permitió, alegando que entorpecería el tráfico. Por lo que sólo se autorizó una concentración.
Mientras que en el centro de la plaza la gente seguía el concierto, varias decenas de alumnos y sindicalistas forcejeaban con la policía con la intención de cortar la cuesta de San Vicente, para que la protesta tuviera una mínima repercusión.
Los del PP están negando el derecho básico de manifestación. Nos quieren meter en "manifestódromos" para que así las protestas no sean escuchadas por nadie.
Madrid En Lucha
En la Universidad Autónoma de Madrid, numerosos jóvenes, estudiantes, parados y becarios tuvieron la idea de auto-gestionar y organizarse, buscándose la vida. Plantaron una serie de puestos de golosinas, chocolatinas, bollos y demás para sacarse algo de lo que vivir.
Su situación de irregularidad (que no de ilegalidad) les llevó a sacar un comunicado para los organismos oficiales, debido a las trabas que estaban sufriendo por parte del rector.
En este comunicado alegan cosas como: "La universidad no debe ser un espacio sometido a leyes de mercado, y por ello no debe regirse por los criterios que éste impone"; "Este proyecto es un modo de subsistencia en un mundo de precariedad laboral, jornadas de dedicación vital exclusiva y precios desmesurados"; "Quieren reducirnos a fuerza de trabajo aislada, obediente, muda, sin derechos civiles, ni sociales, sin becas, sin ayudas ni oportunidades."
A la vez, en su manifiesto se quejan de las posibles presiones que pueden ejercer sobre la universidad otros grupos por razones económicas.
La reacción del rector no se hizo esperar. Hace unos días dos policías de la Universidad, no guardias contratados, aparecieron en estos puestos para decirles que están dispuestos a traer a la propia policía si no cesan sus actividades.
Este hecho puede sentar un gravísimo precedente en el ámbito universitario, que por desgracia no es aislado, ya que el año pasado la policía irrumpió en la Universidad Complutense para desalojar un aula social que, previamente, estaba vacía y que había sido ocupada pacíficamente.
Esta política contrasta claramente con todos los argumentos expuestos por el rector Gabilondo durante su campaña electoral. Él hablaba de "autogestión", "autonomía de la Universidad", "independencia política", y a la primera oportunidad que tiene de resolver un "conflicto" decide amenazarnos con meter a la policía en el campus.
La respuesta se está organizando y el día 19 se llevó a cabo una cacerolada y un pasa clases para hacer llegar a todos los estudiantes la gravedad de estos hechos.
Estudiantes de la UAM
EEUU y sus aliados están de nuevo en pie de guerra.
Los países ricos están dispuestos a desplegar de nuevo un arsenal militar con un coste diario de cerca de 9.000 millones de dólares, un presupuesto que rehusan dedicar desde hace años a otra guerra: la lucha contra el SIDA.
Una guerra a la que los países ricos sólo han dedicado este año 300 millones de dólares de los 2.100 prometidos, a pesar de que provoca cada segundo la muerte de una persona (más de 10.000 muertos diarios) y que, si no se movilizan los recursos adecuados, supondrá cada año 5 millones de nuevas víctimas.
El VIH/SIDA es una emergencia mundial porque a día de hoy ha dejado como dramáticas secuelas casi 14 millones de huérfanos y más de 48 millones (sí, has leído bien) de personas que viven con VIH, el 94% de ellos en países en desarrollo, de los cuales sólo el 4% tiene acceso a un tratamiento.
Es una emergencia mundial porque contribuye e impulsa un imparable ciclo de empobrecimiento, paralizando el desarrollo económico de países enteros al afectar, según señala la Organización Internacional del Trabajo, a más de 20 millones de trabajadores.
La epidemia del SIDA diezma las poblaciones de numerosos países en vías de desarrollo, y sacude sus economías. Pero esto poco parece importarles a las multinacionales allí instaladas que obtienen cuantiosos beneficios del trabajo de las poblaciones autóctonas. Este es el caso de empresas como Coca Cola o las grandes empresas mineras en África.
Una multinacional como Coca Cola tuvo el pasado año un volumen de negocios en África de 621 millones de dólares. Entre sus cerca de 100.000 empleados en África sólo un 35% de ellos se beneficia de un acceso a tratamientos; a estos empleados "privilegiados" Coca Cola les obliga a tener que financiar de su bolsillo el 10% del costoso tratamiento que la multinacional ha contratado con las grandes multinacionales Glaxon y Pharman Acess, en vez de recurrir a los productos genéricos más baratos.
Esta limitada y mezquina medida de acceso al tratamiento sólo es extensible a la esposa, condenando a muerte, de esta forma, a los hijos y familiares más próximos.
El mensaje de las multinacionales a sus trabajadores seropositivos es muy claro: ¡¡¡ Muérete!!!
El pasado 16 de noviembre la OMC anunciaba, a bombo y platillo, que a partir de ahora se permitiría producir y exportar genéricos a los países que los necesiten, por ejemplo, en la lucha contra el SIDA.
Pero el acuerdo, que dicho así parece maravilloso, plantea condiciones. A saber, que los genéricos sólo podrán comercializarse en países con emergencia sanitaria y con la autorización expresa del Gobierno de la empresa exportadora.
Las organizaciones de lucha contra el SIDA no han dudado en calificar el acuerdo de una burda operación de imagen. Intermon Oxfam acusó a los países ricos de: "Seguir defendiendo los beneficios de la gran industria en detrimento del derecho a la salud de las personas más pobres. En el fondo el acuerdo aprobado sigue dejando la decisión última en manos de los gobiernos de los países poseedores de patentes (EEUU, UE y Suiza)."
Poniendo como excusa el 11S, la mayoría de los gobiernos occidentales (EEUU, Francia, Gran Bretaña, Italia...) han endurecido sus políticas de seguridad, tomando como "diana" a los extranjeros, a las prostitutas, a los toxicómanos, a los mendigos y a los jóvenes precarios, imposibilitándoles todo acceso a la prevención, a la salud y a los derechos sociales.
Esta especie de "censo de grupos peligrosos" nos es nada nuevo y contra ellos cualquier medio parece ser lícito: acoso policial, patrullas vecinales que agreden impunemente a prostitutas, mendigos o toxicómanos, disminución o supresión de ayudas a las ONGS que trabajan con estos colectivos, intimidación a sus activistas, etc.
Enfermos de SIDA continúan muriendo en las cárceles, mientras que fuera los Gobiernos reducen el acceso a las pensiones por SIDA (el español en un 33%) y las campañas de prevención pierden intensidad y visibilidad debido a la insuficiencia de medios, provocado como resultado un aumento del sexo sin protección entre los más jóvenes y poniendo de manifiesto que casi la mitad de las nuevas infecciones ocurren en jóvenes entre 15 y 24 años.
La salud es incompatible con la represión.
El movimiento anticapitalista tiene que tomar como una de sus prioridades la lucha contra el SIDA. Una verdadera solidaridad internacional, una prevención sin moralismos, condiciones de vida dignas, acceso a los tratamientos para todos: nadie podrá decir que pedimos lo imposible.
Juan Vázquez
"Al dejarnos, el camarada Lenin nos ordenó tener en alto y proteger la pureza del gran título de miembro del Partido. ¡Te juramos, camarada Lenin, que cumpliremos con honor tu mandamiento!"
Leyendo estas palabras, que rezuman religiosidad e hipocresía, se entiende por qué muchos activistas anticapitalistas rechazan el leninismo.
De hecho, la cita, de un discurso, lleno de tales "juramentos", que hizo Stalin poco después de la muerte de Lenin, no tiene nada que ver con el Lenin de verdad. Representa todo lo que es más horrible del uso que se hizo en la URSS del "leninismo".
Y rechazar el leninismo, debido a la caricatura que de él presentó Stalin, es como rechazar la democracia porque Aznar dice ser demócrata.
Para entender qué representa el leninismo, hay que pasar de los mitos de él creados por los intelectuales a sueldo, tanto de Stalin como de la derecha occidental, y mirar qué hizo, realmente, Lenin.
Lenin creció en las últimas décadas del siglo XIX, en una Rusia atrasada y brutalmente represiva. La imagen dominante en la izquierda fue la del anarquista con capa y bomba, que intentaba heroicamente matar al Zar o a algún ministro o comisario. Incluso el hermano de Lenin fue ejecutado después de participar en un atentado fallido.
El mito de Moscú dice que el día de la ejecución, Lenin sufrió una repentina conversión, y se hizo un "leninista" acabado. Más bien se dio cuenta poco a poco de que el terrorismo individual no funcionaba, y de que se tenía que basar en las luchas de masas, sobre todo en la de los trabajadores. Lo que sí mantuvo de esta corriente anarquista fue su espíritu de lucha, su dedicación a la revolución.
En esta época, el marxismo europeo se había convertido en una política casi institucional.
En Alemania, hubo un enorme Partido Socialdemócrata SPD, que tenía diputados, sindicatos, clubes deportivos, coros... En Rusia, hubo incluso "marxistas" que pensaban que se tenía que promover al capitalismo en su país, como la "próxima etapa histórica". Otros anhelaban poder llevar a cabo una política reformista parecida a la de los alemanes.
La clave para entender a Lenin nos la dio el pensador revolucionario húngaro, Lukács: "la actualidad de la revolución llegó a convertirse... en el seguro criterio de acuerdo con el cual tomar las decisiones pertinentes en todos los problemas cotidianos."
¿Qué significa esto?
Supuso que, en vez de hacer la política institucional, intentando entrar a formar parte del sistema, se dedicó a fomentar las luchas para derribarlo.
No ignoró las luchas parciales, sino que intentó llevarlas adelante, y ayudar a sus participantes a entender que no había suficiente con tal o cual reforma parcial.
La organización, el famoso "partido leninista" o el bolchevismo, es meramente una consecuencia de esta orientación.
En los períodos de poca lucha y de fuerte represión, no se podía hacer una política de masas. Sólo entonces, Lenin enfatizó el pequeño núcleo revolucionario, algo apartado de la masa de la gente, como la única manera de mantener el hilo de la organización e ideas revolucionarias bajo tales condiciones.
Pero en cuanto surgiera la posibilidad, como ocurrió con las luchas de 1905, luego parcialmente en 1912-14, y sobre todo en 1917, abogó por la mayor apertura de los revolucionarios, para fundirse en la lucha con los nuevos activistas.
Mantuvo la importancia de la organización revolucionaria, pero ahora que era posible, a un nivel mucho más amplio, superando los sectarismos adquiridos en las épocas más difíciles.
En 1917, se dio la unificación de gran parte de los marxistas revolucionarios, que durante años habían estado divididos en facciones beligerantes. A la vez, literalmente cientos de miles de activistas revolucionarios en las fábricas, en los barrios y en el ejército, se afiliaron al ampliado partido bolchevique.
La prueba de la validez de las ideas de Lenin la tenemos en la victoria (aunque fuese breve) de la revolución de 1917.
El mejor intento revolucionario anterior, la Comuna de París, había sido ahogado en sangre. Lo mismo pasó, incontables veces después, sobre todo con la revolución alemana, donde los dirigentes "reformistas" del partido socialdemócrata alemán hicieron asesinar a Rosa Luxemburg y a muchos otros activistas.
En Rusia, sin embargo, la existencia de una red organizada de activistas revolucionarios, en todo el país, hizo posible la coordinación no sólo para acciones puntuales de protesta sino, y lo que es más importante, para quitar el poder a los ricos y a los políticos profesionales.
Después de la victoria de 1917, muchos revolucionarios de otras corrientes, por ejemplo Andreu Nin y Victor Serge que provenían del anarquismo, vieron que Lenin tenía razón al promover la organización de los revolucionarios en un partido, y que esta lección se aplicaba no sólo a Rusia, sino a todo el mundo.
El aislamiento de la revolución rusa -en gran parte debido a la derrota de la revolución alemana a manos de los "moderados"- hizo que la liberación que ésta representó se perdiera bajo la bota de Stalin. Pero no deberíamos olvidar que, 80 años antes de Seattle, el grito "otro mundo es posible" llegó a hacerse realidad.
Este ejemplo, que nos debe inspirar ahora, a principios del siglo XXI, es el verdadero legado de Lenin.
David Karvala
El doce de noviembre conocimos la sentencia del Juzgado de lo Social nº 8 de Madrid. Esta sentencia no sólo reconoce nuestra demanda de readmisión del comité despedido, sino que también asume nuestras razones acerca de dicho despido, a saber: que el despido es injusto, ilegal y vulnera libertades fundamentales y que en ningún momento impedimos la limpieza del quirófano.
Nunca nos hemos negado a realizar las nuevas tareas. Sólo hemos intentado que se realizaran respetando los derechos laborales y la salud pública. Nos han despedido por hacer bien nuestro trabajo, no por no querer hacerlo.
Todos los problemas y desórdenes tienen su causa en el incumplimiento prolongado e impune de la contrata Ferrovial-Eurolimp (FE).
La sentencia repara un daño causado, el despido injusto e ilegal del comité. También restablece un derecho político vulnerado, la libertad sindical, así como nuestra propia imagen, lesionada con la falsa acusación de impedir la limpieza de un quirófano.
Amparándose en esta imagen calumniosa, FE, la Gerencia del hospital y las autoridades de la Consejería de Sanidad del Gobierno del PP, se han negado a recibirnos durante cuatro meses y han abatido sobre nosotr@s una enorme violencia. Sobre esta imagen, los medios de comunicación han favorecido la actividad ilegal continuada de FE y la cómplice pasividad del Gerente del hospital.
Durante 160 días, l@s 300 trabajador@s de la limpieza y muchos miles de enfermos, familiares y trabajador@s de otros estamentos del Hospital Ramón y Cajal, hemos sido víctimas de múltiples atropellos. Muchos daños y perjuicios no contemplados en esta sentencia, adquieren, a la luz de sus argumentaciones, una nueva significación.
Si todos los problemas tienen su origen en el incumplimiento de FE del acuerdo tripartito de abril, ¿quién debe responder de la alteración del orden en el hospital durante los últimos meses? ¿Por qué el Gerente del Hospital y su cadena de mando han permitido a FE dicho incumplimiento?
¿Cómo juzgar el comportamiento doloso de FE en el que los incumplimientos de convenios y acuerdos se complementan con el despido del comité? Posteriormente, con la privación del derecho de huelga a través de servicios mínimos desproporcionados y de coacciones a l@s trabajador@s y, hace sólo diez días, con la orden abusiva de hacer la nueva limpieza, buscando con ello la desobediencia que les permitiera despedir a much@s más compañer@s.
¿Quién pedirá cuentas a las políticas de privatización que presentan estos costes en términos de derechos sociales, derechos humanos y libertades?
¿Quién nos indemniza a l@s 300 trabajador@s por la incertidumbre, las coacciones, el miedo, las lágrimas, la desorganización de nuestra vida personal y familiar durante estos cinco meses? Sin una respuesta cabal a estas preguntas, persiste la inseguridad jurídica de trabajador@s y enferm@s.
Hemos conseguido un objetivo esencial de nuestra lucha. Pero no todos. Una vez conseguido "lo nuestro", no nos retiramos de la escena. A lo largo de estos meses, el compromiso de nuestra lucha no sólo defendía nuestros derechos y libertades como trabajador@s, sino también como ciudadan@s, es decir como responsables, por nuestro trabajo de limpiador@s, de la salud y la higiene de enferm@s, familiares y trabajador@s. Todo ello ha sido vulnerado por la actividad injusta e ilegal de FE y por el incumplimiento por parte del Gerente del hospital, de su obligación de garantizar la salud pública y el orden.
Desde la fuerza que nos da el restablecimiento de nuestros derechos y libertades por la sentencia judicial, seguiremos luchando por la depuración de responsabilidades de todo lo que ha sucedido, así como en la construcción de los movimientos sociales como un espacio de apoyo mutuo, que ha sido decisivo para nosotr@s.
¡Basta de ya de precariedad y privatizaciones. Sin pararles, aquí y ahora, otra sanidad no es posible. Otro mundo no es posible!
Comité de empresa (readmitido) de limpiezas del Hospital Ramón y Cajal
Convocadas por los sindicatos UGT y Sindicato Libre, con un seguimiento de más del 70%, los días 4 y 18 de noviembre, tuvieron lugar dos jornadas de huelga en la sociedad postal.
Los trabajadores reclaman que se negocie con mayor transparencia la redacción del Estatuto de Funcionarios y el Convenio Colectivo para el personal laboral, así como que la empresa presente una propuesta de aumento retributivo.
El 100% de los trabajadores de la factoría de Bosch en Aranjuez secundaron la huelga convocada por el comité de empresa el pasado 6 de noviembre.
El objetivo de esta jornada de lucha era protestar por la situación de incertidumbre en la que se encuentran, tras dos años de conflicto, y sin convenio colectivo desde el año 2000.
La jornada comenzó con una concentración en las puertas de la factoría y culminó con una manifestación en Madrid, ante la sede de la dirección de Bosch en el Estado español.
Todos los puertos del Estado español quedaron paralizados el pasado 19 de noviembre por la huelga de 24 horas de los estibadores, dedicados a la carga y descarga de mercancías.
El paro, que tuvo una seguimiento de más del 95%, fue convocado para protestar ante la posible liberalización y desregulación del sector que contempla una directiva europea y que el gobierno tiene previsto incluir en la Ley de Puertos.
Los sindicatos convocantes (UGT y CCOO por un lado y CGT, CIG y Coordinadora Estatal de Estibadores Portuarios por otra) criticaron la falta de diálogo del ejecutivo y denunciaron que lo que se pretende en el fondo es: "La privatización de las Sociedades Estatales de Estiba, que engloban a los cerca de 4.000 estibadores, así como permitir que los mismos barcos realicen las tareas de carga y descarga."
Durante más de seis meses, los trabajadores de Sintel estuvieron acampados en el Paseo de la Castellana de Madrid. La razón, el mantenimiento de su empleo.
Fueron meses duros, con muertos y depresiones, pero también se vivieron jornadas históricas en las que estos trabajadores, apoyados material y emocionalmente por otros trabajadores, estudiantes y jubilados, dieron una lección de dignidad a la clase trabajadora en su conjunto.
La lucha dio sus resultados y el campamento fue desmantelado. O, por lo menos, eso parecía. Desgraciadamente, los acuerdos no se han cumplido y un año después siguen sin ser recolocados y sin que se cumpla lo negociado.
En lucha entrevistó, durante una concentración frente a la sede del PP de Barcelona, a Fede, un trabajador de Sintel.
¿Puedes explicar cuál es la situación en la que os encontráis y qué estáis pensando llevar a cabo?
El tema está de la siguiente forma. A los 470 prejubilados se les está reclamando la parte que había de lo que era el FOGASA. Ese dinero fue firmado por el Gobierno en un consejo de ministros. O sea, el dinero pasaba a la Asociación para la gente que no se podía recolocar, por ser mayores o por minusvalía, tuviera una indemnización.
En cuanto a las ofertas de trabajo, ha habido entre 12 y 15 ofertas de trabajo, de las 800 personas que se iban a recolocar, por parte de Telefónica, a la Asociación no ha llegado ni una sola oferta.
Hemos enviado currículums a otras empresas que trabajan para Telefónica y no hemos recibido respuesta. O sea, que Telefónica no les ha dicho que les da trabajo sobre la base de que cojan a los trabajadores de Sintel. Si a los sindicatos o a otros sitios han llegado ofertas, éstas no han pasado a la Asociación, ni tampoco directamente a los trabajadores.
¿Qué es exactamente la Asociación a la que te referías anteriormente?
Para levantar el campamento votamos todos que esta Asociación se montaba con las direcciones de los sindicatos CCOO y UGT. Eran 11 o 12 miembros directores. Se dividían en 4 o 5 de CCOO, 3 o 4 de UGT y el resto de los trabajadores. Los sindicatos pusieron a sus miembros y nosotros a los nuestros.
Se montó antes de salir del campamento. Fue parte de los acuerdos. Los estatutos los hicieron los sindicatos, nosotros los corroboramos. Decían que todas las ofertas, el dinero, los bienes pasaban por la Asociación. Pero, entonces, sucedió que no nos querían reunir y al final tuvimos que ir el 12 de diciembre del año pasado a Madrid.
Los dirigentes sindicales no están interesados en que nos reunamos, en Catalunya no nos dejan los locales y cuando vamos a Madrid hay un montón de presiones para que no nos los dejen.
El 99,9% votaron sí a lo que proponía el antiguo comité de empresa, que es ahora mismo la dirección de la Asociación. Hay una ruptura con los dirigentes sindicales porque ellos no apoyan nuestra historia, no puedo entender porqué CCOO y UGT no quieren que 800 o 1.000 trabajadores estén trabajando juntos.
¿Cómo se lo han tomado los trabajadores afiliados a CCOO?
Los afiliados de CCOO seguimos siendo afiliados al sindicato, pagamos las cuotas con tres meses de anticipación, pero no nos apoyan, no nos dan cobertura, pero cobrar, sí que nos cobran, y nos parece muy bien que nos cobren, para eso estamos metidos dentro del sindicato, no para que tengan que vivir de las subvenciones del gobierno.
Ojalá todo el país estuviese afiliado y no tuvieran que recibir ninguna subvención del gobierno, posiblemente los sindicatos fuesen de otra forma a la que lo son hoy en día.
Así que al no cumplirse lo acordado, habéis vuelto a empezar las movilizaciones.
La idea de estas movilizaciones es concienciar a la opinión pública de que no es cierto lo que se publica en los medios. También concienciar a los partidos políticos, para que vean que las resoluciones no se han cumplido, no porque no queramos los trabajadores, sino porque Telefónica no ha cumplido sus acuerdos.
El 28 de noviembre nos movilizamos en Madrid por el cumplimiento de los acuerdos, que ellos mismos firmaron.
¿Cómo ves, en perspectiva, la lucha de Sintel y el sindicalismo actual?
En los últimos 25 años no ha habido una movilización sindical similar a ésta, si los sindicatos, que son los que tienen que hacer esas movilizaciones, las tienen que realizar presionados por las bases es incomprensible.
Es cierto que las direcciones de los sindicatos no apoyaron totalmente el tema de Sintel, pero lo que sí es verdad es que el país, los trabajadores, tanto los afiliados como los no afiliados sí que apoyaron el tema de Sintel, y por eso pudimos estar seis meses y pico en la Castellana. Si no hubiéramos tenido el apoyo de las bases, de la gente, no habríamos podido estar tanto tiempo.
Si las bases piden eso, este movimiento obrero, es incomprensible que las direcciones de estos sindicatos estén obrando en contra de sus bases.
* Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) el número de familias españolas con todos sus miembros en paro es de 489.600. Esta cifra supone un incremento de casi 75.000 hogares en relación al pasado año.
* El presidente de Renault España propone modificar el Estatuto de los Trabajadores para facilitar la temporalidad en el seno de las empresas. Parece ser que el Sr. Fernández de Sevilla (el presi) ignora que, según el último Informe Anual de Empleo elaborado por la Comisión Europea, el 31,5% de los contratos que hay en el Estado español, son temporales, lo que duplica con creces la media europea, que se sitúa en el 13%.
* Mercedes Benz acaba de anunciar el "recorte" de 250 empleos en su fábrica de Barcelona, recorte que se realizará mediante prejubilaciones y no renovación de casi 100 empleos temporales. Otros 90 trabajadores de la planta de Barcelona tendrán que trasladarse obligatoriamente a la fábrica que la multinacional tiene en Vitoria.
* La segunda compañía aérea de EEUU, United Airlines, va a suprimir otros 9.000 puestos de trabajo y a recortar los salarios de sus trabajadores. ¡¡El anuncio de los recortes de plantilla y salariales fue recibido con alzas en la Bolsa!!
* Boeing, principal fabricante de aviones del mundo, va a despedir a otros 5.000 empleados el próximo año, despidos que se añaden a los 1.500 anunciados el mes pasado. Según fuentes de la propia empresa, en lo que va de año Boeing ha eliminado unos 30.000 puestos de trabajo.
* Siguiendo el ejemplo de Opening, la empresa de enseñanza de idiomas Brighton ha presentado declaración de quiebra dejando en la calle a más de 200 personas, entre docentes y no docentes. La empresa deja sin clases a 4.000 alumnos sin previo aviso.
* Supermercados El Árbol (que incluye las marcas Max Descuento, Spar y El Árbol) ha anunciado el cierre de más de 190 tiendas y el despido de 1.800 trabajadores. Estos cierres y despidos afectarán sobre todo a las provincias de Murcia y Almería, así como a la Comunidad de Castilla La Mancha..
* Según la Federación de Sindicatos de Periodistas, el 43% de los periodistas que prestan sus servicios en un medio diario no tienen contrato o éste es precario. Esta cifra se eleva al 85% en los medios semanales y mensuales.
Juan Vázquez