En lucha No 65: septiembre de 2001


Editoriales
Después del éxito de movilización en Génova... La lucha sigue
Inmigración: Las personas antes que los beneficios
Euskadi: Más de lo mismo

Actualidad
Oleada de racismo
Jaque a la Frontera
Se incrementan las agresiones homófobas
Coca-Cola y los escuadrones de la muerte

Ideas en acción: Una nueva izquierda

Internacional
Oriente Medio: La política asesina de Israel
Gran Bretaña: Vuelven los nazis
Entrevista: Terror en las cárceles turcas

Cartas

Argentina en crisis: El ocaso neoliberal

Páginas centrales
¿Qué es y qué representa el G8?
Entrevista: Globalise Resistance

Nuestra historia: Lenin: Vida y obra de un revolucionario

Cultura

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Lucha unitaria contra la LOU
Dinero público para colegios de élite

introducción a las ideas marxistas: El porqué de las crisis

huelgas/protestas/manifestaciones

Contraportada
El resultado de la lucha de Sintel: Una victoria para todos


Después del éxito de movilización en Génova...

La lucha sigue

Hace aproximadamente dos años que miles de personas cerraron la cumbre de la Organización Mundial del Comercio en Seattle.

Es impresionante pensar como en este corto espacio de tiempo el movimiento anticapitalista se ha extendido tanto humana como geográficamente, y ha llegado a tener el impacto ideológico que hoy por hoy tiene.

Seattle, Praga y Génova son referentes que centenares de miles de personas en todo el mundo reconocen como parte de una lucha global contra el capitalismo.

No es de extrañar, por lo tanto, que tanto Christophe Aguiton como Susan George, dirigentes de ATTAC, se refieran a esta nueva situación política como "lo más parecido al mayo del 68 francés", contando con "un activismo similar al de la Guerra del Vietnam".

Logros

A día de hoy, los logros de este movimiento son básicamente simbólicos e ideológicos. Ha conseguido romper con la idea pesimista y derrotista de que no hay posibilidad de cambiar las cosas, de que no hay alternativa al libre mercado.

Seattle mostró que la acción colectiva puede vencer. Esta concienciación política ha ido acompañada del surgimiento, más o menos organizada, de una nueva izquierda.

En gran parte de Europa, ATTAC se ha desarrollado como una opción contra la especulación financiera. En EEUU, Ralph Nader ha convertido su activismo y su candidatura electoral en un polo de atracción para los que luchan contra la globalización neoliberal.

A su vez, en Gran Bretaña se han formado plataformas de activistas contra las políticas de los gobiernos, las instituciones y las multinacionales más poderosas --Globalise Resistance-- y por una alternativa electoral al Nuevo Laborismo de Tony Blair --Socialist Alliance--.

El descontento, también, ha tomado expresión ideológica con críticos, nuevos y viejos, como Walden Bello, Pierre Bourdieu, Noam Chomsky, Susan George, Eduardo Galeano, Samir Amin o Naomi Klein.

En ocasiones, hasta han llegado a debatir con los dirigentes de organismos internacionales.

En el debate entre Davos y Porto Alegre, Wolfensohn, director del BM, acabó defendiendo la tarea del BM comentando que "nos gusta ir cada mañana a trabajar".

Por su parte, el director gerente del FMI, Köhler, durante las protestas en Praga, se defendió diciendo que él "no era un banquero, sino alguien con corazón".

Estructura

Los dirigentes mundiales están a la defensiva. Necesitan hacer concesiones verbales y tratar de dividir al movimiento para debilitarlo y enviarlo a la marginalidad.

El impacto de la impresionante movilización del G8 en Génova ha traído tantos quebraderos de cabeza a Berlusconi que está buscando, por todos los medios, trasladar la cumbre de la FAO (organismo de la ONU para la Alimentación y la Agricultura) de Roma a un país africano.

Del mismo modo, también piensa trasladar la cumbre de ministros de defensa de la OTAN del centro de Nápoles a una base militar fuertemente protegida en las afueras.

Una de las cuestiones clave para el éxito de la protesta en Génova fue el extenso trabajo de preparación.

Durante meses y meses, organizaciones de diferentes tradiciones políticas y sociales participaron, codo con codo, llevando el mensaje AntiG8 a todos los rincones de Italia.

Esa estructura es la que consiguió arrastrar a centenares de miles de italianos e italianas a manifestarse en Génova.

Estado español

Teniendo en cuenta la nueva ronda de la OMC en Qatar y, sobre todo, la próxima presidencia de la Unión Europea, que recae el año que viene en el Estado español, la necesidad de crear y fortalecer la estructura de comités en el mayor número de sitios posibles es una tarea a empezar a desarrollar.

La experiencia de este tipo de comités durante la campaña contra el Banco Mundial fue muy fructífera.

Durante tres meses, diferentes organizaciones e individuos montaron charlas, pintaron murales, colgaron pancartas y llevaron a cabo pasacalles, creando, de esta manera, un ambiente de rechazo político a las políticas que representa el Banco Mundial.

Si se quiere que las movilizaciones contra la UE tengan una importante repercusión y alberguen a decenas de miles de personas, dando a conocer el tema a muchisimas más, es hora ya de empezar a crear o de continuar con el trabajo de estos comités.

Sólo si el movimiento se extiende, realiza un trabajo regular y lleva las razones de la protesta a cada lugar de trabajo, barrio, universidad e instituto se podrá pasar de las victorias simbólicas, pero importantes, de hoy en día, a victorias reales e imprescindibles para frenar y vencer a las políticas neoliberales.


La lucha de los inmigrantes

Las personas antes que los beneficios

La lucha de los inmigrantes subsaharianos evidencia la inhumanidad de las políticas neoliberales que rigen el sistema actual, donde los beneficios están por encima de las personas y de sus necesidades.

La mayoría de ellos salió huyendo de sus países natales para escapar de las guerras, los conflictos étnicos, el hambre y la pobreza. Llegaron a las Islas Canarias y después, por orden del Gobierno central, fueron enviados a Catalunya. Una vez allí tuvieron que aguantar condiciones infrahumanas y acampar en la calle sin la atención de ninguna institución. Sobreviviendo gracias a la solidaridad y al apoyo de los ciudadanos

La persecución de la que son víctimas los inmigrantes sin papeles es la cara visible de las políticas anti-inmigración impuestas por la ley de extranjería del PP. Son la evidencia también de un racismo institucional. En el caso de los subsaharianos esto es muy evidente. Son tratados de forma especial respecto a otros colectivos de inmigrantes, son perseguidos con mayor tenacidad. Algunos de ellos han sido enviados a Murcia, desde donde serán expulsados a Nigeria. En Nigeria, las personas indocumentadas son, directamente, encarceladas .

La lucha de los inmigrantes subsaharianos en Catalunya tiene también una carga política e ideológica muy significativa. Centenares o miles de inmigrantes son expulsados de forma sistemática. Algunos de ellos no tardan muchos días, después de haber llegado en patera, en ser repatriados. La obsesión del Gobierno central por los inmigrantes subsaharianos, además de corresponder al cumplimiento de los acuerdos firmados con Nigeria y otros países africanos, tiene la intención de romper con un movimiento de apoyo y solidaridad que empezó a gestarse hace unos meses, con la lucha de los inmigrantes que se encerraron en las iglesias y consiguieron con su acción, en algunos casos, los ansiados papeles. Como afirmaron varios representantes de la Delegación de Gobierno en Catalunya, la intención es la de impedir que el movimiento se extienda y se repita un escenario como el pasado.

La ley de extranjería es la culpable de la situación que miles de inmigrantes sufren en el Estado español.

Sin duda, su vigencia significará la prolongación de las mafias, de la explotación por parte de los empresarios, de la indefensión de los inmigrantes, de las irregularidades judiciales y de la represión policial.

Contra todo ello, defender la libertad de movimiento de todas las personas, por encima de las fronteras y los acuerdos entre países, es fundamental e incuestionable.


Euskadi: Más de lo mismo

Como un disco rallado, la situación política en Euskadi va dando vueltas sin avistar ninguna salida en el horizonte. La política del Gobierno central sigue siendo la de siempre: la represión, y cuando ésta no acaba con ETA y su entorno, recurre a...más represión.

Debería ser obvio —aunque claramente para mucha de la clase política no lo es— que no hay ninguna vía policial que solucione el conflicto en Euskadi.

Insistir hasta la saciedad, como hace PP, PSOE y compañía, que lo que sucede en Euskadi es una cuestión de orden público, de `violentos' contra `demócratas', no lleva a ninguna parte.

La existencia de ETA y la izquierda abertzale es, y siempre ha sido, la respuesta a la opresión del Gobierno español ante las aspiraciones de autodeterminación de gran parte del pueblo vasco. O sea, una cuestión política.

La única salida, por lo tanto, es política, no policial.

Primero de todo, hay que decir claramente que mientras se niegue, como está haciendo actualmente el Gobierno español, el derecho a ejercer la libertad sobre qué se quiere o no ser, toda la simpatía y el apoyo debe estar del lado de los que luchan contra el gobierno centralista del PP.

Obviamente decir esto, no significa compartir la estrategia militarista de ETA y, en muchas ocasiones, estrechamente nacionalista del movimiento abertzale, pero otra cosa es negar la legitimidad de una larga lucha cuyo objetivo fundamental es la liberación nacional.

La negación por parte de la constitución y de los poderes fácticos del derecho de autodeterminación garantiza que esta lucha no va a desaparecer, aunque continúe la represión por parte del gobierno español o francés.

Por otro lado, sería de vital importancia, que la izquierda marxista en Euskadi pusiera todo su énfasis en trabajar para ser un polo de atracción para todos esos y esas jóvenes, que apostando por el derecho de autodeterminación, no piensan que la lucha armada sea la única manera de luchar.

La actividad de esta izquierda, basándose en un análisis de clase social, participando en las luchas sociales y señalando a la clase trabajadora, sea de donde sea, como la única capaz de conseguir un cambio social que implique una auténtica solución al conflicto nacional actual, puede marcar una diferencia importante en el marco de la izquierda en Euskadi.


Actualidad

La lucha de los inmigrantes:

Oleada de racismo

Este verano, mientras multitud de personas se desplazan para disfrutar de las vacaciones, otros hombres y mujeres siguen perdiendo la vida en el estrecho en busca de una vida mejor.

Los que consiguen llegar al Estado español se encuentran con una realidad que no se esperaban. Sufren el racismo institucional de la ley de extranjería, que les condena a la marginalidad y a la más absoluta precariedad.

Racismo institucional

Hacía tiempo que duraba la historia del grupo de subsaharianos que estaban acampados en la plaza de Cataluña. Llegaron a Barcelona desde Las Islas Canarias, dónde estuvieron un tiempo internados en un centro, y se encontraron en la calle, sin recursos, sin papeles, y sin que ninguna institución hiciera el más mínimo esfuerzo para ayudarles.

Sólo la solidaridad de la gente y de las organizaciones en defensa de los inmigrantes les proporcionaba los elementos de subsistencia básicos.

Coincidiendo con el verano y la gran afluencia de turistas a Barcelona, el Ayuntamiento decidió que el campamento de subsaharianos de la Plaza Cataluña, al que se habían unido magrebíes que viven normalmente en la calle, suponía un problema de orden público que debía ser resuelto, así que la guardia urbana se encargó de desalojarlos. Empezó entonces un periplo por Barcelona que culminó en la Plaza André Malraux, donde los inmigrantes siguieron viviendo en las mismas condiciones precarias de antes.

Se creó una plataforma con organizaciones de izquierda, sindicatos y ONGs, para recaudar ayuda económica y movilizar a la gente, de cara a hacer presión y conseguir que las instituciones resolvieran las necesidades básicas reivindicadas por los inmigrantes.

Las negociaciones llegaron a buen término y tanto los subsaharianos como los magrebíes accedieron a ser trasladados a un centro de la cruz roja, situado fuera de Barcelona.

Pero mientras se realizaba una rueda de prensa en que se comunicaba el resultado de la negociación, la policía nacional, con la complicidad del ayuntamiento, cargaba brutalmente contra los inmigrantes en la plaza André Malraux y detenía a un gran número de ellos para proceder así a expulsarles del país.

Represión

La carga policial responde a dos motivos básicos.

Por un lado el ya habitual uso de la fuerza que el gobierno del PP, y en este caso su delegada aquí en Barcelona, Julia García Valdecasas, emplea como única respuesta a cualquier forma de resistencia o oposición basada en la movilización ciudadana.

Por otro lado, la inquietud de las autoridades por la posibilidad de que el conflicto se prolongara hasta septiembre, momento en el que la capacidad de convocatoria de los movimientos sociales y organizaciones de izquierda podría llevar a una intensificación de la lucha, como ocurrió el pasado invierno con los encierros de inmigrantes en las iglesias.

Con la represión se ha intentado evitar el sentimiento de victoria que quedó después de estas últimas movilizaciones.

Cómplices

El Ayuntamiento de Barcelona, gobernado por PSC, IC-V y ERC, pretendió quedarse al margen y responsabilizar de la carga policial a la delegada del gobierno, pero el hecho de que se cerraran las puertas del metro para que nadie pudiera escaparse y la aparición de un equipo de limpieza del Ayuntamiento un cuarto de hora después, demuestra su total connivencia con la policía.

Partidos como IC-V y ERC han demostrado la ambigüedad de su política, al pretender formar parte de la oposición a la ley de extranjería sin atreverse a combatirla desde sus cargos institucionales.

Los medios de comunicación también han tenido un papel destacado en los acontecimientos. Han prestado especial atención al tema, iniciando una particular campaña en la que se habla de "oleadas" y "avalanchas", condimentada con noticias de sucesos delictivos perpetrados por inmigrantes. Cuando los subsaharianos no aceptaban las condiciones de acogida en el centro de la cruz roja si no se hacía extensiva la oferta a los magrebíes, los medios de comunicación inventaron una disputa y una falta de unión entre los inmigrantes totalmente falsa.

Conflicto

Durante este mes de agosto, la atrocidad de la ley de extranjería se ha hecho evidente.

Se habla de la inmigración como un problema, pero se olvida que detrás de este problema hay un conflicto que se encuentra en los países de origen y del que no interesa hablar.

Es el conflicto de la explotación del Sur por el Norte. Pero el gobierno de derechas del PP sigue insistiendo en la represión como única vía posible, y se limita a regañar al gobierno marroquí por su ineficacia policial.

por Manel Barriere


Tarifa 2001

Jaque a la Frontera

La situación migratoria está atravesando uno de sus momentos más críticos. El gobierno, siguiendo su política de «mano dura» ha puesto en marcha una ley absolutamente racista que condena a la clandestinidad total a cientos de miles de seres humanos.

Para dar respuesta a ello, del 2 al 8 de julio tuvo lugar en Tarifa el Campamento Jaque a la Frontera. Fue un foro de encuentro, debate y acción en el que distintas organizaciones antiracistas y antifascistas de Alemania, Francia, Inglaterra, Canadá, Marruecos y España mostraron su rechazo a las políticas neoliberales que defienden la libre circulación de mercancías y capital y que a su vez limitan el derecho a las personas a desplazarse libremente.

Pretendimos luchar contra el racismo y la exclusión social. Dimos continuidad a los movimientos que luchan para que desaparezcan las fronteras. Se llenaron vacíos del discurso ideológico sobre migraciones, se analizaron los distintos procesos autoorganizativos de la lucha de los inmigrantes, fortalecimos experiencias locales, denunciamos y visualizamos las fronteras y la rigidez europea frente a los inmigrantes.

Mesas de trabajo

Todo ello se materializó mediante distintas mesas de trabajo -Inmigración, fronteras, precariedad y globalización, Autoorganización y experiencias de lucha, etc- y talleres -Guerrilla de la comunicación, Globalización Capitalista, Salir de la Burbuja, Renta Básica, etc-. De noche, veladas culturales mientras cenamos vegano en la Alameda de Tarifa: actuó un grupo de flamenco, hubo teatro marroquí, videoforum, cine de verano y tai-chi frente el mar.

Se organizaron dos acciones directas no violentas: la primera fue frustada por la intervención del la Guardia Civil, que bajo contexto de control rutinario detuvo el autocar a pocos quilómetros del campamento e impidió colgar pancartas que denunciaban las deportaciones y la ley de extrangeria desde una de las torres del puerto de Algeciras. La segunda acción fue un éxito: conseguimos pasear desnudos junto el mar, cada uno con una letra negra pintada en la espalda. Juntos formamos «Ninguna persona es ilegal. No racismo. Ya basta», y todo ello traducido en árabe.

Mientras tanto, decenas de pateras iban llegando a las orillas de las playas de la zona con cientos de immigrantes. Con la más absoluta discreción, sin entorpecer la labor de las redes locales de ayuda a los inmigrantes, conseguimos esconder algunos entre nosotros. Sin embargo, todos sabemos que con esto no basta. Tenemos que abrir las fronteras, crear la verdadera democracia. Construyamos una sociedad en la que ninguna persona sea ilegal.

Neus Roura

Se incrementan las agresiones homófobas

Mientras casi 200.000 gays, lesbianas y transexuales desfilaban por las calles de Madrid exigiendo igualdad, en Belgrado y al grito de «A por ellos» un grupo de skin-heads, popes ortodoxos y ultraderechistas insultaban y apaleaban a un grupo de personas que intentaba celebrar la primera manifestación de homosexuales.

Días antes Amnistía Internacional había presentado su informe «Crímenes de odio, conspiración de silencio» en el que se recoge la impunidad que caracteriza la discriminación y violencia contra gays, lesbianas y transexuales.

Los casi 14 millones de personas que el pasado año participaron en 74 ciudades de todo el mundo en las manifestaciones del Día del Orgullo, no ayudan a olvidar que en el año 2000 más de 200 homosexuales y transexuales fueron asesinados, generalmente con gran saña y torturas previas.

Pero estos muertos no lo fueron sólo en países donde la homosexualidad es ilegal. Los 130 casos de Brasil y los 69 de México demuestran que el estatus de legalidad o de no ilegalidad ya no es una garantía.

El aumento de visibilidad ha dado lugar a nuevos ataques. Activistas transexuales han sido asesinadas en las dependencias policiales de Argentina y Venezuela. En Egipto se ha iniciado el juicio (sin que haya habido ninguna protesta de la izquierda) contra 52 gays a los que se ha mantenido incomunicados más de 2 meses, se les ha torturado y azotado y a los que se acusa de «comportamiento obsceno, desprecio por la religión y satanismo».

Incluso en el Estado español la mayor visibilidad social y la amplia cobertura mediática de las manifestaciones del 28 de junio no ha logrado impedir el surgimiento de peligrosos brotes de homofobia.

En la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense (Madrid) un libro de texto prologado por el propio decano califica a las lesbianas de «marimachos», la homosexualidad una perversión y cree necesaria la «prohibición de los iconos eróticos maricas».

Ataques

En Asturias y Granada bares y locales de colectivos gays han sufrido los ataques de grupos fascistas. En Alicante, Barcelona y Madrid, grupos de jóvenes o la propia guardia urbana son los autores de agresiones al igual que en Valencia o en Alpedrete (Madrid) donde guardias jurados y policías municipales intimidan y agreden con total impunidad cuando no con el beneplácito de los poderes públicos.

No podemos seguir tolerando el silencio y la indiferencia que rodean la tortura, agresiones y los malos tratos de los que son víctimas homosexuales o transexuales.

No sólo se trata de apoyo a las luchas y defender las reformas que suponen mejoras sino y de forma especial luchar contra los ataques homófobos dirigidos contra personas, organizaciones o espacios frecuentados por gays, lesbianas y transexuales.

por Juan Vázquez

Coca-Cola y los escuadrones de la muerte

Coca-Cola ha sido acusada de utilizar escuadrones de la muerte de extrema derecha para asesinar sindicalistas en Colombia.

La acusación viene del sindicato de trabajadores del acero estadounidense. Este sindicato ha demandado a la compañía en nombre de un sindicato colombiano por la "intimidación sistemática, secuestro, detención y asesinato" de trabajadores en el país sudamericano.

El sindicato colombiano afirmó que cinco de sus afiliados, trabajadores de las plantas embotelladoras de Coca-Cola, habían sido asesinados por grupos paramilitares de extrema derecha. Los abogados del sindicato argumentaron que la compañía controla muy de cerca las actividades de los contratistas que dirigen las plantas embotelladoras y era muy consciente de la intimidación brutal que sufren los trabajadores en las fábricas.

Mientras esto ocurre, el gobierno colombiano, apoyado por organismos como el FMI y el gobierno estadounidense, continúa con sus políticas neoliberales, privatizando servicios públicos y abriendo las puertas del país a las multinacionales.

Amparo Torres


Ideas en acción

Una nueva izquierda

Como llevamos viendo durante ya muchos meses, el llamado movimiento anticapitalista, frente a la represión, ha ido creciendo de manera asombrosa. En buena medida porque la principal característica de este movimiento es su pluralismo y heterogeneidad. En él tienen cabida todo tipo de ideas e individualidades (dentro de una perspectiva de izquierdas), y esto será decisivo para entender su comportamiento.

En muchos casos no es difícil encontrar una oposición a las ideas «tradicionales» de la izquierda, como partido, clase o sindicato. Esto es así porque, en general, se relacionan con una izquierda que en demasiadas ocasiones se ha identificado con el estalinismo y los llamados países «comunistas», y ese es un extremo al que muy pocos parecen dispuestos a llegar.

Así pues, desde las diversas organizaciones que componen este nuevo anticapitalismo es corriente apelar a ideas nuevas, otras alternativas al capitalismo diferentes a las ya conocidas: desde buscar un cambio de rumbo en instituciones como el FMI o el BM, hasta abolirlos o crear espacios liberados, luchar por una revolución socialista, y más.

Durante el mes de junio se esperaba la visita del Banco Mundial a Barcelona, y aunque gracias al trabajo previo realizado por los diferentes comités anti-BM decidieron cancelar su visita, las movilizaciones y los debates se celebraron igualmente. Se demostraba así que el anticapitalismo goza de muy buena salud, pues las movilizaciones fueron un éxito y a los diferentes talleres y conferencias asistieron un enorme número de personas en busca de ideas y argumentos.

Trabajadores versus Ciudadanos

Uno de los debates que más llamó la atención fue la oposición entre términos como clase trabajadora y ciudadanos.

En primer lugar es necesario comprender que en buena medida esta tendencia puede surgir como un rechazo al estalinismo y sus términos caducos. En todo caso hay que tener precaución con la idea que podemos expresar al utilizar este término: todos somos seres humanos, todos somos iguales independientemente de nuestro color, sexo, orientación sexual y extracción social, puesto que la condición humana acarrea de manera inseparable una serie de derechos que nadie puede conculcar.

Entonces, ¿puede un trabajador de SINTEL —por ejemplo— sentirse en igualdad de condiciones que —por poner otro ejemplo— Emilio Botín (director del BSCH)?.

En principio nada impide pensar que, en tanto que seres humanos, ambos son iguales; en teoría tienen el mismo poder político (una persona, un voto), pero son realidades completamente opuestas: el primero hasta hace bien poco pasando todo un año sin cobrar su salario, y el segundo dirigiendo un banco y jugando con la vida de millones de personas.

Como decíamos, la idea de quienes defienden este argumento no buscan esto precisamente, pero como ya comentamos, es el resultado de buscar una alternativa al capitalismo en el que vivimos. Es ahí donde debemos ver la verdadera naturaleza del mundo en el que vivimos. Día tras día miles de personas trabajan (a menudo en condiciones infrahumanas) para producir los bienes que consumimos y para crear la riqueza y los beneficios que unos pocos elegidos disfrutan. El eje alrededor del cual gira el sistema sigue intacto, como intactas siguen las alternativas para muchos caducas.

Viable

El socialismo siempre ha existido como alternativa viable contra el capitalismo, desde la comuna de París, desde el 17 ruso, o desde la Barcelona del 36, donde verdaderamente las masas obreras tomaban el control de sus vidas, sin confiar su destino a cuatro héroes bien armados o un puñado de gestores parlamentarios.

Es obvio que esta alternativa supone una gota en el océano del movimiento antiglobalización, lo cual es totalmente comprensible, pues históricamente el socialismo que se ha presentado ante el mundo como tal no ha sido otra cosa que un sistema carcelario de represión y burocracia.

Frente a esto, el camino moderado tampoco ha resultado ser el esperanzador túnel para llegar al socialismo, y en el caso del Estado español el gobierno del PSOE ha resultado un ejemplo verdaderamente esclarecedor (ETTs, OTAN, GAL, corruptelas,...).

Para alcanzar esta meta es necesaria una organización revolucionaria, abierta, donde sus activistas estén en permanente acción y debate entre ellos y con otros activistas para juntos ir alcanzando objetivos cada vez mayores desde la movilización, superando los escollos de la falta de unidad y el enfrentamiento sectario, es esta la alternativa de quienes formamos Izquierda Revolucionaria.

Diego Merayo


Internacional

Oriente Medio: La política asesina de Israel

Cuando se cumplen 11 meses desde el levantamiento palestino contra la brutalidad israelí, el gobierno de Israel se propone aumentar sus asesinatos de activistas palestinos, dando a priori los nombres y apellidos de las próximas víctimas. La "política de asesinatos" ha sido aprobada por el número dos de George Bush, Dick Cheney.

Cada día mueren palestinos a manos de soldados israelíes, que tienen total libertad para asesinar. Cada día, los helicópteros israelíes destruyen casas, matando a niños y dejando a decenas de personas sin hogar.

Pero no contento con esto, el gobierno israelí ha diseñado una nueva táctica: apuntar directamente a los líderes palestinos. Ha nombrado públicamente a siete activistas palestinos como sus próximos objetivos de su lista negra.

Algunos países occidentales han denunciado esta política criminal de Israel, pero el vicepresidente de EEUU, Dick Cheney, la ha apoyado: "Si hay una organización planeando algún tipo de ataque suicida, hay justificación para que Israel se intente proteger".

El ultraderechista Ariel Sharon, primer ministro de Israel, defiende los asesinatos diciendo: "Israel está ejerciendo su derecho a la autodefensa. Estoy en contra de matar. Me gustaría no matar a nadie".

Pero esto es mentira. Sharon es un criminal de guerra. Ha pasado su vida en grupos terroristas y posiciones de poder persiguiendo y asesinando palestinos. Lideró la invasión de El Líbano en 1982, en la que fueron masacradas 20.000 personas.

Los palestinos han estado luchando por la justicia desde que fueron expulsados de su tierra en 1948. El estado de Israel invadió los territorios palestinos de Jerusalén oriental, Cisjordania y la franja de Gaza en 1967. Desde entonces los ha controlado y se conocen por los Territorios Ocupados. Los EEUU siempre han apoyado y armado a Israel, porque necesitan un aliado fuerte que controle para ellos la riqueza petrolífera de Oriente Medio.

La resistencia palestina forzó a Israel a entrar en un proceso de paz a principios de los 90. Pero los acuerdos de paz continuaban manteniendo el control israelí sobre los territorios palestinos. La vida no cambió nada para la mayoría de los palestinos. Esto es lo que causó la nueva intifada, hace ya casi un año. Casi 600 palestinos han sido asesinados desde el inicio del levantamiento, la mayoría de ellos niños.

Todos los que apoyamos la lucha de los palestinos por la justicia vamos a tener que aumentar nuestra solidaridad en los próximos meses.

por Amparo Tomás

Gran Bretaña: Vuelven los nazis

Antaño las ciudades industriales alrededor de Manchester, al norte de Inglaterra, tenían casi pleno empleo en las hilanderías de algodón y las fábricas textiles. Esta prosperidad relativa — los sueldos obreros en estas `cunas' de la revolución industrial nunca han sido altos — hace 20 años que no existe.

En los cuatro años del primer gobierno de Blair (1997 - 2001), se introdujeron restricciones fuertísimas contra la gente que buscaba asilo político. A la vez, el gobierno y sus aliados en la prensa han creado un ambiente de rechazo sin precedentes hacia los refugiados de dictaduras, con reportajes falsos de sus `privilegios' en la obtención de trabajo y vivienda.

Son estos los dos factores principales que subyacen en el elevado voto en Oldham y Burnley (dos ciudades cerca de Manchester) para los fascistas del British National Party, que sacaron en las elecciones generales de junio de 2001 casi 13.000 votos en Oldham y más de 4.000 en Burnley. Los fascistas esgrimen el sencillo argumento de que la pobreza de estas ciudades es debida a la presencia de trabajadores inmigrantes de Asia.

Oficialmente, el gobierno se opone a este argumento racista, pero en realidad no le va nada mal. Si los inmigrantes son los responsables del colapso de la economía local, el gobierno rehuye su propia responsabilidad. De hecho, en estas zonas empobrecidas por las políticas de la globalización, todas las estadísticas apuntan a que los más pobres son precisamente los y las trabajadores/as inmigrantes, con sueldos más bajos, peores viviendas y más paro. Por ejemplo, sólo 1,7% de la plantilla del municipio laborista de Oldham son asiáticos, aunque el 12% de la población de la ciudad lo es. Esto es el racismo institucional, es decir, que se promueve mediante las instituciones.

El 7 de julio, un mes después de las elecciones, una movilización en Bradford contra una manifestación fascista condujo a una revuelta de jóvenes asiáticos contra décadas de trato racista. Estos sí entendieron que la manera de parar el fascismo es confrontarlo abiertamente. Como dijo Julie Waterson, coordinadora nacional de la Liga anti-nazi (ANL), en una reunión de 500 personas en Burnley para organizar la actividad antifascista: «El fascismo no desaparece si lo ignoras como ha intentado hacer el ayuntamiento laborista. El aspecto básico que nos enseña las campañas exitosas de los años 30 y 70 es que la explicación sistemática de la naturaleza real del fascismo combinada con campañas militantes puede derrotar a los nazis».

Mientras tanto, las autoridades no solamente han permitido la celebración de una `fiesta patriótica' organizado por el BNP en Gales, sino que les ha prestado todo tipo de protección policial. En contraste, el gobierno ha prohibido la celebración de un carnaval antirracista organizado por la ANL en Burnley el 1 de septiembre.

Mike Eaude

Entrevista: Terror en las cárceles turcas

A finales del año pasado, los presos turcos aparecieron en todas las televisiones del mundo. El gobierno turco desalojaba a los presos a sangre y fuego, llegando a bombardear algunas cárceles. En lucha entrevistó a Josep Poveda, miembro de la Asamblea de suport als presos revolucionaris Turcs, para conocer la situación de manera más profunda.

¿Cuándo se da a conocer el conflicto de los presos turcos en el Estado español y cuándo arrancáis vosotros con esta campaña?

El problema de la huelga de hambre de los presos turcos se empieza a conocer aquí en el Estado español, de hecho, con la misma entrada en vigor de la huelga de hambre, que se inicia el 20 de octubre de 2000.

Colectivos solidarios con los presos políticos alrededor del mundo estaban al tanto de la situación que se vive en las cárceles de Turquía, porque a pesar de que esta huelga lleva unos 300 días, la lucha tiene sus orígenes años atrás.

Nos tenemos que remontar una década, con la implantación de las cárceles de tipo F. Ahora bien, la campaña empieza a irrumpir de una forma organizada a partir de la pasada primavera, que es cuando se constituye la Assemblea de suport als presos revolucionaris Turcs, a través de la difusión del vídeo clandestino de la masacre que se protagonizó en 20 cárceles turcas en el pasado mes de diciembre, donde hubo un saldo de 30 muertos, una decena de prisioneros desaparecidos, centenares de heridos y el traslado masivo de los prisioneros a las cárceles de tipo F y la alimentación forzosa.

Es entonces, cuando en el Estado español se empiezan a coordinar esfuerzos para preparar una campaña para denunciar la masacre, poner en conocimiento de la opinión pública la existencia de esta lucha y denunciar al estado turco por la conculcación más elemental de los derechos humanos y, en especial, por la política bestialmente represiva del sistema carcelario y judicial y, a la vez, dar a conocer la implicación que los gobiernos europeos y español tienen en esta situación.

¿Cuáles son las demandas de los presos turcos?

El colectivo de presos políticos turcos se eleva a 10.000. De estos, 5.000 pertenecen al Partido de los Trabajadores del Kurdistán y el resto a diversas organizaciones comunistas. La huelga de hambre es seguida por 1.500 presos. De estos, 500 están a tumba abierta, o sea, que han decidido que ante las presiones del Estado turco no ceder, han decidido ir a muerte. Es una situación muy trágica. El resto están en huelga indefinida de hambre.

El principal punto de exigencia es la anulación de las cárceles de tipo F, es un sistema penitenciario que el gobierno turco está tratando de imponer desde el '91, que es de total aislamiento. El gobierno turco pretende poner a todos los presos políticos en cárceles de este tipo.

Los prisioneros turcos también exigen fiscalizar lo que ocurre en las cárceles, o sea, una comisión colegiada, perfectamente regulada, en la que intervengan aquellas personas que son designadas por los propios presos, familiares, abogados, miembros del colegio de médicos, funcionarios de la cárceles, que puedan regular el control de las condiciones penitenciarias. Que no haya ningún tipo de violación de los derechos humanos.

Otra de las condiciones que también exigen es la revisión de toda una serie de casos que no han llegado a la justicia, de torturadores, de funcionarios de cárceles, de violaciones que se han dado en los 10 últimos años que siguen sin resolverse. También exigen la eliminación del Tribunal especial, que viene a ser como un tribunal de orden público franquista, militar, donde no hay ningún tipo de defensa.

Supongo que la situación general de Turquía afecta a la cuestión penitenciaria, ¿Cómo lo ves?

Evidentemente, las luchas de las cárceles no están exentas de la situación del país.

La huelga de hambre fue acompañada de una ola de protestas muy importante contra las imposiciones del FMI y el BM, que están intentando meter en cintura a Turquía para que entre dentro del mercado de la Unión Europea.

Turquía es una pieza esencial del imperialismo de los EEUU y de la UE, en tanto que es miembro de la OTAN. Por lo tanto, la represión dentro y fuera de las cárceles se está silenciando por parte de éstos y entre ellos el español. No es raro, el Estado español desde el '96 hasta hoy en día ha triplicado sus inversiones comerciales en Turquía. El Estado español es uno de los principales vendedores de armas y de material antidisturbios a Turquía.

Para contactar con la campaña escribe a: suportbrotons@mixmail.com o a neogracia@terra.es


Cartas

Adictos al sistema

El consumo de drogas no ha sido el mismo en las diferentes generaciones. Antes, las drogas constituían un elemento más en las formas de ocio. Se empleaban como un medio para un fin: el pasar buenos ratos con l@s amig@s y compartir experiencias. Ahora, entre la gente más joven, prima el colocarse lo más rápido posible, "cogerse el cebollón", vomitar y alardear al día siguiente para llamar la atención de l@s colegas.

¿La culpa la tienen las drogas, como dicen los medios de comunicación? No. Las drogas son un elemento más de consumo. Además, su legalización (cosa que no les interesa a l@s que están en el poder) supondría un mayor control de su calidad, disminuiría la delincuencia y sería imprescindible una potente campaña de educación para el consumo.

¿La tienen acaso l@s jóvenes? La gente joven sólo es víctima de un capitalismo atroz que nos expone a la explotación, a la falta de empleo, a sueldos indignos, a un trabajo inestable y a la carencia de alternativas de ocio creativas y económicas. La juventud emplea tanto las drogas como otros elementos de consumo como una vía de escape a lo que se encuentran día a día.

La solución no está en hacer campañas en contra de las drogas sino en que todos l@s educadores (madres, padres, profesor@s,...) enseñemos a l@s chaval@s a ser crític@s con el sistema para que, cuando sean mayores, estén capacitad@s para consumir de forma responsable y canalicen sus frustraciones en organizarse y luchar por cambiar las cosas.

Esther Gonzalez, Madrid.

Escisiones en el MLNV

A diferencia del artículo publicado en el último número de En lucha no considero que la escisión de Aralar traiga ningún elemento esperanzador para el futuro de Euskal Herria.

Una escisión es "quemar" puentes entre formaciones que anteriormente trabajaron juntas.

El resultado de la separación de la corriente Aralar debilita a la izquierda abertzale en la calle y electoralmente (la dispersión del voto favorecerá al PP y al PSOE).

Considero que Aralar, (junto con Batzarre y Zutik) debería trabajar dentro de Batasuna para hacer de sus planteamientos, minoritarios hoy en día, la postura hegemónica dentro de la nueva formación.

La espantada no es la solución, más trabajo dentro de Batasuna, quizá lo sea.

Un saludo y ánimo con el periódico.

Fausto (Zaragoza)

Huelgas con "clase"

Parece que en el tema de las convocatorias de huelga también hay clases. Mientras los trabajadores de SINTEL tardaron más de 6 meses de dura lucha en resolver su situación, ganaderos y propietarios de plazas de toros tardaron dos horas y media en conseguir 2.500 millones de subvenciones al sector taurino.

El mundo taurino (empresarios, ganaderos, gerentes de plazas y toreros) habían convocado una huelga indefinida a partir del 24 de julio para pedir la derogación de la orden que prohibe la comercialización de carne de lidia por el mal de las vacas locas.

Dos días después del anuncio de la huelga se llegaba a un acuerdo y el gobierno anunciaba la concesión de la millonaria subvención. Según el Gobierno el dinero se empleará "para garantizar la viabilidad económica de los festejos".

La UPA (Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos) calificó de "escandalosas" las ayudas que va a recibir un subsector minoritario (los ganaderos de lidia). En un comunicado la UPA señala que "la decisión supone un gravísimo trato discriminatorio hacia el sector vacuno de carne y en particular para las explotaciones ganaderas familiares principales afectadas por la crisis de las vacas locas".

Según la UPA , el Gobierno ha cedido ante el chantaje de los grandes ganaderos y familias de terratenientes de suspender la fiesta nacional. Resalta el sindicato que el Gobierno ya compensa espléndidamente a dicho subsector con primas por valor de 8.500 millones de pesetas "por perdida de renta" y así mientras los ganaderos de carne reciben una media de 2.400 ptas. por animal, los de bravo van a percibir más de 100.000 ptas. por toro lidiado.

Juan Vázquez, Aranjuez

Rabia en el hospital

En mi hospital, al norte de Madrid, no hay personal suficiente, tocamos a tres enfermos por barba. En las UVI se supone que no deberías estar más de cinco años porque hay estudios que demuestran que produce daños psicológicos.

La realidad es de sobrecarga laboral, agobio, stress, malos rollos, todo el mundo de mala hostia, todo el mundo grita a todo el mundo.

Como los enfermos no tienen cama en la planta, se tienen que quedar en la UVI y se demencian. A mí uno me llamó "puta" al ir a quitarle los mocos. Los sindicatos no saben no contestan. No podemos usar lentillas porque la sala no está ventilada, los monitores no funcionan. Nos traen guantes de vinilo, que son más baratos, de manera que a los 10 minutos son porosos y traspasa la sangre. Además, sólo hay tallas grandes y parecemos "teleñecos".

Trabajamos como mulas, la gente está agriada, esto te cambia el carácter, no puedes tener humanidad con los pacientes. Me gusta mi trabajo pero cuando me levanto cada día y voy al metro sólo pienso que otra vez, otro día más, voy a la jornada diaria de tortura.

Algún día esto cambiará y las "verdes" nos rebelaremos, que sea pronto.

Laura (enfermera explotada)

2001: explotación en los cines

El día a día de los y las trabajadoras de las pequeñas y grandes empresas de los cines de Barcelona queda lejos de cualquier alegre fantasía que pueda pasar por sus salas y se acerca más a una película social sobre explotación.

La competencia salvaje con aperturas de más y más multisalas por parte de las compañías americanas (Paramount, Warner etc.) para nuclear al público y asegurarse la exhibición de sus propias películas como distribuidoras está ocasionando una situación de insostenibilidad de la relación oferta-demanda, que está llevando al cierre de varios cines en los últimos años.

Las pérdidas económicas en los pequeños cines se están saldando con la explotación de los y las trabajadoras: reducción de plantilla (que implica enormes jornadas laborales, de hasta 16h!!, y reducción de los días de fiesta en verano), no cobrar según la categoría en que se está trabajando (además de cobrar poco), pagamiento irregular de las horas extras y lo que es peor de todo: dinero bajomano para maquillar los rostros más agriados y ahogar las protestas.

Pero la situación es igualmente nefasta en los cines de grandes empresas (y en ocasiones humanamente incluso peor), ya que también aplican la reducción del número de trabajadores/as para aumentar las ganacias y continuar la imparable carrera en la apertura de nuevas multisalas que acaparen al público del momento.

En diciembre del año pasado, tuvo lugar una huelga general de los cines de la provincia de Barcelona con motivo de los desacuerdos entre sindicatos y patronal sobre el convenio. Este septiembre llega a las mesas de negociación un nuevo convenio, y con él la posibilidad de mejorar algunos aspectos de las condiciones laborales; pero que así sea dependerá, sin duda, del grado de presión y movilización que ejerzan los y las trabajadoras.

De momento el estado de organización es muy variable dependiendo del lugar concreto de trabajo pero es en general escaso. El miedo y la vulnerabilidad responden a una situación de individuos atomizados y poco cohesionados.

De hecho, el ejemplo de los cines es sólo uno de tantos que podemos encontrar hoy en lo que a abusos laborales se refiere, pero el punto de reflexión está en la necesidad de organización en el lugar de trabajo y la situación a la que quedan expuestos/as los y las trabajadoras en ausencia de ésta.

En vez de personas aisladas y manipulables necesitamos individuos formando uniones, redes, moléculas… ya sea a través de la sindicalización o de otras vías. Conseguir esto implica un trabajo previo de sensibilización y concienciación que derribe el eterno muro de "al final el jefe hará lo que quiera".

El objetivo es pues unirse, organizarse y luchar, como única vía de fuerza real ante los colmillos empresariales.

Ana, Universitat de Barcelona

El culebrón del verano

Cómo dijo un dirigente de IU ante la comparecencia de la directora de la Comisión Nacional del Mercado de valores para ¿explicar? el asunto Gescartera, sólo falta la folklórica y el torero.

Y es que en este culebrón, más conocido como "escándalo gescartera" comentaristas políticos, tertulianos varios, periódicos, televisiones… están super escandalizados por las implicaciones políticas del caso, lo cual no me sorprende, por que implicaciones políticas hay muchas y sino que le pregunten a Luís Ramallo, antaño azote anti-corrupción del Gobierno del PSOE y actual destinatario de un reloj de oro, regalo del presidente de Gescartera, actual huésped de Alcalá-Meco.

Sin embargo, no he oído, ni leído, en todos esos medios el mismo grado de conmoción, pasmo o sorpresa ante las cantidades industriales de dinero que entidades, que supuestamente han hecho votos de castidad, obediencia y pobreza, véase a título de ejemplo las Agustinas Misioneras, o las Carmelitas de la Caridad fueron depositando en Gescartera para repetir el milagro de los panes y los peces.

Pero yo que me he enganchado a éste culebrón, igual que me enganché a Al salir de clase, he investigado por mi cuenta y así, como quien no quiere la cosa, he descubierto que las monjitas y los obispos han amasado la pasta, principalmente de las subvenciones que reciben por dar educación "concertada" y del dinero que los presupuestos generales del estado les ingresa cada mes para pagar los salarios de: los profesores que enseñan catolicismo en los centros públicos, los capellanes castrenses, los capellanes hospitalarios y los capellanes penitenciarios.

Es por eso que Antonio Camacho, propietario de Gescartera, en el fondo me cae simpático. Ha conseguido timar a la Guardia Civil, a la policía nacional, a la Iglesia y a un buen montón, cuyo número nunca sabremos, de ricachones que pusieron dinero negro para seguir engordando la panza. Sólo espero que jamás lo recuperen.

Elvira Boix, Barcelona


Argentina en crisis:
El ocaso neoliberal

por Javier Carlés, Uruguay

Durante la década pasada Argentina fue modelo de las políticas de ajuste del Fondo Monetario Internacional (FMI). Hoy es modelo también, pero de la devastación que dichas políticas pueden provocar transcurridos apenas unos años desde su comienzo.

La economía se derrumba, el sistema político igual, el sistema financiero tiembla ante el posible no pago de la deuda externa, y los trabajadores multiplican sus huelgas y protestas contra el gobierno y las empresas.

Se abre un período crítico, donde quienes mandan deberán recurrir a la violencia más extrema para seguir imponiendo sus intereses, o donde los trabajadores impondrán un cambio de rumbo en la economía y la sociedad -- de alcance poco previsible.

El colapso económico

La recesión de la economía argentina lleva ya tres años en marcha. El Producto Interior Bruto ha descendido un 4,5% desde principios de 1998.

Las tasas de interés son 5 y 6 veces superiores al promedio internacional, haciendo imposibles los créditos productivos y la reactivación económica. El consumo se ha contraído drásticamente fruto del desempleo y las rebajas salariales. El fantasma del cese de pagos de las obligaciones externas flota en el aire, atemorizando al sistema financiero y a la banca internacional.

La situación argentina no es más que un escalón en una sucesión de sacudidas que han afectado a la economía global. México 1995, Sudeste Asiático 1997, Rusia 1998, Brasil 1999, Ecuador 2000, son simples etapas de un efecto dominó que ha golpeado a las economías de los países pobres.

La creciente transferencia de recursos hacia las corporaciones multinacionales por múltiples caminos, el intercambio desigual en el comercio, el pago de la deuda externa y el giro de sus crecientes ganancias, están entre sus causas. La reducción de salarios y la austeridad fiscal, la liquidación de empresas y servicios públicos, y la apertura completa de las economías al mercado internacional, sin protección alguna para la agricultura y la industria local, son los restantes motivos de la actual crisis.

Para esconder el verdadero origen de la misma, los defensores del neoliberalismo en el gobierno y la economía, empezaron diciendo que se estaba sufriendo una lamentable coincidencia de problemas externos: encarecimiento del dólar, devaluación de la moneda brasileña, caída del precio de las exportaciones, desplome del euro y cosas por el estilo.

Luego centraron sus baterías sobre el gasto público, olvidando que hospitales, escuelas, institutos y universidades ya no cuentan ni con los insumos más básicos para funcionar (en algunos hospitales incluso no hay jeringas ni agujas descartables, algodón, mantas ni alimentos), y los sueldos de los empleados públicos y los subsidios de los jubilados no alcanzan para satisfacer sus necesidades básicas.

Olvidan decir que el ajuste de la economía se hizo a costa de las condiciones de vida y de trabajo, los ingresos y el desempleo de millones de personas. Obvian el hecho de que la crisis en las finazas públicas, proviene de políticas fiscales tendientes a asegurar jugosas ganancias a las empresas, como la eliminación de los aportes patronales a la seguridad social. Quitan importancia a que el pago de intereses de la deuda externa triplica el gasto de la administración pública, sextuplica los costos de la seguridad social, y es 23 veces lo invertido en los planes de empleo.

Y miran para otro lado cuando se toma en cuenta el impacto devastador que tienen en la economía y la sociedad, los 11.400 millones de dólares que del gasto público se dedicaron el año 2000 al pago de la deuda externa, o los 100.000 millones de dólares de empresarios argentinos, depositados en bancos fuera del país.

Siguiendo las recetas del FMI, semanas atrás el gobierno aplicó un nuevo ajuste fiscal. El mismo ha dedicado al pago de la deuda externa, los salarios de los empleados públicos y las prestaciones pagadas a los jubilados. El argumento: "no podemos gastar más de lo que tenemos" (?). Desde ahora los salarios y las jubilaciones variarán según como lo haga el déficit y los fondos públicos. Para este mes se calcula que los mismos se verán reducidos en un 13%, pero para cumplir el acuerdo logrado con el FMI de un déficit cero para este año, los salarios y las jubilaciones deberán reducirse hasta un 70%.

La ironía es que este ajuste fiscal busca reunir 2.500 millones de dólares, pero la evasión fiscal de las grandes empresas ronda según datos oficiales, los 20.000 millones de dólares anuales.

La economía argentina está al borde del colapso, y las salidas que buscan políticos y empresarios apuntan a exprimir aun más a los más pobres. Su objetivo parece de antemano condenado al fracaso, puesto que ya poco queda por sacarle a los más humildes.

Una cesación de pagos de la deuda externa, puede muy pronto convertir a la Argentina en la mecha que haga estallar una nueva crisis económica de alcance global.

Resistencia obrera

Durante la década pasada y mientras duró el boom económico de las privatizaciones, el movimiento obrero pasó días muy difíciles. Sindicatos enteros fueron destruidos, miles de trabajadores abandonaron sus filas, sus dirigentes llevaron la corrupción al extremo y llegaron a construirse mansiones. Pero hacia el final de los años '90, algunas cosas empezaron a cambiar.

Así como la historia política argentina está marcada por las dictaduras militares, la historia de los sindicatos desde los años '50, se encuentra determinada por sus ataduras al "peronismo".

Este es un movimiento político nacido en torno a la figura de un general, Juan Domingo Perón, quien gobernó al país repetidas veces durante esa década y la siguiente.

El nacionalismo populista de su política hizo a muchos considerar que encabezaba un movimiento progresista, pero su accionar represivo hacia las organizaciones de izquierda y el fascismo implícito en muchas de sus políticas, no dejaban duda de su vocación de derechas.

Desde su gobierno en adelante, los sindicatos estuvieron controlados por el Partido Justicialista que él encabezó (de ahí que se llame «peronista» a dicho partido y «peronistas» a sus militantes). Operaban como instrumento del mismo, administraban varios servicios públicos y llegaron a administrar la asignación de empleos -- brindándolos o quitándolos según la fidelidad política de los trabajadores hacia su partido.

Con la crisis del movimiento obrero durante la pasada década, la desregulación del mercado laboral y la privatización de servicios públicos, el peronismo perdió parte de su control sobre los sindicatos.

Al lado de la tradicional Confederación General del Trabajo (CGT), se levantó la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA). Ésta surgió como rechazo a los lazos que unen a la CGT con el peronismo y el empresariado, y de hecho se ha mostrado mucho más independiente y combativa que su rival, aunque varios de sus dirigentes están vinculados al Frente País Solidario (FREPASO), integrante aún de la coalición gobernante.

Hacia fines de los '90 y con el aumento de la crisis, comenzaron a multiplicarse las huelgas. La pérdida del gobierno por los peronistas tuvo consecuencias en la CGT, la cual se quebró en dos organizaciones, llamadas ambas de igual forma y respondiendo a distintos sectores del Partido Justicialista. También liberó a estos sindicatos de la tarea de frenar las luchas, que durante los años de gobierno peronista habían desarrollado, para incluso implicarse en varias huelgas generales de diferente alcance.

La CTA se extendió principalmente entre los empleados públicos, en particular en sectores como la administración y la enseñanza, y entre los trabajadores desempleados, un sector que en estos últimos años no sólo ha adquirido grandes dimensiones sociales, sino también gran organización y combatividad (los datos oficiales dicen que 17% de los trabajadores están desempleados, pero dicha cifra deber rondar el 30%, y junto a quienes se encuentran subempleados pueden alcanzar el 50% de la fuerza de trabajo).

Los trabajadores desocupados unieron su proceso de organización, al desarrollo de una abandonada práctica sindical: el piquete.

Comenzaron a surgir «piquetes» en numerosos puntos del interior del país, donde trabajadores desempleados cortaban rutas o calles, para hacer sentir su protesta contra la falta de trabajo y la pobreza que los ahogaba. El nombre popular que adquirieron, fue el de «piqueteros». Y hoy los piqueteros son uno de los temas más candentes de la agenda del gobierno.

Al principio le fue fácil al gobierno deshacerse de ellos, enviando fuerzas de choque. El problema fue que el movimiento empezó a crecer, y ya no lo podían arreglar con algunas decenas de policías. Los piquetes llegaron a reunir a miles de trabajadores, y la policía ha llegado a utilizar sus armas de fuego directamente contra los manifestantes, como único recurso para lograr abrir al tráfico rutas y puentes cortados durante semanas.

En los últimos meses se han desarrollado huelgas importantes, en la empresa Aerolíneas Argentinas (cuyo 80% es propiedad de la CEPI del Estado español) y en la industria minera. Miles han sido los trabajadores que han participado en estas huelgas, y las mismas aunque en forma desigual han determinado victorias para los sindicatos.

Pero han sido los piqueteros quienes han llevado la lucha más lejos, desarrollando por primera vez acciones coordinadas en todo el país, llegando a movilizar a 200.000 trabajadores desocupados durante 24, 48 y 72 horas en las últimas tres semanas, cortando más de un centenar de rutas y puentes a lo largo y ancho de todo el país.

Las luchas siguen creciendo, el gobierno no tiene soluciones para los reclamos de los trabajadores, y menos aún para quienes entre ellos se encuentran desempleados.

Con mayor regularidad opta por reprimir a los trabajadores y a los estudiantes, ordenando hacerlo en forma cada vez más violenta -- contándose por decenas los muertos que han dejado estos dos años de intensas luchas.

Los dirigentes de la CGT se muestran reticentes a la movilización, puesto que su terreno más fecundo es el de la negociación, pero las bases les presionan de forma cada vez más intensa.

Los dirigentes de la CTA se liberan cada vez más de sus lazos con el gobierno, al ver la verdadera cara del mismo, y apoyan en forma decidida cada nueva marcha o huelga que se produce. Y los piqueteros ya no tienen nada que perder, emprendiendo acciones cada vez más audaces y combativas.


¿Qué es y qué representa el G8?

por Marçal Solé

G8: Una historia criminal

El efecto de las protestas que tuvieron lugar en Génova, donde miles de personas se reunieron para plantarle cara a la cumbre del G8, ha llegado a todos los rincones del planeta. Desde el corredor de la muerte de la prisión de Pennsylvania, Mumia Abu-Jamal escribió sobre la victoria de la movilización anticapitalista. En su escrito, dedicó unas palabras al activista asesinado por la policía Italiana: "La sangre sobre el asfalto de Génova no comenzó cuando un policía apuntó con su arma semiautomática al rostro enmascarado de un anarquista romano. La sangre de Génova fluyó desde las calles de Gotemburgo, en Suecia, cuando la Unión Europea celebraba su cumbre".

El G8, un grupo que se presenta ante la opinión pública como un foro informal para el debate y la democracia, recordará las movilizaciones de Génova para siempre. Las manifestaciones de rechazo a esta institución evidenciaron su falta de legitimidad. En este sentido, ¿qué hay de democrático en el hecho de que los ocho países del G8 impongan las reglas del juego sobre la economía mundial? ¿Cómo puede ser que ocho países silencien a las 193 naciones restantes? La respuesta la encontramos al analizar qué es y qué significa realmente el G8.

Los orígenes

La Cumbre de Génova no fue la primera "reunión informal" del G8.

La primera reunión se celebró en 1975, como una iniciativa del Gobierno francés. La esencia del encuentro era la de buscar una salida conjunta a la crisis del petróleo y a la recesión global de 1974. La crisis de los setenta marcó un momento crítico. El declive económico hizo que muchos analistas compararan, quizás de forma un poco exagerada, la situación del momento con la gran depresión de los años treinta. La crisis se superó en gran parte, como se llevaba haciendo desde hacia siglos, explotando a las colonias.

Los países ricos vieron como muchas de sus antiguas colonias se convertían en Estados independientes. Los nuevos Estados pidieron créditos al BM y al FMI para poder sobrevivir y entrar en la dinámica de la economía global.

Desde aquel momento otra forma de dominación, entre los países más industrializados y los Estados del Tercer Mundo, se empezó a restablecer. La crisis del petróleo se solventó gracias a las deudas y a los intereses que los nuevos Estados independientes tuvieron que pagar.

A la idea original del encuentro de 1975, patrocinado por Francia y EEUU se sumaron Inglaterra, Alemania y Japón. En 1976 el grupo de los cinco se amplió, con la incorporación en los forums de Italia y Canadá.

En la década de los ochenta la actividad del G8 se intensificó. Esta intensificación coincidió con la aparición de una nueva generación de presidentes en distintos países claramente conservadores. Ronald Reagan en EEUU, Helmut Kohl en Alemania y Margaret Thatcher en Gran Bretaña impulsaron una política muy agresiva basada en los recortes sociales y el empuje del neoliberalismo, proceso que más tarde sería conocido como el "Nuevo Orden Mundial".

El G8 hizo girar en esa década su política entorno a dos cuestiones básicas: empezar un proceso de privatización para que las empresas pudieran intervenir con más libertad en los mercados y, buscar la ampliación del comercio para establecer así nuevas relaciones internacionales.

Guerra

En este sentido, la batalla contra el bloque soviético fue de gran importancia para el imperialismo occidental. La confrontación política y la intrusión del libre mercado en la URSS se articularon en parte desde los sillones de las salas de reunión del G8. EEUU agradeció, en 1983, la comprensión y el apoyo logístico de Europa en el proceso de la guerra fría. Una guerra que a finales de los ochenta estaba a punto de concluir.

La caída del muro de Berlín en 1989 fue la confirmación de la superación de una etapa. Fue la evidencia también de que la guerra y las campañas armamentísticas eran la continuación de la política pero por otros medios. Durante las décadas en las que transcurrió la guerra entre los bloques, la especulación armamentística, asesorada e instrumentalizada por organismos como el FMI, el BM y el G8, ayudó muchísimo a la creación de grandes fortunas.

El fuerte entre los fuertes

Como el mercado es una relación social, en muchos casos, es la ley del más fuerte la que se impone. Quien piense que el G8 es una organización donde existe una relación de igualdad entre los países que lo forman se equivoca. La falta de democracia existe también dentro de sus filas. La igualdad dentro del G8 no existe por la sencilla razón de que tampoco existe en el capitalismo. Hoy en día, aunque exista un grupo de tres, EEUU, Japón y Europa que dominan el mundo, quien realmente marca la orientación del rumbo a tomar es EEUU.

Cuando Marx y Engels escribieron hace más de 150 años que el capitalismo estaba llevando a cabo un proceso de unificación del mundo, sometiendo a todo el planeta a su dominación, estaban en lo cierto. Esa afirmación iba ligada también, y esto es importante hoy para entender las diferencias entre los países, a la idea de que la unidad no sería bajo la fórmula de igualdad, sino bajo desniveles y diferencias.

Si hoy EEUU domina sobre los que dominan es por su capacidad económica y militar. En este sentido, Thomas Friedman, consejero de la exsecretaria Madeline Albright, escribió en el New York Times Magazine que: "Para que la mundialización funcione, los Estados Unidos no deben temer actuar como la superpotencia invencible que es en realidad."

Dentro del G8, la OMC y el BM, EEUU está presionando para que sus posiciones sean las que se adopten de forma colectiva. En muchos casos, tales propuestas no son bien acogidas y surgen diferencias entre las distintas potencias. En la cumbre de Génova, la construcción del Escudo anti-misiles, así como la necesidad de respetar los acuerdos de Kioto, con relación a los acuerdos medioambientales, han sido motivo de largos debates.

La situación de hoy es cambiante. Aunque con las manifestaciones en Génova vimos como el G8 adoptaba, formalmente, posiciones a la defensiva, no podemos dudar de que hay una clara intención de sofisticar y perfeccionar en todos los aspectos la globalización como proceso.

Remilitarización

Uno de los aspectos donde los cambios son más perceptibles es en el plano militar. La tendencia a una remilitarización de las relaciones internacionales es cada vez más evidente. Organizaciones como la OTAN han dejado de fingir ser organizaciones para mantener la paz, para convertirse en vehículos de intervención americana. En la actualidad la OTAN puede ya actuar sin el consentimiento de la ONU. Otras evidencias de ello son el Plan Colombia, y la propuesta de Bush para que el ejército americano escape a los controles de la OTAN y a las decisiones de la ONU.

EEUU es sin duda el gran vencedor, de momento, en esta era globalizada. Lo es en lo que hace referencia al nivel económico, alcance de políticas, y sobre todo al nivel militar, como lo demuestran sus intervenciones en África, Oriente Próximo y en la misma Europa, al nivel de control dentro de organismos como el G8…

Injusticia

Pero es también uno de los países donde las contradicciones de clase son más evidentes.

Contra la imagen de EEUU como un país próspero para todos, la realidad evidencia lagunas enormes de pobreza e injusticia. En EEUU hay 32 millones de personas cuya esperanza de vida está por debajo de los 60 años, 40 millones que carecen de protección médica, 46 que viven por debajo del umbral de la pobreza y 52 millones de analfabetos.

Diario del activista en Génova

Ante la cumbre del G8 en la ciudad de Génova, una ciudad con una larga tradición de lucha y resistencia, desde todas partes de Europa, activistas de distintas organizaciones se movilizaron para estar presentes en las acciones de protesta. La organización del Génova Social Fórum preparó tres días de acciones. Los días antes un Forum de debate que contó con la presencia de ponentes de la talla de Susan George, Walden Bello o Samir Amin desarrollaron propuestas y alternativas, siguiendo el espíritu de otros encuentros internacionales como el de Porto Alegre. ¡El movimiento avanza!

Desde el Estado español salieron varios autocares. Nosotros salimos desde Barcelona. El ambiente que se respiraba era de ilusión. Ya en la Jonquera, empezaron los controles policiales. Así funciona su Europa. Mientras las personas son registradas, humilladas, las mercancías, el dinero, circula sin barreras, sin controles. Hasta la llegada a Génova tuvimos que sufrir cuatro registros más.

19/7 Después de 16 horas, llegamos al punto de Convergencia de la ciudad de Génova. Todo estaba muy bien organizado. Una vez en el Estadio Carlini donde nos alojamos, y de habernos preparado para la primera acción, nos dirigimos hacia el punto de encuentro de la marcha en apoyo a los inmigrantes.

La marcha tenía un significado especial. Los organizadores esperaban 20.000 personas, pero sus expectativas se vieron sobrepasadas. La marcha contó con la presencia de más de 50.000 personas. Entre las organizaciones que participaron se podía ver a distintas redes de apoyo a los inmigrantes, sindicatos, organizaciones ecologistas, colectivos como ATTAC, organizaciones cristianas, anarquistas y partidos de izquierdas.

Recorrimos, en un ambiente festivo, reivindicativo y pacífico, las calles más cercanas a la zona roja, conocida por los manifestantes, como el muro de la vergüenza.

20/7 Era el día de los bloqueos, el momento más delicado. La policía estaba dispuesta a utilizar todos sus métodos para pararnos. Pero sabían que no sería fácil. Un muerto, centenares de heridos, y decenas de detenidos fueron los resultados tristes de las jornadas. Los medios de comunicación se hicieron eco de la brutalidad policial.

Pero hubo mucho más. Se organizaron siete bloqueos con políticas y actitudes distintas, pero todos con un mismo objetivo: parar la política del G8 y dar una lección a Berlusconi.

La marcha de Globalise Resistance consiguió parte de sus objetivos. El momento culminante fue cuando la policía, desbordada y asustada por la unidad de los manifestantes, tuvo que reagruparse y retroceder hasta encerrarse detrás del muro. Los siete bloqueos consiguieron colocar al G8 entre las cuerdas. Un eslogan resumía el optimismo de la jornada: ¡One Solution Revolution!

21/7 Más de 200.000 personas desbordaron, otra vez, la ciudad. Era el gran día. Miles de activistas, mayoritariamente de Italia, tomaron las calles al grito de ¡Genova, Libera! Fue la manifestación más grande vivida en décadas. La más grande realizada por el movimiento anticapitalista. La solidaridad de los ciudadanos, ayudándonos con agua y comida fue emotiva.

La sensación es que el movimiento esta consolidándose. Después de Génova el movimiento es más grande y más fuerte. Para todos los que estuvimos allí, Génova ha sido una inspiración. Otro mundo es más posible que nunca. Hay que seguir luchando. Para ello necesitamos reforzar el debate y la unidad.

Carme R. y Jordi G

Un nuevo escenario

El final de la guerra fría significó el principio de nuevas preocupaciones y nuevos objetivos para el G8.

En su ideario político se empezaba a hablar del fin de la penuria. Hoy en día, aunque la realidad evidencia el hecho de que tres mil millones de personas viven con menos de dos dólares al día, el discurso se mantiene. En uno de sus balances, hecho público en los años 90, se hablaba del inicio de una situación diferente, cuyo máximo objetivo es la reforma radical de la arquitectura financiera mundial. Una reforma que había de dejar atrás a las crisis, y que había de ser capaz de mejorar las condiciones de vida. Para lograrlo, las pautas que se siguieron, tuvieron mucho que ver con las restricciones y las exigencias marcadas durante los 80.

El G8 diseñó nuevos programas de ajuste estructural basados en desregular el mercado y potenciar la iniciativa privada. Europa del Este, América Latina y regiones concretas de África fueron las afortunadas con tal iniciativa. Los resultados han sido nefastos. Se calcula que la distancia entre ricos y pobres ha crecido desde entonces. En 1960, el 20% de la población mundial más rica tenía un ingreso 30 veces superior al del 20% más pobre. En 1995, su ingreso era 82 veces superior.

La planificación de la economía mundial reforzó su empeño en estructurarse en función de las nuevas necesidades de las grandes potencias.

Los países entraban a formar parte de la pirámide mundial en función de su nivel de competitividad. Por tanto, aunque se hablara, y se hable, de una aldea global y de la unidad entre los distintos países, éstos empujaron individualmente sus recursos para poder competir en el mercado.

Tal escalada en la competitividad produjo que los países del G8 basaran su crecimiento en el monopolio de distintos sectores.

El monopolio al acceso de los recursos naturales fue, y es, uno de los más importantes. La explotación de los recursos naturales está basada en la idea de que estos no tienen fin, con los peligros que ello conlleva.

El segundo tipo de monopolios tuvo que ver con aquellos que operaban en el campo de la comunicación y los medios. El control de la información y el de las nuevas tecnologías.

El tercer tipo de monopolios mantiene relación con aquellos centros que operan en el terreno de las armas de destrucción masiva. Tras la ruptura de la bipolaridad, EEUU, es sin duda el país que mantiene más control. Los que operan en el terreno de los flujos financieros forman el cuarto grupo de dominación.

La construcción de tales monopolios se ha logrado en cada país gracias a la explotación en los lugares de trabajo, a la flexibilidad, la precariedad y a la desestabilización laboral. El G8 enfatizó en que los estados miembros empujaran a sus empresas a conseguir nuevas tablas de rendimiento y les ayudaran en la apertura de sus mercados. La supuesta convergencia europea, así como la Europa de Maastricht empezó a construirse basándose en la necesidad de acabar con el bienestar social y las condiciones de vida conseguidas gracias a las luchas en épocas anteriores. La Europa del Euro es la Europa donde la democracia muchas veces da la espalda a la sociedad, es la Europa que cierra los ojos y acepta que haya casi dieciocho millones de desempleados y cincuenta millones de pobres.

Las cumbres del G8 en Birmingham, Gran Bretaña, y Okinawa, que tuvieron una leve intencionalidad de debatir sobre cómo recortar las bolsas de paro y marginalidad no sirvieron para nada. Sólo sirvieron para lavarse la cara y declarar que comprendían las preocupaciones de la gente con problemas. Si echamos una ojeada a las reivindicaciones de las luchas de la década de los 90, veremos que las batallas sociales se refieren a lo más elemental. Las luchas más significativas tienen que ver con el acceso a la vida, a la satisfacción de la necesidades básicas existenciales, individuales y colectivas. Se refieren al derecho al trabajo, a las condiciones de trabajo, a un determinado nivel de salarios, etc. El G8 y el neoliberalismo están acabando con lo más básico.

Anticapitalismo ¿hacia dónde ir?

Lecciones de Génova

Las protestas contra la cumbre del G8, durante el mes de julio, marcaron otro avance del movimiento anticapitalista. Después de Seattle, la referencia más importante la encontramos en lo sucedido en Génova. La manifestación del 21 de julio, con la presencia de más de 200.000 personas fue la manifestación más grande que se veía desde hacia décadas. Las lecciones que podemos sacar de las jornadas de lucha son muchas.

» La importancia de la unidad

El movimiento debe seguir creciendo, necesitamos mucha más gente implicándose, más gente trabajando. La organización del Forum Social de Génova es una inspiración en este sentido. Más de 900 organizaciones apoyaron las acciones. Esta unidad debe servirnos para evitar la criminalización de sectores determinados del movimiento y para evitar que nos dividan según sus intereses. Después de Génova, los medios diferenciaban al buen manifestante del mal manifestante en función de si su estrategia se basaba en la no-violencia o en la acción directa. No debemos aceptar sus divisiones.

El movimiento anticapitalista es heterogéneo no sólo en sus ideas, sino también en sus prácticas. Y aunque debemos debatir sobre qué tácticas son las más adecuadas y qué camino tomar, no podemos excluir ni satanizar las diferencias que puedan existir. Hoy por hoy necesitamos un movimiento de masas que se base en la no-violencia, pero que a la vez entienda esa actitud no cómo una cuestión moral o filosófica, sino estratégica.

» Necesitamos un movimiento local

El movimiento anticapitalista es un movimiento global, internacionalista. Pero el actuar globalmente no debe hacernos olvidar la realidad local. Las movilizaciones internacionales no pueden ser el sucedáneo de la lucha contra las políticas que aplican nuestros gobiernos. La vertebración de la lucha local es la mejor opción para fortalecer al movimiento.

Necesitamos, desde nuestros barrios, en nuestro trabajo, centro de estudio, sindicato, o comunidad vecinal, que la gente entienda que el neoliberalismo afecta a todos los aspectos de nuestra vida, y que todo está conectado. Las distintas reivindicaciones e inquietudes deben formar parte de una misma expresión anticapitalista.

» Ir más allá de las campañas

La aparición del ambiente anticapitalista ha hecho que mucha más gente entienda la necesidad de luchar y organizarse. La campaña contra el BM en Barcelona y todo el Estado español marcó una diferencia con respecto a campañas anteriores. La vertebración de un nuevo tejido social, capaz de unir a gente distinta, es quizás uno de los factores más destacables de la campaña. Pero, mirando hacia el futuro, necesitamos ir mucho más allá. No podemos ser un movimiento que se base en campañas contra la agenda de los poderosos y sus cumbres.

Debemos crear estructuras más sólidas que nos permitan mayor regularidad e integración de sectores en lucha. Un movimiento fuerte es aquel que no sólo interviene en campañas claramente identificadas con la antiglobalización, sino aquel que involucra a colectivos que luchan por cuestiones concretas. Un buen ejemplo es la lucha de los trabajadores de Sintel. Su lucha persistió durante meses, y la forma en la que se desarrolló ha marcado una diferencia con respecto a otras huelgas o movilizaciones obreras. Lo que nos enseña su lucha es que todavía, y en contra de lo que mucha gente diga, los trabajadores y sus organizaciones (sindicatos, comités de empresa) siguen siendo el enemigo por excelencia de las empresas y del sistema capitalista.

» Debatir sobre las propuestas

Los medios de comunicación no se cansan de repetir que el movimiento antiglobalización no tiene propuestas ni ideas. La realidad es otra muy distinta. Las propuestas son muchas, y muy variadas. Cada colectivo, cada organización aporta al movimiento sus ideas y sus sensibilidades. En el Foro Social de Génova los debates contaron con la presencia de Susan George, Samir Amin, Alain Krivine y otros intelectuales.

Necesitamos seguir con los debates que existen en los foros sociales que se organizan paralelamente a las cumbres y con las acciones de protesta contra los organismos internacionales. Debemos llevar los debates a la sociedad.

Nuestras discusiones no pueden sólo basarse en las tácticas o los métodos a seguir. Debemos profundizar en el debate. Preguntas como por ejemplo, ¿se puede reformar o no el sistema?, ¿cuál es el papel de los trabajadores en la lucha antiglobalización?, o ¿cuál es la alternativa real al capitalismo?, deben encontrar respuestas.

Globalise Resistance

En lucha estuvo presente en la impresionante manifestación contra el G8 en Génova. De las diversas organizaciones que estuvieron presentes esos días, Globalise Resistance sorprendió a mucha gente, por su grado de organización y por su importante presencia. Por este motivo, aprovechamos la ocasión para entrevistar a Jessica Edwards, activista de Globalise Resistance.

¿Qué es Globalise Resistance?

Globalise Resistance es una organización en Gran Bretaña que lanza campañas anticapitalistas contra la deuda externa, la globalización, la pobreza, uniendo a diferentes organizaciones e individuos. En Manchester, de donde yo soy, en Globalise Resistance hay gente del Green Party, CND, Socialist Workers Party, Labour Party y mucha gente que no está en partidos políticos. Tratamos de establecer vínculos entre la gente, organizada o no, que quiere luchar contra la globalización capitalista. Es un frente único contra el capitalismo global.

¿Cuáles son las actividades que habéis realizado en Manchester?

En Manchester, donde empezamos hace seis meses, la primera acción fue participar en la gran manifestación del día de la mujer trabajadora, protestar delante de las tiendas GAP, básicamente para quejarnos por las terribles condiciones laborales de las trabajadoras en el Tercer Mundo, pero también por las malas condiciones salariales de los trabajadores del mundo entero. Organizamos una gran manifestación contra las multinacionales farmacéuticas que exigen la deuda por los fármacos para el SIDA en Africa. Era una protesta global, sobretodo en Sudáfrica. Ganamos y ahora se pueden ya utilizar medicamentos genéricos, mucho más económicos.

¿Cómo habéis organizado la campaña para Génova?

Enviamos e-mails a todo el mundo que conocíamos, enviamos cartas a las distintas organizaciones, animándoles a venir y participar. Alquilamos un tren para 700 personas, entonces empezamos a vender los tickets en la calle, montamos mesas para dar a conocer el tema, con octavillas, con firmas. Cuando el tren estuvo lleno, alquilamos más autobuses, otra gente utilizó el avión. Nos organizamos también a través de los sindicatos, animando a sus afiliados a ir a Génova o a dar dinero para que otra gente pudiera ir.

Después de esta victoria en Génova, ¿Cuál es el futuro de Globalise Resistance?

Creo que cada vez va a ser más grande y mejor. Hoy, en Génova, puedes ver el poder de la gente cuando se unen y luchan. Va a inspirar a mucha gente y va a hacer que más gente se involucre.


Vida y obra de un revolucionario

LENIN

Por Andreu Duran

Vladamir Ilich Ulianov Lenin nació en el seno de una familia pequeño burguesa en 1870, en una Rusia gobernada por un Zar absolutista que negaba los derechos más básicos a todos sus habitantes.

Con 18 años Lenin empezó a estudiar el marxismo y en 1893 empezó a participar en los círculos de estudio organizados por obreros socialistas. En 1898 se exilió y se convirtió en el teórico más brillante del Partido Obrero Social Demócrata de Rusia (POSDR).

Durante la revolución de 1905, volvió brevemente a Rusia, pero la mayor parte de su actividad se concentró en el exilio, desde el que mantuvo un estrecho contacto con el partido en el interior del país. Fueron años muy díficiles para el movimiento revolucionario. A finales de 1916, Lenin pensaba que nunca iba a ver la revolución.

En abril 1917 volvió a Rusia, donde dirigió al partido bolchevique en la revolución de octubre. Convertido en uno de los dirigentes del nuevo Estado socialista, Lenin, como a lo largo de toda su vida, nunca aceptó el más mínimo privilegio. El 21 de enero de 1924 murió como consecuencia de un atentado que había sufrido 6 años antes.

El partido

La contribución teórica más significativa de Lenin fue acerca de cómo debían organizarse los revolucionarios.

En el congreso del POSDR de 1903, Lenin defendió que un miembro del partido tenía que `participar personalmente' en una de sus organizaciones. En contraste, otro dirigente destacado, Martov, defendió la idea de la `cooperación' de los miembros en las organizaciones del partido.

Detrás de esta disputa, aparentemente de poca importancia, había dos concepciones bien diferentes sobre la naturaleza de un partido revolucionario, que dio pie a la división del POSDR en dos facciones, los bolcheviques (mayoría), liderados por Lenin, y los mencheviques (minoría).

Lenin no defendió un modelo rígido de partido, sino unas cuestiones básicas sobre cómo organizarse, producto del conjunto del trabajo y de la actividad de los bolcheviques en los años previos a la revolución de 1917.

Para Lenin, el partido tenía que actuar como la dirección política de la clase trabajadora en su lucha por el poder. Esta percepción estuvo basada en la necesidad de superar los distintos niveles de conciencia existentes entre los trabajadores. No todas las personas tienen la misma conciencia política, la aceptación del sistema entre mucha gente, aunque de forma contradictoria, es un factor clave para la supervivencia del capitalismo. Para superar esta situación el primer paso es organizar a las personas más concienciadas. El partido también tenía como meta la educación política de sus militantes; ser la `memoria de la clase obrera' y así ayudar a la gente a aprender de las lecciones del pasado.

El partido de Lenin se caracterizó por ser disciplinado, centralizado y democrático. La disciplina y la centralización son necesarias en la lucha contra un enemigo muy centralizado y organizado, como es el Estado capitalista. Al mismo tiempo la democracia es necesaria para garantizar una militancia activa y para contrastar constantemente la línea del partido con la realidad.

En constraste con los partidos comunistas jerárquicos de los países estalinistas, en el partido de Lenin los debates y los desacuerdos fueron frecuentes. El propio Lenin se encontró en oposición con casi toda la dirección del partido en varias ocasiones.

Táctica y estrategia

Lenin siempre destacó por su gran sentido estratégico y táctico. Insistió en la necesidad de un análisis concreto de la realidad y en actuar decididamente una vez acordada la línea a seguir.

La clave para Lenin fue cómo mantener los lazos más estrechos con las masas. Por ejemplo, insistió en que los comunistas siempre intervinieran en los sindicatos para estar cerca de los trabajadores organizados. Los eslóganes tenían que conectar con la gente en cada momento.

La habilidad de Lenin residió en aprender de sus errores y en escuchar a los demás como forma de identificar el próximo paso a tomar. Una y otra vez en la historia del partido bolchevique esta capacidad se puso a prueba, sobre todo, en 1917: la `impaciencia revolucionaria' de julio, la unidad contra el golpe de Kornílov, la fecha de la insurrección…

Una lucha mundial

Lenin vio en el imperialismo una etapa más avanzada del capitalismo. Cada vez más, los nuevos monopolios, conectados con los grandes bancos e instituciones financieras, extendieron sus tentáculos por todo el mundo. Las colonias jugaron un papel central en el suministro de materias primas a estas empresas gigantes y en ser un mercado para sus productos. El problema fue que tales mercados y proveedores eran limitados y como consecuencia la competencia entre las empresas y los grandes poderes capitalistas fue cada vez más feroz.

La primera guerra mundial fue el ejemplo más claro de la lógica del sistema imperialista. No obstante, Lenin mostró que la guerra fue también la antesala de la revolución.

Antes de la guerra, la Internacional Socialista había proclamado su oposición a cualquier guerra imperialista pero en 1914 el partido bolchevique fue uno de los pocos partidos socialistas que no apoyó a `su' gobierno en el inicio de la guerra. Lenin defendió la necesidad de `convertir la guerra imperialista en una guerra civil contra la burguesía'. Al mismo tiempo analizó el colapso de la Internacional Socialista y defendió la necesidad de construir una nueva internacional revolucionaria. Después de cuatro años de guerra, millones de personas vieron la necesidad no sólo de acabar con la guerra sino con el sistema que la había engendrado.

En pleno auge revolucionario, la nueva Internacional Comunista se organizó en 1919. El movimiento marxista a nivel internacional estaba ahora dividido entre reformistas (socialdemócratas) y revolucionarios (comunistas).

Las tesis y resoluciones de los primeros cuatro congresos de la nueva Internacional (1919-1922) son una verdadera escuela de estrategia y táctica revolucionaria, y el punto culminante de la experiencia acumulada del bolchevismo.

El Estado

Para Lenin era imposible derrocar el poder de la burguesia sin una revolución violenta -- sencillamente porque las clases dominantes nunca iban a ceder su poder y privilegios sin utilizar toda la violencia que tenía a su disposición: ejército, policía, etc.

En uno de sus trabajos más importantes, Estado y revolución, Lenin presenta, de una manera muy clara, la naturaleza tanto del Estado capitalista como del nuevo Estado obrero.

En Rusia, los consejos de obreros, campesinos y soldados (los soviets), que aparecieron por primera vez en la revolución de 1905, constituyeron la nueva democracia. Los delegados elegidos para ir a los soviets eran revocables directamente por sus electores, además no ganaban más que el salario medio de los trabajadores. En contraste con el capitalismo, donde el poder real está en manos de una minoría, la democracia de los soviets significó el gobierno de la gran mayoría. Según Lenin, este Estado obrero gradualmente desaparecería cuando la gente `aprendiera a administrar sus necesidades'.

Aunque Lenin defendió la necesidad de aplastar al Estado capitalista, no descartó la intervención en las instituciones burguesas. Lenin entendió que la mayoría de personas miraban, de una manera u otra, hacia estas instituciones. Así que para los revolucionarios era necesario intervenir en las elecciones y en las propias instituciones para tener una plataforma con la que llegar a más gente y para denunciar la falsedad de la democracia burguesa.

La cuestión nacional

Otro aspecto muy importante en el pensamiento de Lenin fue su defensa de los derechos de las nacionalidades oprimidas, en contraste con muchos socialistas de la época, que defendían un internacionalismo abstracto y se negaban a diferenciar ente el nacionalismo de los opresores y el de los oprimidos.

La tarea de los comunistas fue defender el derecho de autodeterminación como una reivindicación democrática más en la lucha contra el imperialismo. Además, dada la poca autonomía de la pequeña burguesía —la clase que dominó a los movimientos nacionales— los pueblos oprimidos solamente podrían lograr la autodeterminación bajo la dirección de la clase trabajadora. Al mismo tiempo, la clase trabajadora en el país opresor no podía liberarse sin romper con las ideas dominantes —el chovinismo nacional— que les ligaba a su `propia' burguesía.

Dada la multitud de nacionalidades oprimidas en el imperio ruso, la defensa de los derechos nacionales por parte de los bolcheviques fue clave en la desintegración del Estado zarista.

El destino de la revolución

La revolución de octubre no abrió las puertas a una sociedad socialista, sino a un régimen burocrático y autoritario y a la liquidación tanto de las conquistas de 1917 como de decenas de miles de bolcheviques a manos de Stalin.

Para mucha gente, la degeneración de la revolución era `inevitable' y consecuencia directa de la política de Lenin.

Para los marxistas una revolución socialista siempre se basa en una clase trabajadora numerosa y experimentada. Para Lenin y los bolcheviques, el socialismo nunca iba a triunfar en Rusia sin la extensión de la revolución a otros países.

Teniendo en cuenta la situación en Europa después de 1917, esta esperanza no era un sueño. Bajo la influencia de la revolución rusa hubo una ola revolucionaria por todo el continente. La derrota de este movimiento significó, a medio plazo, la derrota de la propia revolución rusa.

Después de la revolución de octubre, una devastadora guerra civil, en la cual intervinieron 14 ejércitos extranjeros, dejó la economía de la nueva república soviética destrozada. La clase obrera, base social de la democracia socialista, quedó diezmada. Sin el apoyo de la masiva clase obrera europea, la URSS quedó aislada. En esta situación el poder pasó a manos del partido.

En sus últimos años de vida, Lenin fue muy consciente del alto precio que se había pagado para salvar la revolución. Como repuesta a la terrible represión de las fuerzas contrarrevolucionarias durante la guerra civil, los comunistas organizaron su propio 'terror rojo'. Para sacar al país del caos económico, en 1921, el gobierno soviético introdujo `La Nueva Política Económica', que significó la reintroducción del mercado en algunos sectores.

Aunque Lenin vio estas medidas de emergencia como inevitables, siempre defendió la necesidad de restablecer la democracia, tanto en el Estado obrero como en el partido, de mejorar el nivel de vida de la población y de extender la revolución fuera de la URSS. Incluso hacia el fin de su vida, criticó duramente la acumulación de poder en manos de Stalin, y propuso su destitución como Secretario del partido. Su muerte significó que Lenin no pudo llevar su última lucha a cabo.

Para leer

Entre las obras de Lenin, recomendamos: Estado y Revolución; La enfermedad infantil del «izquierdismo» en el comunismo; y La revolución socialista y el derecho de las naciones a la autodeterminación

Sobre la diferencia entre Lenin y Stalin, lee Capitalismo de Estado en la URSS.


Cultura

Libros

No Logo: Una gúia contra las multinacionales

Naomi Klein, No Logo

Dentro de la abundante literatura antiglobalización aparecida recientemente, hay algunos libros que están llamados a convertirse en un clásico y a ser recordados por un largo tiempo. No Logo, el libro de la joven Naomi Klein, es uno de ellos, quizá uno de los que más.

En poco más de 500 páginas, la joven periodista canadiense ha dado forma al libro que, bien seguro, todos los activistas que durante años han estado luchando contra multinacionales como Nike, McDonalds o Shell estaban deseando, pero que ha llegado ahora para responder a muchas de las preguntas que el creciente número de activistas anticapitalistas se hace.

Las multinacionales, estas nuevas fuerzas imperialistas que han conseguido acumular más poder que muchos países, se han transformado en una gran marca todopoderosa, más cercana al mundo de las divinidades que a algo concreto; convirtiéndose, gracias a su asfixiante promoción, en algo imprescindible para nuestras vidas; y prueba de ello es que a nadie se le ocurriría hacer deporte sin su equipo Nike o Adidas, celebrar una fiesta sin su Coca-Cola o decorar su casa sin sus económicos y espléndidos muebles Ikea.

Naomi Klein hace el análisis más completo y exhaustivo que jamás se haya hecho de los representantes más visibles de la globalización. Empezando por su insaciable búsqueda de crear la necesidad de consumir su producto; pasando por su agresiva política expansionista, ya sea mediante las fusiones con otras compañías o acabando con su competencia; la explotación indiscriminada que hacen de sus trabajadores subcontratados en países tercermundistas; el chantaje que hacen a los países pobres, para que los gobiernos hagan la vista gorda frente a sus atrocidades de todo tipo; la publicidad que ha invadido nuestras calles, nuestra prensa y nuestras vidas, etc.

Pero por suerte, y como bien refleja No Logo, no todo ha sido de color de rosa para las multinacionales: también se han convertido en el punto de mira de miles de jóvenes anticapitalistas y deben hacer frente a constantes ataques y campañas en contra suya. Las más conocidas son las que se han realizado contra McDonalds (Mc Libel), contra el trabajo infantil de Nike y contra la explotación de los trabajadores y las riquezas naturales de Nigeria por parte de la Shell.

Pero Naomi Klein también nos habla del amplio y heterogéneo movimiento antimultinacionales que se está creando en las universidades y ciudades de los países más avanzados y en los propios lugares de producción.

Xavi Estanyol

La madre

Maximo Gorki

Las novelas son arte y como tales, se las tiene que juzgar por su calidad literaria. La madre, en este sentido, no se queda nada corta. Pero las novelas, además, describen una historia con la que también aportan un mensaje.

La madre está inspirada en la Rusia de principio del siglo XX, en el período revolucionario de 1905. La novela refleja la miseria material y moral de la gente, la extensión de las luchas contra la opresión y el ansia de justicia social. Los panfletos, periódicos y libros revolucionarios se distribuyen ininterrumpidamente pese a la férrea persecución policial. La inquietud de la gente ante su propia ignorancia y por la libertad aumenta. Las manifestaciones y huelgas se suceden.

Todo este momento está relatado por Gorki a través del personaje de "la madre", que poco a poco se abre de una vida de esclavitud a una nueva vida por la libertad y el amor hacia todas las personas. Receptiva a la influencia de su hijo y del entorno socialista, "la madre" empieza a luchar de una manera humilde y sencilla, al tiempo que profunda, con un sentimiento de dedicación a una causa universal.

Literariamente la escritura es clara y sobria. Las descripciones de los ambientes y las personas, siempre a través de los ojos de "la madre", son cortas pero muy efectivas. No sólo se explica un momento social histórico, sino también la actitud de las personas, sus decisiones e indecisiones. Toda la historia respira naturalidad, pese a la injusticia siempre presente, gracias a un punto de optimismo que impulsa hacia el futuro.

Es una novela para disfrutar de la lectura y al mismo tiempo para llenarse de esperanza.

Joel Sans

Máximo Gorki (1868-1936) fue un escritor ruso, autodidacta, que empezó escribiendo relatos sobre los marginados enfrentados con la sociedad, y que más tarde denunció en sus novelas la descomposición de la burguesía y el apoliticismo de los intelectuales.

Fue perseguido por la policía Zarista y se exilió. Retornó a su país después de la Revolución de 1917 y colaboró con ella en materia artística. Sus novelas autobiográficas Mi infancia y Mis universidades reflejan la sociedad de la Rusia Zarista.

Cine

El Círculo

En una entrevista, Panhavi explicaba el sentido de El Círculo con la metáfora de la carrera de relevos: «Cuando corres por la pista y quieres pasarle el testigo al corredor siguiente... En esta película, si uno tiene éxito, todos tienen éxito, si uno falla, todos fallan».*

Porque El Círculo es, además de un durísimo retrato sobre la condición de la mujer y la falta de libertades en Irán, una historia de resistencia, de estrategias de supervivencia y de rebelión personal.

Ya desde la primera escena, los aullidos de la mujer que en el hospital de una cárcel da a luz a un bebé indeseado por ser niña nos sitúan en uno de los temas centrales de la película: la vida como cárcel, como repetición, como círculo que encierra, restringe y limita. La cámara de Panahi nos muestra a una serie de mujeres de vidas intercambiables que van configurando un ser único pero en evolución desde la ingenuidad del primer personaje, para quien su pueblo es «el paraíso», hasta la complejidad amarga de las escenas finales.

Tres prisioneras que intentan escapar durante un permiso carcelario, la imposibilidad de abortar, el nacimiento de la niña no deseada, el repudio de la mujer casada por sus hermanos, la prostitución, el abandono de la hija… Mujeres diferentes pero iguales en una gestualidad marcada por el miedo de quien por el mero hecho de nacer se ve condenada a la clandestinidad en un sistema que le niega todo derecho, toda libertad, toda existencia posible: rostros escarnecidos, lágrimas secas, sonrisas culpabilizadas en una ciudad opresiva, invernal, muchas veces nocturna, laberíntica, marcada por el ruido repetido de mirillas que se abren y cierran, por el predominio del negro del chador.

Y como contrapartida, el segundo tema esencial de la película: la fuga, la no aceptación, la rebelión, la silenciosa preservación de una identidad, la búsqueda de alguna forma de romper del círculo, el poder de la mirada ante la imposibilidad de la palabra, la esperanza que aún alienta en destinos que también se nos dibujan como individuales...

A pesar de haber ganado el León de Oro de la Muestra de Venecia 2000, El Círculo está prohibida en Irán y pendiente de proceso; y aunque la Asociación de Críticos de los EE.UU. le ha concedido el Premio a la Libertad de Expresión, cuando su director aterrizó en Nueva York en viaje de tránsito, las autoridades norteamericanas le detuvieron y expulsaron del país devolviéndole a Irán vía Hong Kong. En Barcelona aún se la puede ver. No os la perdáis.

Anna Campeny

* Se puede encontrar la entrevista completa en www.wsws.org

Leer para luchar

Chile: Revolución y contrarrevolución

Folleto de Izquierda Revolucionaria

Precio: 150 ptas

Chile, 1972-1973: Revolución y Contrarrevolución es una síntesis de los acontecimientos ocurridos en Chile durante esta etapa crucial de su historia.

Revela la fuerte lucha de clases que se gestaba en un momento en que el gobierno, que encabezaba Salvador Allende, la Unidad Popular (UP), accedió al poder, gracias al respaldo de la clase trabajadora.

La UP abogaba por introducir el socialismo gradualmente desde las instituciones y por eso su gobierno se caracterizó por una política de reformas, concesiones a la burguesía. Esta política dio pie a una progresiva conflictividad con los trabajadores y campesinos que habían apoyado la UP.

Aunque fueron buenas sus intenciones por mejorar las condiciones de los trabajadores y del país, sus actuaciones no estuvieron carentes de una serie de errores que serían su perdición años más tarde.

La clase obrera, por su parte, se mostraba cada vez más fortalecida, organizada y con más iniciativa que el propio gobierno, para hacer frente a estas presiones de la derecha ante un gobierno que, con los años, perdía credibilidad, debido a las continuas tomas de decisión que implicaban un abandono de la lucha de la clase obrera por el poder.

La derecha fue poco a poco curando sus heridas hasta el punto de que en 1973, aprovechando las crisis internas de la UP, estuvo preparada para dar un golpe que sumiese en la barbarie a todo un pueblo.

La experiencia de Chile de estos años es un elemento clave para analizar la polémica entre reforma y revolución, polémica que hoy en día todavía es debatida, aunque más aceptada la primera opción que la segunda.

Muchos partidos comunistas y socialdemócratas defienden que cualquier cambio debe responder a reformas graduales y a la aceptación de la burguesía, justificando así su renuncia a la toma del poder por parte de la clase trabajadora.

Sin embargo, la historia nos demuestra el resultado de esta opción. De ahí que sea tan importante profundizar en este debate, para aprender de las experiencias, los errores y aciertos pasados y de los revolucionarios que han formado parte de ellos.

Esther Aldama


Movimiento estudiantil

Lucha unitaria contra la LOU

Este otoño, la Universidad pública recibirá uno de los mayores ataques por parte del Gobierno: la LOU. Entre otras muchas desventajas, esta ley supondrá un incremento del poder de las empresas en la toma de decisiones, en detrimento de los estudiantes y del profesorado.

Para explicarnos qué supone esta ley y cómo podemos organizar nuestra respuesta, hemos entrevistado a Gerard Carot, miembro activo de AEP (Asociación de Estudiantes Progresistas).

Para empezar, resúmenos lo que le espera a la Universidad pública tras la Ley Orgánica de Universidades (LOU).

El documento previo, que el consejo de ministros propuso a principios de verano, se justifica argumentando que "el fenómeno de la globalización está transformando la manera de estructurar el aprendizaje y la universidad ha de liderar este proceso de cambio".

El gobierno de la universidad es uno de los blancos más importantes de la reforma. Argumentando exceso de asamblearismo y poca agilidad en la toma de decisiones, el Claustro adquiere funciones básicamente consultivas, siendo el Consejo de gobierno (menos del 15% de estudiantes y un 30% de la composición designada por el rector unipersonalmente) el órgano que adquirirá las principales funciones de gestión. Los Consejos sociales, donde cada vez tiene más peso el sector empresarial, adquieren funciones más importantes, como la creación o supresión de titulaciones, elaboración de presupuestos, etc. Y además de este panorama de gobierno, que se aleja de la democracia y la autonomia universitarias, una Agencia de evaluación y acreditación. ¿Cómo se evalua el rendimiento o eficiencia en la transmisión y creación de conocimiento?

Este discurso competitivo se disfraza bajo el lema mediático de la desaparición de la selectividad, como sugirió la ministra Pilar del Castillo. Muy contrariamente, ésta se desglosa pudiendo romper con cualquier igualdad de oportunidades. Si siempre hemos tenido problemas para avanzar, ahora caminamos hacia atrás.

Se admite que la llamada globalización, no sólo afecta al tercer mundo, sino también, a los países que forman las cúpulas globalizadoras. ¿Cómo se relaciona está ley concreta, con dicha globalización?

Es evidente que el proceso de reforma del panorama universitario en el Estado español no es un hecho aislado; se ve también engullido por las tendencias homogeneizadoras de la globalización.

A nivel europeo, algunas propuestas que han surgido a lo largo de estos dos últimos años dan las claves sobre el modelo que ha colonizado las mentes de las cúpulas de la Unión. Documentos como el Informe Universidad 2000 (Informe Bricall) sugieren que la reforma de la universidad seguirá la habitual tendencia de las grandes potencias. Se proponen modelos de financiamiento privados que discriminen en función de la eficiencia de una universidad; un sistema de becas amplio y competente que exige el 100% de dedicación en la carrera y una tendencia a la especialización, que pueden reducir substancialmente el abanico cultural universitario.

Personalmente, entiendo que para controlar el mundo no hay suficiente con controlar el fluido del capital económico, se necesita, también, tener el control del capital cultural, de los aspectos del saber que merecen generar conocimiento y de los conocimientos que merecen ser transmitidos.

¿Qué opinas del proceso de privatización llevado a cabo por la política neoliberal del PP?

Más allá del carácter neoliberal del gobierno, pienso que la cascada de privatizaciones no tiene ningún escrúpulo y ataca también derechos tan fundamentales como el agua (el PHN es un paso en este sentido), la sanidad, la educación… En el caso de la enseñanza superior, el Estado español está a la cola de la OCDE, en cuanto a recursos destinados a educación. El PP ha tomado como ejemplo el otro lado del Atlántico.

De momento, el Ministerio de Educación todavía no ha definido concretamente las directrices a seguir en la financiación de las universidades y escuelas superiores. Pero, está clara la tendencia manifiesta de convertir el gobierno de las universidades en consejos de administración, controlados en gran parte por el sector empresarial.

Como miembro de AEP, ¿qué manera crees más eficaz para dar una respuesta masiva a esta nefasta ley?

Lo primero que hay que tener presente es que la LOU afecta a toda la comunidad universitaria. Buscar un espacio unitario que consiga agrupar estudiantes, profesores y PAS de una manera plural, eficaz y democrática podrá ejercer como interlocutor entre la sociedad y el gobierno. Cuando estos grupos deciden coordinarse consiguen objetivos realmente importantes.

Por otro lado, el movimiento estudiantil —a veces vacilante y poco estable—, no debería desaprovechar espacios unitarios de trabajo ya consolidados. Por ejemplo, la PMDUP (Plataforma en Defensa de la Universidad Pública) catalana y al FUA (Foro Universitario Alternativo) estatal. El debate está cubierto de matices, sería un error desestimar aquellas conclusiones a las que asambleas, asociaciones y otras entidades de coordinación han llegado.

Será necesario dedicar mucho esfuerzo en la elaboración de una estrategia para la movilización. Tenemos que plantear una estrategia que vaya más allá de una movilización masiva pero puntual: es necesario que diseñemos nuestra contra-respuesta una vez la sociedad y el gobierno hayan escuchado nuestras reivindicaciones. Hay que dotar a la estructura organizativa de unos fundamentos plurales y participativos sólidos como pueden ser asambleas de facultad. Las asociaciones de estudiantes tenemos el compromiso de impulsar espacios de este tipo en las universidades donde se haya perdido la dinámica asamblearia y, sobretodo, tener una mentalidad abierta a la pluralidad.

A nivel estatal se ha formado el Foro Universitario Alternativo (FUA), háblanos de él.

El FUA nace con el espíritu del Foro de Porto Alegre, e intenta tener un carácter global, planteando alternativas a las actuales políticas que atacan a todos los sectores de la sociedad y a la vocación social que la enseñanza superior debería tener en cualquier estado.

El Foro Universitario Alternativo constituye un espacio unitario estudiantil (abierto a otros grupos de la comunidad educativa) que, además de moverse alrededor de un manifiesto central, avanza hacia la cohesión del movimiento, organizando forums, jornadas de debate y trabajo entre asociaciones de estudiantes de todo el Estado.

Las últimas jornadas tuvieron lugar en Valladolid, donde se redactó un documento sobre el modelo universitario (en positivo e independiente de las propuestas del gobierno) y se discutió sobre las estrategias en lo que se refiere a encarar la reforma de la Ley.

Tani Escobar, Barcelona

La información referente a las conclusiones del encuentro y al manifiesto las podéis encontrar en FUA: www.nodo50.org/fua y AEP: www.aep.pangea.org

El documento del Consejo de ministros se encuentra en www.crue.org

Dinero público para colegios de élite

La consellera de Enseñanza de la Generalitat de Catalunya, Carme Laura Gil, concedió el pasado marzo financiación pública a siete centros educativos de élite que cobran a sus alumnos entre 40.000 y 100.000 ptas. al mes.

Entre ellos hay tres colegios del Opus Dei, que separan a los alumnos en función del sexo: dos son exclusivamente de chicos y uno de chicas. Con la financiación pública, estos colegios han pasado de ser totalmente privados a estar entre los 10 centros concertados que más dinero reciben de la Generalitat. Otro de los colegios ha pedido a los padres de los alumnos una aportación extra de 140.000 pesetas a fondo perdido destinada a una fundación a la que pertenece, para "afrontar una delicada situación económica". La exigencia de este dinero es ilegal, pero la dirección del centro ha presionado a las familias que no han pagado.

La concesión de conciertos educativos implica, según la LODE (Ley Orgánica del Derecho a la Educación) "la obligación de impartir gratuitamente las enseñanzas objetivo de estos". Pero ninguno de los seis colegios que se han beneficiado de la decisión de la consellera tiene intención de impartir gratuitamente nada, y tan sólo uno de ellos tiene la intención de que la financiación pública se refleje en sus mensualidades, aunque no se sabe hasta qué punto.

La financiación de los siete colegios costará al erario público 903 millones de pesetas anuales, según las unidades de primaria y secundaria que tienen concertadas; según esto, dos de los colegios del Opus recibirán 240 y 273 millones respectivamente.

El dinero de los conciertos se dedica a pagar el sueldo de los profesores y a gastos de mantenimiento por unidad concertada. Esto libera al colegio de sus gastos más importantes, con lo cual, todo lo que cobran ilegalmente de los alumnos es casi beneficio neto. Teniendo en cuenta que cada alumno viene a pagar entre medio millón y un millón de pesetas anuales, los beneficios netos de estos centros pueden, fácilmente, llegar a los 300 millones anuales o más.

Mientras en la escuela pública hay que esperar años para poder pintar el centro, arreglar las goteras o tener un edificio en vez de barracones, mientras se recorta profesorado, se congelan los sueldos o se deniega la construcción de guarderías, el gobierno de Convergencia i Unió (igual que hicieron anteriormente Zaplana y el PP en Valencia) se dedica a regalar el dinero público a escuelas que deciden qué alumnos pueden entrar y cuáles no; escuelas clasistas y sexistas, relacionadas con fundaciones tan poco claras como el Opus Dei, que pretenden crear la élite que perpetúe la clase dominante.

Amparo Torres (USTEC)


introducción a las ideas marxistas

El porqué de las crisis

Uno de los múltiples mitos acerca del marxismo es que, supuestamente, en su tiempo predijo la existencia de crisis permanentes, algo que ha quedado desmentido por la realidad.

De hecho, Marx y Engels reconocieron que el capitalismo era un sistema muy dinámico, asimismo identificaron contradicciones en el sistema que lo arrastraban hacia la inestabilidad; estas contradicciones a veces eran muy visibles, y a veces quedaban escondidas. Esto es exactamente lo que ha pasado, y lo que está pasando ahora mismo.

La explicación marxista de las crisis económicas tiene dos elementos distintos. Empezaremos con los ciclos económicos.

Boom y recesión

Los economistas burgueses reconocen este fenómeno, por lo menos en teoría. En la práctica, tienden a celebrar cada boom como una señal de la solución definitiva a todos los problemas del sistema.

Las recesiones se reciben con sorpresa y horror, pero siempre se atribuyen a algún factor extraño; por ejemplo las crisis financieras de los últimos años en el sudeste asiático fueron el resultado del "amiguismo" en aquellas economías.

El marxismo, en cambio, entiende todo el proceso de boom y recesión como algo innato al capitalismo.

El período de boom se caracteriza por la creciente demanda. Por ejemplo, en una ciudad hay 5 empresas de sillas de madera. En un boom, la demanda crece. Todas empiezan a invertir para aumentar la producción. Compran más máquinas y más materia prima, contratan a más trabajadores, tal vez construyen nuevos talleres... La producción subirá, pero topan con problemas.

Primero, no hay coordinación entre las 5 empresas. Todas suben la producción para así captar la nueva demanda, pero no hay suficiente demanda para todas.

Segundo, la expansión de la producción no es inmediata, sino que tarda, quizá, varios meses. Con coches, se pueden tardar años en aumentar la producción. Aunque las empresas hubieran hecho una estimación correcta de la demanda en su momento, no tienen ninguna manera de saber cuánta habrá al cabo de 6 meses o 2 años.

Tercero, al expandir la producción, se encarecen los costes. Si todas las empresas necesitan máquinas y materia prima, los precios de éstas subirán. Si todas tienen que contratar a más trabajadores, tendrán que ofrecerles mejores salarios, mientras los trabajadores existentes se sentirán con más fuerza para luchar por una subida salarial. Algunas empresas tendrán que contraer deudas para poder realizar estas inversiones.

El resultado de estos factores es que, cuando por fin llega la nueva producción, lo más probable es que ya no haya demanda para ella, mientras que las empresas han adquirido más costes y deudas que antes. El resultado; empiezan con los recortes otra vez. Despiden a parte de su plantilla, e incluso algunas empresas quiebran. Si los trabajadores de un sector quedan en paro, gastan menos en los productos de otros sectores, y así suma y sigue. Más o menos rápidamente, la economía entra en recesión.

Sin embargo, la recesión vuelve a rebajar los costes; los trabajadores en paro aceptan salarios de miseria; las empresas que han sobrevivido se hacen, a precio de saldo, con los restos de las que se han hundido… Después de un tiempo, la inversión empieza otra vez, y con ella el ciclo empieza a repetirse.

Los economistas burgueses aceptan la existencia del ciclo económico, pero no aceptan la explicación lógica; que proviene de la naturaleza caótica de la producción capitalista, de la falta de coordinación entre los diferentes productores.

Y más importante aún; la producción se hace para obtener beneficios, no para cubrir las necesidades humanas. Cuando hay una "demanda insuficiente", esto sólo significa que no hay gente con dinero para comprar los productos. Queda más que patente la obscenidad de un sistema que determina que "hay sobreproducción de comida", a la vez que la gente se muere de hambre.

La crisis a largo plazo

Ésta es sólo parte de la explicación marxista de la economía. La otra parte hace referencia a las tendencias del sistema a largo plazo.

Con el ciclo de boom y recesión, algunas empresas se hunden, y otras engordan. Con tiempo, quedan cada vez menos empresas, y éstas cada vez son más grandes. Este proceso empieza a nivel de una ciudad, luego a nivel de un país; ahora ocurre a nivel de continentes, o del planeta entero.

Esto se ve claramente en el mundo actual. En la banca, ha habido fusión tras fusión; en la industria automovilística, hay un puñado de empresas en el mundo que se han comido a todas las demás.

Igualmente, con el tiempo, va subiendo la inversión en maquinaria. La carrera por los beneficios hace que todas las empresas intenten reducir gastos y subir la productividad. Despiden a sus trabajadores para aumentar sus ganancias.

Desde el punto de vista de la empresa, esto tiene sentido; si suben su productividad pueden captar una mayor proporción de los beneficios. Pero para el sistema en su conjunto, el resultado, aunque no sea el buscado, es reducir el total de las ganancias. La única fuente de beneficios son los trabajadores. El crecimiento del capital fijo —máquinas etc.— respecto al "capital humano" —mano de obra— lleva a largo plazo a una caída en la tasa de beneficios.

Las crisis puntuales, mediante el fracaso de unas empresas, y la reducción de los salarios, dan un alivio temporal, pero con cada vez menos eficacia. Antes, la quiebra de unas empresas pequeñas podía sanear el sistema; esto ya no es suficiente, pero la quiebra de una empresa grande llevaría a toda la economía al abismo.

La economía capitalista sigue respirando, por supuesto, pero cada vez con más dificultad.

Las salidas de la crisis son cada vez más costosas, tanto en términos económicos como, y sobre todo, en términos humanos. El sistema no puede durar eternamente.

El resultado final dependerá de nosotros. Puede ser una revolución socialista; puede ser un golpe fascista que logre imponer a los trabajadores el coste terrible de la recuperación de las ganancias; puede ser una larga agonía con la consiguiente destrucción del medioambiente.

Pero debemos tener claro que la crisis es innata al capitalismo, y que este sistema, debido a su propia dinámica, no puede durar eternamente.

David Karvala


huelgas/protestas/manifestaciones…

Globalización y privatización

Iberia: Volando hacia la precariedad

El proceso privatizador empezado por el gobierno del PSOE y, más tarde, profundizado y extendido por el gobierno del Partido Popular está teniendo graves consecuencias para los trabajadores del sector y para sus usuarios.

En lucha entrevistó a Omar Minguillón, delegado sindical de UGT-Iberia, para conocer un poco más la realidad de las consecuencias de la privatización en Iberia.

¿Cuál es el estado de privatización en Iberia?

El proceso privatizador pasa, como en todas las privatizaciones grandes de este país, por conseguir que todo el dinero que ha invertido la sociedad en general en una empresa de bandera nacional, se divida entre las grandes multinacionales. A la larga, el temor que todos tenemos es que lo que hagan sea destruir, como ha sucedido en Aerolíneas Argentinas, la empresa que hemos levantado entre todos, sobre todo los trabajadores de Iberia.

Con la famosa clave 104, ya nos arriesgamos, con una parte de nuestro sueldo, pensando que así no perderíamos nuestro puesto de trabajo. Ahora vemos que cae en manos de determinadas multinacionales y grandes empresas, como BBV, El Corte Inglés, que no tienen ningún interés en que eso prospere o vuelva a ser nuevamente empresa de bandera, sino que tienen interés en sacar sus beneficios propios.

Si se muere les da igual, mientras haya un beneficio les da completamente igual.

¿Ha finalizado el proceso de privatización?

No, el proceso no ha finalizado. El proceso está siendo bastante crítico para el trabajador.

Un grave problema de los trabajadores es el apoltronamiento del trabajador. El trabajador de Iberia es un trabajador "privilegiado", en una medida por la parte de los trabajadores privilegiados que hay: pilotos, azafatos, etc. Y luego, en otra medida, de observadores de ese privilegio como alcanzable por parte de los pobres diablos como yo, que cargamos y descargamos maletas. Nos creemos privilegiados cuando en realidad mañana mismo podemos perder nuestro trabajo.

Entonces hay un gran egoísmo, que nadie mira por la defensa de todos en común y la empresa utiliza lo más fácil: la división de grupos. El próximo paso será la segregación de bloques de negocio. Cada uno piensa que si se segrega, él va a sobrevivir, y que si no lo hace alguien que no da beneficios, pues mala suerte, pero yo sobreviviré. En realidad, esa es la destrucción total. Lo que ellos quieren es dividirnos, quedarse con los que dan beneficios, sacarles más jugo hasta exprimirlos y destruirlos igual. Ese es el paso inmediato que viene, acabar con la privatización y empezar a segregar en bloques de negocio.

¿Cuál ha sido la respuesta de los trabajadores a día de hoy? ¿Qué pasó con el sector de la limpieza?

El sector de la limpieza es distinto, es un sector de AENA. Todo lo que es el aeropuerto sobrevive gracias al negocio del aéreo, que si Iberia, Air Europa, etc. Todos somos pequeñas empresas que sobrevivimos alrededor del aéreo, pero cada uno de manera distinta

Por ejemplo, limpieza, todos los trabajadores de limpieza de AENA tienen su puesto de trabajo fijo, simplemente la contrata que ostenta el poder de ese negocio puede cambiar. Entonces, se pueden autodefender con una facilidad mayor que muchos otros grupos, como los camareros de bares, que tienen más miedo de perder su puesto de trabajo. Esa lucha era mucho más fácil y mucho más fuerte.

Allí no hay una privatización, porque ese negocio era ya privado de por sí, era una subcontrata. El problema viene de las empresas que eran públicas y que era dinero público, no olvidemos que el gobierno socialista invirtió un gran capital en salvar Iberia que se veía en una crisis, un dinero que era tuyo y mío. Un dinero que podía haber ido a hospitales, gente que está en el paro o para beneficios sociales y se invirtió ahí para salvarla. Ahora que se ha salvado, se la reparten entre cuatro grandes empresas, ese es el problema.

En cambio, en toda la movilización que hay alrededor del aeropuerto, de pequeños grupos ya privatizados que se autodefienden, la lucha es obligatoria. El problema es que en Iberia no hay esa lucha. Aquí hay que hacer una autocrítica a los sindicatos, los sindicatos hemos frenado esa lucha, acomodando a los trabajadores, cayendo en el sistema capitalista por excelencia. O sea, tu tienes tu coche, tu tele, tu vídeo y, por lo tanto, no quieres perder esos pequeños privilegios y si te dicen que la posibilidad de perder esos privilegios pasa porque nos rebelemos, pues no te rebelas.

El problema es más grave de lo que parece. En Barcelona sí que está habiendo un rebelarse de la gente. Ya ha habido bastantes movilizaciones.

El colectivo Fijo de Actividad Continuada a Tiempo Parcial es un ejemplo. Hay ahora mismo 46 personas sancionadas con ocho días de empleo y sueldo ya que ninguno de los compañeros fue a trabajar, lo hicieron por voluntad propia, nos reunimos entre todos, UGT estaba con ellos, yo estaba con ellos, pero sin ninguna sigla, trabajadores de distintos colectivos, y dijeron todos unidos y para adelante e hizo reaccionar a la empresa con sanciones, etc. etc.

Hay una pequeña revolución dentro del aeropuerto de Barcelona contra la privatización y contra lo que está sucediendo en Iberia. Hay trabajadores que están trabajando sólo dos horas diarias, hay una precariedad laboral y siniestralidad inmensa. Hay una pequeña lucha en el Aeropuerto de Barcelona, pero al ser de carácter nacional si no nos rebelamos todos, lo que hacemos aquí sólo sirve para sancionar a cuatro y poco más.

¿Cuál es la importancia de los sindicatos hoy en día? Y ¿en el caso concreto de los jóvenes?

El papel del sindicato es importantísimo, pero sobre todo desde la base de pensar que el sindicato somos los trabajadores afiliados al mismo, no desde la base que el sindicato es una cúpula de grandes jefes que están ahí situados, liberados o no, que van a arreglar mis problemas. Si la gente piensa que el sindicato es un lugar, una compañía de seguros, que te arregla el problema del día a día, la hemos cagado.

Ahora, si entiende que el sindicato somos todos y las reivindicación que todos decidamos la llevamos para adelante, el sindicato tiene mucho que hacer.

Se está demostrando aquí en Barcelona, en la UGT ha habido una lucha interna donde una serie de gente joven nos hemos rebelado ante el apoltronamiento sistemático de nuestro sindicato, sobre todo centralizado desde Madrid, y hemos intentado tirar para adelante con nuevas alternativas, que pasan por no liberados en el comité, por una mayor democracia interna y mayor participación del afiliado y del trabajador en general.

En cuanto a los jóvenes, tienen que dar toda la participación posible, porque la mayor precariedad laboral se encuentra en el joven, la mujer y el inmigrante. Pero, sobre todo, en empresas como Iberia está en el joven, que se encuentra con dos horas de trabajo, precariedad, insalubridad en el puesto de trabajo y si el no viene a arreglarse el problema, el delegado de turno que tiene cuarentaytantos años, que tiene un contrato fijo y estable, no se lo va a arreglar. El eventual, el contratado es el que verdaderamente tiene que defender sus derechos.

En el sindicato tendría que haber gente de todos los grupos, porque el que mejor puede defender un problema es él que lo vive, y si tú no lo vives porque eres un tío mayor, apoltronado, acomodado y tú no tienes el problema de un joven que no encuentra piso, si tú no tienes ese problema, no le buscas solución. Mientras que si tú no encuentras piso, tu sueldo está cada vez más mermado, la defensa será más real. Te autodefenderás y eso es muy importante.

El sindicato juega un papel muy importante, siempre y cuando entendamos que el sindicato son los afiliados de base que están ahí.

Huelgas en el sector de recogida de basura

Luchando por mejoras

La huelga realizada el pasado mes de julio por los trabajadores de la empresa FCC Medio Ambiente, adjudicataria del servicio de recogida de basuras en Segovia, obligó al Ayuntamiento a declarar la situación de emergencia para retirar más de 500 toneladas de basura acumulada.

El Ayuntamiento (integrado por el PP y UC-CDS) que en ningún momento presionó a la empresa para intentar lograr un acuerdo, procedió a la recogida de basura con camiones escoltados por policías nacionales y locales, eso sí , aclarando que «no se trataba de interferir en el derecho de huelga».

La huelga convocada por el comité de empresa fue secundada por la totalidad de la plantilla. Los trabajadores reivindicaban una subida salarial acorde con la inflación real, así como el descanso en sábados y el incremento de la plantilla.

A la convocatoria de la huelga la empresa respondió con el despido de un trabajador y la sanción de otros seis.

Policía Nacional y Guardia Civil fueron también los protagonistas de la huelga de los trabajadores de la empresa Herbusa que tiene la concesión de la recogida de basuras en varios municipios de Ibiza.

Efectivos de ambos cuerpos armados vigilaron el vertedero insular, que controla la misma empresa. El sindicato USO informó que la Guardia Civil había desalojado a piquetes informativos que intentaron acercarse al vertedero.

Los trabajadores intentan conseguir que los domingos no sean jornada laboral. En consecuencia reclaman un abono de 11.000 pesetas por festivo trabajado o bien tres personas más en plantilla para cubrir las rotaciones necesarias.

Juan Vázquez

Crece la siniestralidad laboral

La siniestralidad laboral ha crecido un 3,6% durante el primer semestre del año y afectó a un total de 492.987 personas con 564 trabajadores fallecidos. En comunidades como Andalucía y Euskadi el incremento fue superior al 7%.

Según Miguel Angel Abejón de UGT « Un joven menor de 24 años, empleado temporal en una pequeña empresa de construcción y contratado recientemente es el perfil del trabajador con más posibilidades de sufrir un accidente laboral.

Sin duda la causa que más influye en la alta tasa de siniestralidad es la temporalidad que en el sector de la construcción llega a representar el 90% de los empleos»

Coincidiendo en este análisis CCOO denunció que los 23 obreros muertos hasta junio en el sector de la construcción en Madrid eran trabajadores eventuales.

Aumentan las bajas por estrés

Según un informe elaborado por CCOO, las bajas por estrés entre los conductores de autobuses de la Empresa Municipal de Transporte de Valencia han aumentado en los últimos seis meses en un 18,51 % (164 bajas laborales en 6 meses) debido a la mala planificación y falta de recursos que proporciona la Empresa a sus trabajadores y usuarios.

Según dicho informe la razón principal del incremento de bajas es el aumento de los ritmos de trabajo, ya que en unos casos se recortan horarios para efectuar los recorridos, y en otros se añaden kilómetros.

Un estudio similar realizado por UGT en el Hospital Doce de Octubre de Madrid revela que más del 27% de las enfermeras de urgencias han estado de baja por estrés debido al colapso del servicio ( hay días que se acumulan más de 18 camillas en los pasillos).

Tanto trabajadores como usuarios han pedido reiteradamente la dimisión de la directora gerente que ha respondido amenazando a los trabajadores con un expediente disciplinario.

Médicos interinos

Los médicos interinos del Insalud irán de nuevo a la huelga todos los martes y miércoles a partir del 18 de septiembre, como ya ocurriera en marzo, si no reciben, por parte del Insalud, un documento por escrito que incluya una solución viable.

La Asociación Nacional de Facultativos Especialistas Interinos (ANFEI) dio un ultimátum al Insalud para que «ponga remedio a su situación de inestabilidad, horas de más y precariedad del empleo».

Una vez más, el Ministerio de Sanidad no sólo intenta entorpecer las negociaciones sino que, además, presiona a la plantilla para que no vaya a la huelga.

Arantxa

En breve

Naval Izar

Los sindicatos representativos en el grupo naval IZAR convocaron una huelga de 24 horas en los astilleros el pasado 11 de julio, mientras los delegados se concentraban al día siguiente ante las oficinas de IZAR y SEPI en Madrid. La decisión fue adoptada tras seis meses de negociaciones y una reunión con el presidente de la empresa sin conseguir desbloquear la negociación colectiva.

Los representantes sindicales han anunciado acciones más contundentes en los astilleros civiles del grupo IZAR si los responsables de la empresa no desbloquean la negociación del convenio que afecta a 6.000 trabajadores.

Examinadores de Tráfico

Con un seguimiento de más del 80% , los paros convocados por los examinadores de Tráfico durante el mes de julio dejaron a miles de alumnos de autoescuelas sin el examen del carné de conducir.

La huelga fue convocada para reclamar mayor seguridad en el trabajo y un aumento de sueldo. Según el comité de huelga «la nuestra es una profesión de riesgo como lo demuestra el hecho de que el pasado año se produjeron 70 accidentes de tráfico durante los exámenes del carné de conducir. Además queremos que nos suban el sueldo (poco más de 100.000 ptas. mes) y sobre todo el complemento que está congelado desde 1992 y que no llega a 30.000 ptas.».

Miniwatt

La plantilla de la empresa de material eléctrico Miniwatt proseguirá su lucha el próximo mes de septiembre, en protesta por el expediente de regulación de empleo aprobado por la Generalitat, que afecta a unos 161 trabajadores de fin de semana. Los paros se realizarán durante los fines de semana y festivos.

Los empleados denuncian también el incumplimiento del acuerdo firmado hace cinco años por los sindicatos, ya que la compañía pretende imponer un incremento de la velocidad de producción del 12,5% en la cadena de montaje. En total, la compañía ha despedido a unos 312 trabajadores.

Conductores de tren

Los conductores de tren de Cataluña vuelven a la lucha en vista de que RENFE no ha recogido sus peticiones en el convenio colectivo. Varios trayectos que conectan con Barcelona, fueron suspendidos en protesta por la no inclusión en el acuerdo laboral de la prima, que consideran necesaria, en función de las horas trabajadas.

Mientras tanto, dirección y Gobierno se encargan de decir a la opinión pública que la huelga de los maquinistas «es ilegal», en vez de solucionar la situación.

Vietnam laboral

Con este contundente título encabezaba el diario El Mundo un reportaje sobre el conflicto laboral que enfrenta desde hace más de un año a los 1.200 trabajadores civiles de la base de Rota con el Ejército de Estados Unidos.

Trabajan para los estadounidenses pero desde el 5 de enero de 2000 sus nóminas bajaron casi un 35% desde que el gobierno del PP decidió que el suplemento especial de su sueldo tenía que cotizar. Según señalaba el presidente del Comité de Empresa «Aceptamos durante años subidas de sueldo pírricas, porque los americanos nos decían que no cotizábamos por ese suplemento».

Son personal laboral cedido a la Administración estadounidense pero se encuentran , como dicen ellos, en una «jungla laboral» pues no tienen los mismos derechos que los civiles estadounidenses ni que los civiles del Ministerio de Defensa español.

Llevan más de un año organizando manifestaciones, negativas a hablar en inglés, huelgas y paros parciales .Los últimos los realizaron el pasado mes de julio para boicotear los actos conmemorativos de la independencia de EEUU .

Ola de beneficios... ¿A costa de quién?

La ola de despidos no parece tener fin. Las grandes multinacionales han aprovechado los meses de verano para anunciar nuevos despidos justificándolos por la caída de beneficios, la necesidad de mejora de resultados o el «fuerte impacto en la caída de ventas».

Supresiones de empleo que llevan a cabo las empresas más florecientes, las cuales, debido a ello aún resultan más florecientes.

En junio Polaroid anunciaba la supresión de 2.000 empleos (el 25% de su plantilla), los laboratorios farmacéuticos Glaxo 2.175 empleos y el cierre de dos factorías, Xerox 1.500 (aunque anunció que el recorte de plantilla llegaría al 11%) , Nokia 1.000, John Deere 1.250 y Agere 10.000 (entre ellos los 950 trabajadores de la fábrica de microprocesadores en Tres Cantos- Madrid.).

En julio Alcatel indicaba que su plan de reajuste afectaría a 20.000 empleos (el 18% de su plantilla), Dresdner Bank 1.500, Uniphase 7.000,Siemens 1.600, Marconi 4.000, American Express 5.000 , Philips 10.000 trabajadores y TPI-Páginas Amarillas (filial de Telefónica) 50 despidos que suponen casi el 5% de la plantilla.

Agosto comenzó con los 4.000 despidos anunciados por la empresa japonesa NEC a los que siguieron los 4.000 del grupo químico alemán Bayer, las aerolíneas Air-Liberté 1.853 (el 40% de su plantilla) y Sabena 2.000, Ford 5.000 , Boeing 600 y la amenaza de cierre de la factoría de OPEL en Figueruelas ( Zaragoza) que emplea a 8.727 trabajadores.


El resultado de la lucha de Sintel:

Una victoria para todos

por Iñigo Fortún

Una vez más la lucha de los trabajadores de Sintel vuelve a estar en boca de todos, pero esta vez no es para hacernos eco de sus sufrimientos o calamidades, esta vez es para anunciar una gran victoria.

Sintel fue vendida a Jorge Mas Canosa (mafioso buscado internacionalmente en varios países sudamericanos por delitos de narcotráfico, venta de armas, etc.) cuando el gobierno del PSOE ejercía en funciones, justo antes de la entrada en el gobierno del Partido Popular. En el momento de su venta la empresa contaba con aproximadamente unos 5.000 trabajadores y era la mayor empresa de instalaciones del próspero sector de telecomunicaciones del Estado español.

En apenas unos meses Mas Canosa declaró: «yo había venido a España a hacer una fortuna, y me encontré con una empresa llena de comunistas». Estas palabras de Mas Canosa dejaron claramente de manifiesto sus intenciones empresariales. La realidad es que se encontró con una de las empresas del Estado español con mayor afiliación sindical de aquel momento. Acto seguido empezaron a sucederse los despidos y recortes de plantilla hasta llegar a unos 1.800 trabajadores.

Hace un año, aproximadamente, comenzaron los problemas salariales para los trabajadores, hasta llegar al punto de debérseles siete nóminas. Tras la negativa del gobierno del Partido Popular de intervenir en el conflicto laboral, alegando que Sintel ya no era una empresa pública, los trabajadores decidieron actuar.

Tras una serie de reuniones, unos 1.200 trabajadores decidieron acampar en el Paseo de la Castellana de Madrid para ejercer presión, evitando así que el caso fuese olvidado y puesto a disposición del burócrata y lento sistema judicial. Tras unos comienzos duros empezaron a llegar apoyos de todas partes para los trabajadores de Sintel (colectivos, sindicatos, asociaciones de estudiantes, ...).

Bueno, no de todas partes, ya que, como era de suponer, hay a quien le molesta bastante que haya alguien reivindicando sus derechos laborales. El Alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano del PP, apenas tardó unos días en retirar los baños móviles que habían sido colocados para garantizar un mínimo de higiene en el campamento (acto seguido los trabajadores improvisaron un baño levantando una alcantarilla y el alcalde se escandalizó).

Portada

Los medios de comunicación tardaron más de un mes en romper su silencio para hablar del conflicto, y aún así algunos de talante claramente derechista como La Razón afirmaron en la portada de su periódico: «la factura de Sintel la pagamos todos».

Paralelamente a los trabajadores de Sintel, sus propias mujeres, en un gesto de apoyo a sus maridos, decidieron actuar ante la indiferencia de la patronal, encerrándose en la catedral de la Almudena de Madrid.

"Es una batalla ganada". De esta manera, Adolfo Jiménez, Presidente del Comité Intercentros de Sintel, expresaba el sentimiento de los 1.800 trabajadores de Sintel y de las decenas de miles de personas que de una manera u otra han expresado su apoyo y simpatía a la causa de estos trabajadores.

Ciento cincuenta días de dura acampada han conseguido lo que todos esperábamos, una de las mayores victorias sindicales acaecidas en el Estado español en los últimos tiempos:

l Se remunerará  a cada uno de los trabajadores las nóminas adeudadas. Para ello, una entidad bancaria facilitará  un crédito de más de 2.500 millones de pesetas.

l Se recolocarán entre 800 y 1.000 trabajadores en empresas del sector contratistas de Telefónica, con contrato fijo, por zonas y sin discriminaciones.

l A los restantes trabajadores se les otorgará  un plan de prejubilación subvencionado por el gobierno en más de 25.000 millones de pesetas, que a su vez deja abierta la posibilidad de prejubilación a todos los trabajadores de la plantilla.

Para asegurar la buena marcha y el cumplimiento de todos los acuerdos los trabajadores han creado una sociedad civil "Sintel-Virtual» para asegurar que el 15 de Septiembre empiecen todas las gestiones oportunas y necesarias como las transferencias bancarias, los contactos con directores de personal de las empresas donde van a ser recolocados, etc. Todo ello con el fin de que cada uno de los trabajadores de Sintel encuentre una solución laboral.

Viva

La victoria de los trabajadores de Sintel viene a demostrar que la lucha de la clase trabajadora, y sobre todo su concienciación como tal, no sólo no está muerta, sino que está viva y...¡muy viva!.

La lucha de Sintel ha sido, es y será  siempre un punto de referencia en la lucha sindical del Estado español, un ejemplo a seguir de organización, concienciación y sobre todo de actuación de la clase trabajadora.

Por este motivo debemos estar con los trabajadores y trabajadoras, desechando cualquier visión purista de la clase trabajadora, ya que la gente está  donde está, no donde nosotros queremos que esté.

Debemos apoyar y tratar de extender el más mínimo conflicto laboral para, de esa manera, desenmascarar de una vez por todas a nuestros verdaderos opresores, ya que como dice uno de los trabajadores de Sintel, citando a Che Guevara: «la única lucha perdida es la que se da por perdida».

Globalización y respuesta obrera

El resultado de la lucha de los trabajadores de Sintel es muy significativa para el movimiento anticapitalista por varias razones:

En primer lugar, el conflicto más enconado de Sintel ha tenido lugar en un contexto de radicalización y movilización contra las políticas neoliberales que están implementando los gobiernos y las multinacionales. Su victoria es una muestra palpable de que no sólo se puede resistir a los mandatos del mercado, sino que se puede vencer frente a las multinacionales.

Además, en el caso concreto del Estado español, y frente a una mayoría absoluta de la derecha, el triunfo de Sintel puede ayudar a romper el pesimismo de gran parte de la izquierda.

Demuestra, asimismo, que es la movilización desde abajo, la búsqueda de solidaridad y el sindicalismo combativo el que puede conseguir nuevas victorias.

Obviamente, esta posibilidad es la que más miedo le da a la derecha, por ese motivo, desde el inicio del Campamento de la Esperanza ha tratado de mostrar esta lucha como la última "gran lucha proletaria".

Carles Navales escribía en La Razón:

"Quizá la lucha de los trabajadores de Sintel sea el último episodio del sindicalismo épico, aquel de los multitudinarios mítines líricos, las imponentes manifestaciones solidarias y la dirección de la lucha por comités de empresa con arraigo entre los grandes sindicatos".

Como indicaba una pintada en Génova "esto es sólo el principio".

En segundo lugar, a un nivel más ideológico y teniendo en cuenta los debates que existen dentro del movimiento anticapitalista, la victoria de Sintel debe ayudar a mostrar la importancia de la clase trabajadora en la lucha por un mundo mejor.

Y, en un plano más concreto, la necesidad de trasvasar el impulso del movimiento anticapitalista a los lugares de trabajo y a los sindicatos.

De la misma manera, la victoria de Sintel puede ayudar también a demostrar que la mejor manera de combatir a las multinacionales es desde dentro, desde los puestos de trabajo, no desde fuera.

Obviamente, los boicots pueden ser de gran ayuda si se dan conflictos laborales en las multinacionales.

De igual forma, la movilización de Sintel siempre se ha desarrollado bajo una perspectiva de acciones no violentas, para de esa manera ganarse al máximo de la sociedad a su lado.

La lucha constante, bien organizada —basada en el centralismo democrático— y con una táctica no violenta ha dado fabulosos resultados.

Las razones por las que el gobierno no pudo desmantelar el Campamento de la Esperanza fueron políticas, no de fuerza.

Evidentemente, el PP sabía que podía mediante la fuerza de la policía acabar con el campamento, pero también sabía perfectamente que si lo hacía este hecho tendría graves repercusiones políticas para su gobierno.

Como indicaba un miembro del Comité Intercentros de Sintel: "Atacar el Campamento de la Esperanza puede hacer saltar la chispa que encienda a todos los trabajadores".

Josep Garganté


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